Villa María | casos | personas | segunda ola

Reportaron 43 nuevos casos y "es una base alta" frente a un posible rebrote

El epidemiólogo Darío Quinodoz explicó que es preocupante porque el ascenso de positivos continúa y que, a diferencia del año pasado, en este hay mayor movilidad. También acentuó que influye el relajamiento

El último informe epidemiológico de la ciudad registró 43 nuevos casos positivos de Covid-19 y 21 altas médicas. Con esta actualización de datos, la ciudad posee acumulados 7.403 contagios y 5.626 altas médicas para personas que afrontaron de manera favorable la enfermedad. Por el momento, son 1.788 las personas aisladas, del total 1.341 contactos estrechos y 447 los activos.

En torno a los reportes diarios, PUNTAL VILLA MARÍA dialogó con el epidemiólogo local Darío Quinodoz, quien manifestó que la oscilación en la cantidad de contagios y el alcance de hasta 50 por día es “una base bastante alta” ante la posible llegada de un rebrote.

“Después de diciembre, en enero comenzó a haber un ascenso progresivo de casos que sigue sosteniéndose allí. Lo cual no es bueno si tenemos una segunda ola como se espera. Ello en relación a lo que sabemos y ha pasado a otros países del mundo”, enfatizó.

Base alta

El especialista describió que el brote anterior se desarrolló en la ciudad sin tener los casos aislados, que en su mayoría fueron importados de viajes al exterior.

“No tuvimos casos hasta julio, cuando empezó el brote en Marcos Juárez. Allí tuvimos un ascenso vertiginoso hasta llegar a los 150 casos por día en octubre, noviembre”, expuso.

De esta manera y en comparación al 2020, sostuvo que “estaría partiendo desde una base un poco más elevada de lo que fue el primer brote, que fue brusco”.

Asimismo, que en la actualidad la circulación viral se encuentra instalada, pudiéndose “producir un nuevo pico, un rebrote o una segunda ola como se la quiera denominar”.

Sobre el panorama, sostuvo que las preocupaciones están basadas sobre lo que reiteraron “tantas veces hasta el cansancio”, el incumplimiento de las normas de bioseguridad. “La gente está cansada y relajada, las dos cosas suman un combo muy problemático, con el agravante de que ahora viene la temporada fría”, remarcó.

Sobre todos estos factores, destacó que Villa María es “una de las ciudades que no han podido bajar el número de casos a lo largo de todos estos meses”. Asimismo, que en este momento la situación se ve agudizada por “el riesgo potencial de algunas variaciones virales como la de Reino Unido y Brasil”.

“La verdad que el escenario es bastante preocupante, porque en todas las instituciones permanentemente estamos hospitalizando a pacientes con cuadros de neumonía agravada por el Covid”, aseveró.

El frío

Respecto a las patologías respiratorias o de congestión que suelen contraer las personas, aclaró: “El año pasado el único virus que circuló fue el coronavirus, el Sars-Cov 2. Prácticamente no hubo circulación de influenza”.

“Este año cambió la situación epidemiológica debido a que el año pasado estuvimos encerrados. En el 2021, al no tener la cuarentena, toda la movilidad permite pensar que la segunda ola puede desencadenar y desatar mucho más problemas que la primera”, ponderó.

En consecuencia, puntualizó que el año pasado “fue un desastre por la cantidad de infectados, fallecimientos”, aún así, existió el aislamiento de por medio que permitió mermar las circunstancias. “Ahora estaríamos transcurriendo una potencial segunda ola en una situación sin cuarentena, por lo menos por ahora. Personalmente considero que inevitablemente deberán tomarse algunas restricciones”, fundamentó y siguió: “Aunque no me parece necesario regresar a fase 0 o 1 como fue a inicio del año pasado”.

Agentes de salud

“El equipo de salud está muy cansado, agotado, porque la demanda es permanente. Si bien en este momento no es a nivel de julio a octubre del 2020, continúa la demanda de internación”, confirmó Quinodoz.

Asimismo, también influye trabajar “con mucha presión”, con una enfermedad que se conoce de a poco y además, que se torna dificultosa la labor con los días que los pacientes permanecen aislados.

“En líneas generales estamos todos en el mismo lugar que antes, esperando a ver cómo evoluciona esto y vamos a tener que afrontar la situación de la misma manera que lo hicimos el año pasado, como lo hizo la ciudad y toda la región”, garantizó.

En este sentido, señaló que fue destacable la atención médica a los pacientes Covid positivo desde el inicio de la pandemia en la gestión pública o privada.

“No hubo ningún tipo de problema, no hubo paciente que se quedara sin atención. Estamos preparados y esperando que aumente el número de personas vacunadas lo más rápido posible”, expresó. No obstante, reconocen las dificultades existentes por el contexto internacional en la producción y distribución de vacunas.

Asimismo, mencionó que desde su lugar ansía poder disponer de las dosis y llevar a la práctica la vacunación masiva. “No va a disminuir con ella el número de casos porque hay que vacunar a mucha gente pero sí la mortalidad de aquellas personas que poseen enfermedades graves”, explicó.

“Es muy difícil vacunar a la cantidad de personas necesarias para tener un impacto fuerte en la contención de casos y en una disminución significativa en la mortalidad”, dijo y agregó: “A mí me parece, como viene hoy, que será difícil”.

Sobre la afirmación anterior, detalló que puede ser evidenciado con lo que sucede en los países que vacunan “con mayor rapidez y alcanzando mayor cantidad de personas”, como Chile en Latinoamérica.

Sin embargo, sostuvo que permanecen en cuarentena total porque el sistema de salud está colapsado.

Sobre la vacunación, indicó: “Es una herramienta muy importante, pero para disminuir el efecto más allá de lo individual, para que nos protejamos todos a nivel social, hay que vacunar a un 70% de la población. Entonces todavía nos falta mucho tiempo”.

Para finalizar, mencionó que en torno a la producción y distribución de las vacunas en el mundo, “hay varios componentes a analizar, como cuestiones referidas a la geopolítica”.