La actividad reunió a autoridades locales y provinciales junto a varios de los convencionales constituyentes que formaron parte del proceso que culminó con la aprobación de la norma fundamental del municipio, considerada un hito para la autonomía local.
En ese marco, el presidente del Concejo Deliberante a cargo de la coordinación del Departamento Ejecutivo, Juan Pablo Inglese, destacó el significado institucional de aquel proceso y el consenso alcanzado entre los distintos sectores políticos que participaron de la redacción del texto. "Hace 30 años vivimos uno de esos momentos, donde una ciudad como Villa María eligió adoptar un proceso de madurez institucional que permitió a hombres y mujeres, representando una ciudad diversa, plural, abierta, trabajadora, universitaria, empezar a definir el rumbo de su destino. No solo ser constructores de lo que ahí pasaba, sino definir un modelo hacia adelante, los pilares que hoy hacen grande nuestra ciudad, con la participación ciudadana e institucional como ejes transversales para el desarrollo", expresó.
Luego agregó: "Pensaba en el aporte de los convencionales y lo que más se destaca es la enseñanza de tener la capacidad de escuchar, de aceptar que lo que el otro podía decir, entender que en las coincidencias podían encontrar los acuerdos que nos permitieran avanzar, el acto de grandeza de dejar de lado las diferencias y poner por delante lo que más queremos, en este caso nuestra ciudad".
Durante la ceremonia también se compartió un mensaje del convencional Noel Balduzzi, quien presidió una de las comisiones durante el proceso de elaboración del texto constitucional local. El mensaje fue leído por su hija, Blanca Balduzzi. “Fue una tarea que implicó largas horas de estudio, lectura, redacciones, análisis y profundos debates. Muchos de los convencionales postergaron anhelos, tiempos de compartir con su familia y compromisos laborales para dedicarse con empeño y generosamente a la redacción de nuestro texto fundamental. Debemos hoy celebrar el esfuerzo colectivo, la entrega y los valores que cada convencional puso en esta tarea. La Carta Orgánica es fruto de vocación, dedicación y compromiso cívico, y constituye un legado para las generaciones futuras y todos los habitantes de la ciudad”.
Otra de las voces que tomó la palabra fue la convencional constituyente Amalia Arballo. “Ha sido para nosotros una de las tareas de mayor significación y orgullo haber contribuido a los cimientos de esta ciudad. La Carta Magna es un momento en el cual la ciudad decide organizarse, pero también incorporar todos los valores que tiene esa ciudadanía”, recordó.
También se realizó la entrega de plaquetas y ejemplares de la Carta Orgánica en una edición especial por el 30º aniversario a quienes integraron la Convención Municipal. La ceremonia concluyó con el descubrimiento de una placa conmemorativa en el hall del Salón Blanco.