Si bien a nivel local especialistas entienden que no faltará carne en los mostradores, reconocen que la semana próxima podría notarse un nuevo incremento en el precio por kilo. Y, además, consideran que el valor de la carne es bajo.
Raúl Sabena, de Scaglia Consignaciones, entendió que la primera incidencia a nivel local y regional de la medida nacional será el incremento de la carne. “Aumentará lo que hay de oferta. El martes tuvimos un remate y los frigoríficos no compraron; las vacas que se exportan bajó entre 20, 25 y 30 pesos –el kilo vivo- y cuando llegó el consumo se vendió 10 pesos más caro de lo que se venía vendiendo”, destacó.
Explicó que “el carnicero no compra lo de exportación, porque eso no se vende acá” y adelantó que el precio tenderá a subir en los próximos días “porque en pie se está pagando más caro para poder conseguir. Los mismos carniceros pagaron más caro porque la semana que viene no habrá comercialización”.
Medida que “no es buena”
Sobre la medida del Gobierno de aplicar el cierre en las exportaciones, fijó que “no es bueno” y fue más allá al considerar: “Está probado. Se paró la exportación de algo que acá no comemos, no sabemos quiénes asesoran porque si hubiese sido el gran negocio se hubiesen comprado vacas gordas a 100 pesos, pero los carniceros no lo compraron. Ahora cuando entró el consumo que valía 180 o 190 pesos lo pagaron 200, 204 o 208 porque la semana que viene no habrá carne”.
Problema que se repite
Sabena mencionó que la problemática no es nueva y puso como ejemplos situaciones que perciben en el sector cárnico desde hace ya un tiempo. “Como hay tanta inflación, quienes criaban terneros de invernada iban vendiendo una determinada cantidad, en vez de sacar 300 a la venta, este mes sacaban 50, el que viene 60, y así. Entonces nunca hubo una oferta grande para poder comprar mejor, siempre se fue dando muy despacio por la gran inflación que hay”, remarcó.
Ante esto, precisó: “El feedlotero nunca pudo comprar bien. Por cada animal gordo que sacaba del feedlots perdía entre 4 y 6 mil pesos, entonces muchos se achicaron y otros salieron del negocio, lo que lleva a que haya mucho menos oferta. Encima, el maíz ahora picó junto con la soja y se complicó para todos, tambos y feedlots, ese es el problema que venimos teniendo”.
Entendió que la disyuntiva no se soluciona “con el corte a la exportación de carne de vaca”. Y consideró que, al dejar de ser un negocio rentable el feedlot, “lo dejan de hacer”. Consultado sobre la posibilidad de faltante de carne en la ciudad y región lo descartó “ya que esta semana habrá, pero la otra hay que salir a comprar”. “Esperemos que esto sea esta semana y la que viene para que la otra se inicie de nuevo la comercialización”.
Mencionó que mantiene contacto permanente con los productores, y percibe que “están muy enojados”. “Ellos tienen compromisos y tienen que vender, pero existe enojo porque consideran que es algo que no tiene sentido. La medida no soluciona nada, sino que perjudica”.
Consultado sobre el precio que tiene la carne en la ciudad, y que suele ser eje del reclamo por su costo, admitió: “Es lo más barato que hay; lo que no tenemos son sueldos, nuestra moneda no vale. La plata es un papel pintado que no vale nada. Va a llegar el momento que para ir a comprar un kilo de carne habrá que ir con una mochila, no una billetera”.

