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La Esil instalará junto al Inta un tambo robotizado para alumnos y agentes externos

Se invertirán 650 mil dólares en el campo de práctica sito en Cárcano, donde no sólo se jerarquizará la formación de estudiantes, sino que se utilizará como espacio para ensayos

La Escuela Superior Integral de Lechería prevé llevar adelante en su campo de prácticas institucional un tambo robotizado y sustentable, en una tarea que prevé desarrollar junto al Inta, y que servirá no sólo de capacitación para los estudiantes sino además como medio de estudio para agentes externos ligados a la producción. De acuerdo a lo indicado, la inversión superará los 650 mil dólares, y se prevé que a finales del próximo año la estructura ya estará funcionando.

“Se va a poner en funcionamiento un rodeo de vacas confinado con sistema de cama caliente y ordeñe robotizado”, explicó Alfredo Gadara, responsable de Funesil. “Se dispondrá la última tecnología en manejo de vacas de alta producción”, destacó en la charla con este medio, y realzó la importancia de hacer un trabajo en equipo con el Inta.

Sobre la finalidad que lleva a desarrollar una propuesta de esta envergadura, Gadara destacó que no sólo los alumnos podrán hacer las prácticas de producción con tecnología de punta, “sino también que pretendemos hacer actividades de capacitación para formar gente que pueda trabajar en este tipo de sistemas, que cada vez más proliferan en el país, y en diferentes parte del mundo”.

Además, se pretende que el campo de práctica se transforme en un espacio en el que “proveedores de servicios y equipamientos para el tambo tengan un lugar para hacer ensayos o puesta a punto de productos, pero también evaluaciones comparativas. En definitiva, todo lo que tenga que ver con medir y estudiar lo que hace falta para que funcione un tambo así”.

El proyecto prevé la realización de un galpón de grandes magnitudes, pero además un aula de estudio, un tambo robotizado que será utilizado con unas 60 vacas que la institución ya dispone. El titular de la entidad destacó que a la adquisición del ganado ya le sumaron equipamientos “y estamos haciendo la inversión en infraestructura. Debemos construir el galpón, por lo que tenemos por delante un año de mucho trabajo”.

Sobre la inversión, destacó que aún con la variación de precios se estima que rondará los 650 mil dólares. “Una buena parte ya se destinó a la compra de insumos, pero aún nos falta bastante”, afirmó, y valoró el aporte “de toda la comunidad educativa entendida como tal, a los padres de mandan a los chicos a estudiar, pero también a los proveedores que están vinculados con la escuela desde siempre”.

Convivencia de sistemas

La instalación de sistemas robotizados marca la pauta de que cada vez más la producción apunta a la incorporación de tecnología, siempre pensando en una mejora de la rentabilidad. Para Gadara, en el corto y mediano plazo “convivirán los sistemas convencionales con el robotizado, por eso que más allá de la instalación de un robot en el predio se prevé una unidad de ordeñe convencional para que la capacitación permita a los beneficiarios exhibir las dos posibilidades”.

Destacó que “en algunos modelos el robot se adapta muy bien, pero en otros el convencional marca una diferencia. En otras partes del mundo esto es un cambio de paradigma importante que proliferó mucho, pero en Argentina si bien hay muchos robots instalados, no creo que vaya a desaparecer en el corto plazo la máquina ordeñadora. En esto no hay que ser fundamentalistas, sino capaces de discernir y ver cuál sistema se adapta mejor y utilizar ese”.

La decisión de instalar un tambo robotizado forma parte del relanzamiento de la Escuela de Lechería. “Nosotros planificamos un futuro en el que la escuela crezca, y para crecer tenemos que mirar de dónde vinimos. Siempre fue un distintivo para la entidad complementar la información teórica con la posibilidad de prácticas dentro de la misma escuela; por eso tenemos la planta piloto en la misma escuela, y que este tambo la va a abastecer”.

“De esta manera se complementa la elaboración con la producción primaria; los alumnos serán los primeros destinatarios, pero además vamos a trabajar mucho con el Inta en capacitaciones; creemos que hay un campo de trabajo por delante muy amplio e interesante”, resaltó. Se estima que a finales de 2022 el proceso estará activo. “Estamos trabajando en la obra, pero está claro que juntar el dinero de a poco no es fácil de hacer; para nosotros es mucho esfuerzo”, cerró diciendo.

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