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Bajo la autoconstrucción, Cáritas llegó a las 912 viviendas en la zona

Este lunes entregará 18 casas, y ya tiene previsto avanzar en nuevos proyectos. "Muchas veces no nos damos cuenta de la magnitud, pero es mucho teniendo en cuenta que es la solución habitacional de casi mil familias", dijo Ruiz.

Desde que Cáritas aplica el sistema de autoconstrucción en la ciudad, hace ya 14 años, lleva edificadas 912 viviendas en ciudad y región. Es decir que construyó y entregó una propiedad cada 6 días, aproximadamente, lo que no deja de ser todo un récord. Este lunes será una jornada por demás especial porque se realizará una entrega de 18 casas, que se iniciaron momentos antes a detectarse la pandemia.

“Los fondos llegaron en diciembre, y al mes siguiente comenzó la construcción y luego se detectó la pandemia. Pero no fue un impedimento para continuar con las obras”, destaca orgulloso David Ruiz, responsable del área Viviendas de la entidad social. La metodología de trabajo, según explicó el entrevistado, consiste en el aporte de fondos por parte del Estado Nacional a Cáritas, “que organiza el trabajo y hace llegar a los beneficiarios todo lo necesario para llevar adelante el proyecto”.

Y no comprende sólo materiales de construcción, sino que también la capacitación teórica-práctica en materia de construcción “porque la mayoría de la gente no sabe del tema”, pero además se efectúan reuniones sociales. “Por un lado va la formación en materia de construcción de la vivienda, y por otro lado el compromiso con la sociedad, que es tan obligatorio como el primero”, destacó Ruiz. En la parte técnica brindan las capacitaciones desde arquitectos hasta responsables de depósito; mientras que en la formación social intervienen animadores comunitarios y trabajadores sociales.

“Muchas veces no nos damos cuenta de la magnitud, pero es mucho teniendo en cuenta que es la solución habitacional de casi mil familias” destacó David Ruiz “Muchas veces no nos damos cuenta de la magnitud, pero es mucho teniendo en cuenta que es la solución habitacional de casi mil familias” destacó David Ruiz

Un poco de historia

El sistema de autoconstrucción impulsado desde Cáritas tiene ya 14 años de vigencia. “El primer proyecto lo iniciamos con Néstor Kirchner de presidente y continuamos luego con Cristina, Macri y ahora con Fernández. Cada gobierno le va dando su tinte, pero la característica esencial se mantiene, que es aportar materiales y capacitación, no así la tierra”, destacó.

El terreno habitualmente ya es aportado por el beneficiario, o existen casos especiales en los que Cáritas gestiona ante municipios disponibilidad de lotes. “Para ingresar al proyecto siempre armamos grupos, que luego son presentados ante el Estado. En el caso puntual de estas 18 familias, todas tenían terrenos propios”, mencionó. De igual manera, hay requisitos indispensables como para poder acceder al programa, ya que además de la disponibilidad del lote “los ingresos por familia no deben superar dos salarios mínimo vital y móvil”.

De igual manera, destacó que en poblaciones más pequeñas el esquema termina siendo mucho más accesible “porque habitualmente el Municipio dona las tierras a las familias que cumplen con lo del salario, pero no disponen de terrenos”. “Con esta entrega llegamos a las 912 viviendas construidas en toda la zona a lo largo de los 14 años, lo que indica que cada dos semanas se construyeron tres viviendas”. “Muchas veces no nos damos cuenta de la magnitud, pero es mucho teniendo en cuenta que es la solución habitacional de casi mil familias”, remarcó.

Cabe consignar que cada beneficiario abona una cuota mínima que es reintegrada a Cáritas y destinada “para construir otras viviendas con el mismo sistema, pero a través del recupero de cuotas. Incluso, en algunos casos se realizan ampliaciones o mejoras en una vivienda, siempre apuntando a la gente más humilde y que no tiene recursos para construir sin ayudas de este tipo”.

“Estamos hablando de gente que lamentablemente no tiene posibilidades de acceder a otros sistemas de construcción. En las ayudas de ampliaciones muchas veces la gente no tiene para comprar los cerámicos de la cocina o cambiar una ventana de una habitación, entonces con esos pequeños aportes logramos ayudarlos”, sostuvo.

Consultado sobre el aporte que debe realizar cada beneficiario, explicó que en la entrega de viviendas del venidero lunes todavía no quedó establecido ya que los aportes abarcaron parte de la gestión nacional anterior, y se culminó en la actual. De igual manera, “en promedio el pago de cuota ronda los 2 mil pesos. En realidad, el beneficiario lo único que afrontaba es el pago del costo de materiales, sin ningún tipo de intereses”. Acerca del nivel de pago, confirmó que la gente lo afronta sin problemas: “Podemos hacer construcciones porque la gente paga. El promedio llega al 93% en la devolución de cuotas. Todo es una cadena solidaria, que no se debe cortar. La gente debe saber que somos guardianes de los fondos públicos”.

Una vez culminado el hogar, desde Cáritas se reúne con cada vecino “y acordamos el monto de cuota que ellos pueden devolver, de acuerdo a sus ingresos. Hay algunos que pagan mil pesos, pero otros 3 mil. Lo único que tienen que hacer es cubrir el total de los materiales”, destacó.

Alta

Ruiz confirmó que la demanda para acceder a una propiedad es alta, y que en el horizonte aparecen diferentes proyectos en carpeta. A las 18 viviendas que quedarán habilitadas este lunes se les suman otras 30 casas que se encuentran en construcción en Justiniano Posse, y que serían entregadas en febrero próximo.

“Ya firmamos con el Gobierno un paquete para 1.200 viviendas más, en las que están incluidas algunas de esta región”, expresó Ruiz. En concreto, se proyectan 20 casa en General Fotheringham, 22 en Chilibroste y 40 para Ballesteros. Ya se firmó el convenio marco, y sólo resta el particular. “Hoy hay dos grandes demandas, porque no sólo está en el tema de vivienda sino también el de tierras, donde nadie llega al lote”, mencionó.

En las localidades más pequeñas, habitualmente el Municipio realiza la donación de tierras, con el caso de los tres proyectos previstos para el año próximo. “Lo bueno es que no sólo donan el terreno sino también la infraestructura, que es algo muy costoso. Habitualmente cuando pedimos la donación, lo hacen pero sin la subdivisión u obras de agua y gas. Entonces eso en algunos casos termina siendo mucho más caro que el terreno propiamente dicho”, remarcó.