Carlos Mendizábal, el hombre que por fe caminó más de 10 mil kilómetros
Este vecino de la zona rural de Vicuña Mackenna peregrina por todo el país llevando sobre sus hombros a la Virgen. Asegura que rezar el rosario es el arma más fuerte que anima a la gente a seguir luchando
Carlos Mendizábal vive en la zona rural entre La Cautiva y Vicuña Mackenna. Desde muy joven profesa una profunda fe católica, y es ésta la que lo sigue movilizando para participar en todas y cada una de las peregrinaciones que se realizan en la provincia.
Ya lleva recorridos más de 10 mil kilómetros portando la imagen de la Virgen en sus varias advocaciones, pidiendo por diferentes gracias. Su presencia en las distintas fiestas patronales es una postal infaltable.
Entiende Carlos que la fe da esa energía especial que hace posibles cientos de milagros y lograr curas hasta en el más desahuciado. Este hombre no sólo reza por él sino que acompaña y ora por sus semejantes.
La fe es una energía especial, capaz de realizar cientos de milagros, de animar a las personas a realizar acciones casi imposibles, a lograr curas milagrosas y hasta a fortalecer para pedir, rezar u orar por los demás.
Así también, pidiendo por distintas gracias, como el caso de sus peregrinaciones para que el entonces curita Brochero recibiera el don de la beatificación primero y la santidad después.
"Antes de comenzar, permítame dar las gracias a miles de personas que alguna vez nos acercaron un vaso de agua para refrescarnos en el camino, una palabra de aliento, a tantos sacerdotes y obispos que nos fortalecieron con sus palabras y bendiciones en cualquiera de las peregrinaciones que hemos hecho pidiendo por la beatificación de Brochero", comienza diciendo Carlos en diálogo con PUNTAL.
Como ha recorrido tantos kilómetros en carreteras de todo tipo, Juan Carlos resume: "Mirando un poco hacia atrás hemos superado los 10 mil kilómetros peregrinando a pie, llevando a nuestra Madre de Luján sobre los hombros".
Mientras dialoga con PUNTAL, Juan Carlos tiene entre sus dedos entrelazado un rosario de colores.
Uno de sus recuerdos más entrañables es haber sido partícipe de la fiesta en que fue beatificado el santo cura de Traslasierra y más tarde santificado. "Hubo miles de personas que rezaron, pidieron, oraron, caminaron, se sacrificaron rogando para que el padre Brochero fuera santo. Dios nos ha permitido poder vivir este gran milagro y todos de una u otra manera son artífices de la obra del Señor”, dice emocionado.
Juan Carlos sostiene que han sido sus padres quienes les inculcaron la fe católica. Como una forma de dar las gracias a la vida, siempre está presente en toda fiesta religiosa, principalmente las de Reducción, La Cautiva y Sampacho.
El rosario, su aliado
En tiempos en que la fe se debate, y que aquel que la profesa suele ser cuestionado, Carlos Mendizábal no duda y reafirma sus principios religiosos.
“No es menos hombre aquel que reza el rosario, sino aquel que no conoce la importancia de rezarlo”, enuncia, y agrega inmediatamente: “El mundo gasta cada día millones de dólares para comprar armas, para matar, para ser más fuerte. Sin embargo, el rosario es el arma más poderosa a la que puede acceder una persona. Si lo rezáramos todos al menos un minuto cada día, sería una flor espiritual para la Virgen pero también se convierte en algo poderoso capaz de dar un mazazo al peor enemigo que es el mal y que origina todo lo demás".
Recorriendo el país
En su largo peregrinar por los caminos del país, Juan Carlos recogió miles de anécdotas, consejos y experiencias.
Así por ejemplo recordó que de la mano del padre Víctor Pugnatta comenzó esta experiencia de caminar por la fe con la Virgen de Luján, teniendo siempre como punto de llegada el Santuario de Reducción.
"En el 2001 salimos desde Villa Cura Brochero hacia Reducción con la Virgen de Luján”, empieza a detallar.
“En el 2002 partimos desde la Basílica de Santo Domingo en Córdoba con la imagen de Nuestra Señora del Rosario del Milagro; en el 2003 lo hicimos con la Virgen de Guadalupe de Santa Fe”.
Y sigue desgranando: “En el 2004 desde la Basílica de Santa Fe con la Virgen del Rosario de San Nicolás. El 15 de noviembre de 2004 se hace la primera peregrinación con el obispo Héctor Cardelli en la partida por primera vez de la imagen peregrina de la Virgen del Rosario de San Nicolás, luego de la primera aparición ocurrida el 25 de septiembre de 1983".
"En el 2005 salimos de Salta Capital con la Virgen del Milagro y el Señor del Milagro. En el 2006 lo hicimos partiendo desde la Basílica de Luján con la Virgencita de Luján, siempre a Reducción. En el 2007 salimos desde Mendoza con la Virgen de Fátima; también hicimos una peregrinación desde Alta Gracia con la Virgen de Lourdes, en el 2008 con la Virgen de la Medalla Milagrosa desde Luján. Después hubo otro tipo de peregrinaciones, todas con el objetivo de acentuar la fe para la conversión de la gente", reafirma Carlos.
Manifestaciones
Precisamente en una de las visitas a Sampacho, Juan Carlos recordó el 19 de junio de 2011 como un día de gran intensidad espiritual, en el que los fieles vieron figuras en el cielo y danzar el sol.
Asegura que "ese día estuvo la virgencita de La Merced de Achiras, que es muy antigua. También entronizaron la Virgen del Valle de Catamarca y participó de esos acontecimientos el obispo Luis Urbanc. Recuerdo la gran cantidad de manifestaciones, la gente lloró de emoción. En el ambiente flotaba una hermosa sensación de fe con perfume de rosas y muchos vieron danzar el sol".
“Es bueno observar cuando el cielo está de fiesta, cuando se regocija de la presencia de la Virgen, como ese día en Sampacho, La Consolata, la Virgen de la Merced de Achiras y Nuestra Señora del Valle, traída especialmente desde Catamarca, se pudo palpar esa sensación inolvidable. Todos los que hemos visto estas manifestaciones al caminar junto a la Virgen sentimos que nos acompaña. Es reunir fuerzas para no flaquear".
Anécdotas hay por cientos y una de ellas ocurrió precisamente en el 2011. Habían salido desde Catamarca con la imagen de la Virgen del Valle hacia Córdoba. A las 5 de la mañana habían partido bajo una garúa muy fina. A los cien kilómetros, con un colectivo de apoyo, cargaron gas oil en un paraje que se llama San Martín e hicieron unos 400 kilómetros con el colectivo en que llevaban a la virgencita. “Comenzó a faltar gasoil y paramos en un lugar para cargar. Cuando el operario puso la manguera en la boca del tanque, unos pocos litros y se llenó. Habíamos hecho como 500 kilómetros. No sabemos qué pasó pero el tanque seguía lleno”. Sin verbalizarlo, Carlos deja entrever que fue en ese hecho que la Virgen manifestó su presencia.
Finalizando, Carlos dice: “Si el mundo una vez ya se salvó por el Arca de Noé, cuando llegue el momento se volverá a salvar por la fe de María. Nosotros somos agradecidos de la vida por ser partícipes de todo esto. Caminar y caminar, llevar la fe y qué mejor que hacerlo con la imagen de la Virgen sobre nuestros hombros. La carga más hermosa que podemos llevar".
Héctor Domingo Amaya. Redacción Puntal
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Ya lleva recorridos más de 10 mil kilómetros portando la imagen de la Virgen en sus varias advocaciones, pidiendo por diferentes gracias. Su presencia en las distintas fiestas patronales es una postal infaltable.
Entiende Carlos que la fe da esa energía especial que hace posibles cientos de milagros y lograr curas hasta en el más desahuciado. Este hombre no sólo reza por él sino que acompaña y ora por sus semejantes.
La fe es una energía especial, capaz de realizar cientos de milagros, de animar a las personas a realizar acciones casi imposibles, a lograr curas milagrosas y hasta a fortalecer para pedir, rezar u orar por los demás.
Así también, pidiendo por distintas gracias, como el caso de sus peregrinaciones para que el entonces curita Brochero recibiera el don de la beatificación primero y la santidad después.
"Antes de comenzar, permítame dar las gracias a miles de personas que alguna vez nos acercaron un vaso de agua para refrescarnos en el camino, una palabra de aliento, a tantos sacerdotes y obispos que nos fortalecieron con sus palabras y bendiciones en cualquiera de las peregrinaciones que hemos hecho pidiendo por la beatificación de Brochero", comienza diciendo Carlos en diálogo con PUNTAL.
Como ha recorrido tantos kilómetros en carreteras de todo tipo, Juan Carlos resume: "Mirando un poco hacia atrás hemos superado los 10 mil kilómetros peregrinando a pie, llevando a nuestra Madre de Luján sobre los hombros".
Mientras dialoga con PUNTAL, Juan Carlos tiene entre sus dedos entrelazado un rosario de colores.
Uno de sus recuerdos más entrañables es haber sido partícipe de la fiesta en que fue beatificado el santo cura de Traslasierra y más tarde santificado. "Hubo miles de personas que rezaron, pidieron, oraron, caminaron, se sacrificaron rogando para que el padre Brochero fuera santo. Dios nos ha permitido poder vivir este gran milagro y todos de una u otra manera son artífices de la obra del Señor”, dice emocionado.
Juan Carlos sostiene que han sido sus padres quienes les inculcaron la fe católica. Como una forma de dar las gracias a la vida, siempre está presente en toda fiesta religiosa, principalmente las de Reducción, La Cautiva y Sampacho.
El rosario, su aliado
En tiempos en que la fe se debate, y que aquel que la profesa suele ser cuestionado, Carlos Mendizábal no duda y reafirma sus principios religiosos.
“No es menos hombre aquel que reza el rosario, sino aquel que no conoce la importancia de rezarlo”, enuncia, y agrega inmediatamente: “El mundo gasta cada día millones de dólares para comprar armas, para matar, para ser más fuerte. Sin embargo, el rosario es el arma más poderosa a la que puede acceder una persona. Si lo rezáramos todos al menos un minuto cada día, sería una flor espiritual para la Virgen pero también se convierte en algo poderoso capaz de dar un mazazo al peor enemigo que es el mal y que origina todo lo demás".
Recorriendo el país
En su largo peregrinar por los caminos del país, Juan Carlos recogió miles de anécdotas, consejos y experiencias.
Así por ejemplo recordó que de la mano del padre Víctor Pugnatta comenzó esta experiencia de caminar por la fe con la Virgen de Luján, teniendo siempre como punto de llegada el Santuario de Reducción.
"En el 2001 salimos desde Villa Cura Brochero hacia Reducción con la Virgen de Luján”, empieza a detallar.
“En el 2002 partimos desde la Basílica de Santo Domingo en Córdoba con la imagen de Nuestra Señora del Rosario del Milagro; en el 2003 lo hicimos con la Virgen de Guadalupe de Santa Fe”.
Y sigue desgranando: “En el 2004 desde la Basílica de Santa Fe con la Virgen del Rosario de San Nicolás. El 15 de noviembre de 2004 se hace la primera peregrinación con el obispo Héctor Cardelli en la partida por primera vez de la imagen peregrina de la Virgen del Rosario de San Nicolás, luego de la primera aparición ocurrida el 25 de septiembre de 1983".
"En el 2005 salimos de Salta Capital con la Virgen del Milagro y el Señor del Milagro. En el 2006 lo hicimos partiendo desde la Basílica de Luján con la Virgencita de Luján, siempre a Reducción. En el 2007 salimos desde Mendoza con la Virgen de Fátima; también hicimos una peregrinación desde Alta Gracia con la Virgen de Lourdes, en el 2008 con la Virgen de la Medalla Milagrosa desde Luján. Después hubo otro tipo de peregrinaciones, todas con el objetivo de acentuar la fe para la conversión de la gente", reafirma Carlos.
Manifestaciones
Precisamente en una de las visitas a Sampacho, Juan Carlos recordó el 19 de junio de 2011 como un día de gran intensidad espiritual, en el que los fieles vieron figuras en el cielo y danzar el sol.
Asegura que "ese día estuvo la virgencita de La Merced de Achiras, que es muy antigua. También entronizaron la Virgen del Valle de Catamarca y participó de esos acontecimientos el obispo Luis Urbanc. Recuerdo la gran cantidad de manifestaciones, la gente lloró de emoción. En el ambiente flotaba una hermosa sensación de fe con perfume de rosas y muchos vieron danzar el sol".
“Es bueno observar cuando el cielo está de fiesta, cuando se regocija de la presencia de la Virgen, como ese día en Sampacho, La Consolata, la Virgen de la Merced de Achiras y Nuestra Señora del Valle, traída especialmente desde Catamarca, se pudo palpar esa sensación inolvidable. Todos los que hemos visto estas manifestaciones al caminar junto a la Virgen sentimos que nos acompaña. Es reunir fuerzas para no flaquear".
Anécdotas hay por cientos y una de ellas ocurrió precisamente en el 2011. Habían salido desde Catamarca con la imagen de la Virgen del Valle hacia Córdoba. A las 5 de la mañana habían partido bajo una garúa muy fina. A los cien kilómetros, con un colectivo de apoyo, cargaron gas oil en un paraje que se llama San Martín e hicieron unos 400 kilómetros con el colectivo en que llevaban a la virgencita. “Comenzó a faltar gasoil y paramos en un lugar para cargar. Cuando el operario puso la manguera en la boca del tanque, unos pocos litros y se llenó. Habíamos hecho como 500 kilómetros. No sabemos qué pasó pero el tanque seguía lleno”. Sin verbalizarlo, Carlos deja entrever que fue en ese hecho que la Virgen manifestó su presencia.
Finalizando, Carlos dice: “Si el mundo una vez ya se salvó por el Arca de Noé, cuando llegue el momento se volverá a salvar por la fe de María. Nosotros somos agradecidos de la vida por ser partícipes de todo esto. Caminar y caminar, llevar la fe y qué mejor que hacerlo con la imagen de la Virgen sobre nuestros hombros. La carga más hermosa que podemos llevar".
Héctor Domingo Amaya. Redacción Puntal