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Chuit: "El número de testeos debería ser mucho más alto de lo que es"

El director del Instituto de Investigaciones Epidemiológicas, Roberto Chuit, señaló que el virus se propagó, en parte, porque no se hace la cantidad necesaria de análisis. Dijo que debe apostarse por cuarentenas inteligentes

Roberto Chuit, exministro de Salud de la Provincia y director ejecutivo del Instituto de Investigaciones Epidemiológicas, indicó que uno de los principales problemas que tiene el país actualmente en el manejo de la pandemia es la baja cantidad de testeos que se están haciendo con respecto al número de casos positivos.

- ¿Cómo interpreta el hecho de que la Universidad de Oxford señalara que no confía en la medición de casos de Argentina y, especialmente, de Córdoba?

- Fundamentalmente, la dificultad que existió es la notificación de los casos que se estudiaban y tenían un resultado negativo. El número de infectados o positivos terminaba siendo por demás elevado. El problema fue que hubo una diferencia entre la información que brindaba la Nación y la que daban las provincias. Esto significa que cada laboratorio tiene que cargar los datos de los estudios que hace y en esa información se cargaban los negativos y los positivos. Pero, por la carga de trabajo que muchas áreas tenían y para cumplir la ley de que un paciente positivo debe quedar registrado, muchos efectores sólo cargaban los positivos y no cargaban en la plataforma nacional los negativos. A la vez, las provincias sí cargaban los positivos y los negativos. Ante esa dicotomía que tenía la base nacional con respecto a los estudios que se realizaban, y ante el hecho de que muchos efectores sólo cargaran los positivos, y la informacion que se brindaba desde la provincia no coincidía con la nacional, desde Oxford plantearon que no sabían a qué dato creerle u observar. Y de allí surgió esta definición que el grupo de trabajo asociado a la Universidad dijo “pongan en regla sus bases de datos, que sean confiables y únicos en todo el sistema y eviten que las provincias manejen una información, la base nacional maneje otra y que se generen dificultades en las conclusiones que se obtienen”.

- El ministro de Salud, Ginés González García, responsabilizó a las provincias por no cargar a tiempo.

- Desde el punto de vista general, Argentina tiene una dificultad histórica y que no se ha arreglado. El Covid lo que ha hecho es mostrar la deficiencias de los registros de salud. Por ejemplo, Argentina no ha cerrado aún la mortalidad infantil de 2018. Esto habla de una deficiencia general como sistema, lo que hace que se desconfíe. Desde el punto de vista de la información, lo importante es que los positivos fueron cargados, esto indica que se ha tenido la información de los positivos, no de los negativos. En el sistema general, en Argentina el problema en realidad es más grave. Imagínese que Argentina, según ha informado a esta base de Oxford, informó 2.600.000 estudios que se realizaron. Pongamos que se perdieron 300 mil o 500 mil negativos, con lo cual llegamos a 3 millones de estudios. Si tenemos en cuenta que hay 1 millón de positivos, eso habla que de por cada positivo estudiamos sólo tres. El problema radica en el bajo número de estudios que estamos haciendo en promedio a nivel nacional por cada positivo. Piensen en su núcleo de relaciones. Cada uno tiene 7 u 8 personas como contacto estrecho; eso quiere decir que el número real de estudios debería ser muchísimo más alto de lo que se está haciendo en Argentina y ahí radica el problema que tenemos para el control de esta epidemia y que nos lleva a estar quintos o sextos en el número de casos, que estemos prácticamente primeros en el número diarios de casos, que tengamos una de las tasas de mortalidad por millón de habitantes más altas. El problema es más integral. Pero desde la epidemiología, se está acostumbrado a trabajar con datos inciertos muchas veces. El problema de esta pandemia en Argentina es que se lo ha manejado desde un punto de vista individual al paciente y no desde un punto de vista colectivo o comunitario. Y yendo ya más directamente a Córdoba, uno se puede plantear cómo está Córdoba en esta proporción. En algún momento, la Provincia hacía 30 estudios por cada positivo, tuvo dificultades de laboratorio, tuvo que instalar laboratorios y en la actualidad tiene por cada positivo 5 a 6 personas, muy lejos del promedio nacional y se está incrementando este número de a poco. Estas son las condiciones que hay, pero es un problema porque Argentina, aparte de no estar en este ranking de Oxford, tiene un ranking con una población de 44 millones de habitantes y está entre los primeros seis con países que nos duplican y triplican en números de habitantes.

- ¿La cuarentena se hizo anticipadamente? ¿Estuvo bien, no se podía hacer otra cosa?

- Para analizar las cosas mal que hemos hecho, vamos a tener tiempo. En realidad una dificultad seria es este número de estudios que se han hecho. Nosotros teníamos un foco, que eran viajeros y estos viajeros llegaban y se los estudiaba a todos. Cuando empezó la transmisión comunitaria en Provincia y Ciudad de Buenos Aires no se incrementó el número de estudios para detectar a todos los positivos, lo que llevó a que se escapara este virus a otras regiones teniendo como foco principal el AMBA. Si uno piensa en cuál fue el error primigenio, fue más pensar en las camas de terapia intensiva y no en tratar de detectar y bloquear los casos. Apoyamos la cuarentena temprana porque era una forma de tratar de contener el virus, darle tiempo al sistema, tener recursos para la atención médica, para la detección de casos y demás. Pero en abril ya planteábamos que había que trabajar con las cuarentenas inteligentes, controladas, como tienen experiencia en Río Cuarto. Se cerró nuevamente Río Cuarto por los casos que tenía y ahora el departamento está entre 100, 140 o 150 casos y se cortó esa explosión que había. Esto es lo que se debería hacer, más sabiendo que la única herramienta es el uso de las mascarillas, el distanciamiento físico, el lavado de manos y el aislamiento. Podemos hacer muchas críticas, lo que tenemos que pensar es cómo funcionamos hacia el futuro: tenemos que estar muy atentos, y si hay casos en mi barrio hay que cumplir estrictamente las medidas de prevención.