Los hábitos alimenticios de los niños, en el análisis de nutricionistas, que comenzaron a trabajar en el dictado de charlas en las escuelas primarias villanovenses, para tratar, a través del juego y de actividades recreativas, poder empezar a brindar información a los chicos y modificar, o corregir, las conductas alimenticias.
Las actividades, que son impulsadas desde Federada Salud, y que en Villa Nueva son llevadas a cabo de manera conjunta por la Asociación Civil “Super Saludable” y la secretaría de Salud de Villa Nueva, comenzaron a implementarse desde hace varias semanas en distintas escuelas primarias de Villa Nueva, con singular éxito.
Las nutricionistas a cargo de las charlas, que se llevan a cabo con alumnos del segundo ciclo del nivel primario, son Melisa Manzur y Yanina Carreras.
Charlas de formación
“En lo que se trata de hacer hincapié es en resaltar la importancia de una alimentación saludable, que abarque temas como la incorporación de frutas y verduras a la dieta, porque tiene un rol fundamental para el aporte de vitaminas y minerales”, explicó Melisa Manzur.
La profesional insistió en que el abordaje de los chicos se hace a través de actividades lúdicas y recreativas, a través de las cuales por ejemplo se trabaja con la pirámide nutricional de alimentos, y los correspondientes grupos alimenticios.
“La idea es que se incorporen nociones básicas de la alimentación, a través del juego. Por ejemplo, en este caso se conoció sobre vegetales y frutas que no son tan conocidas, y por lo tanto, que no se consumen”.
“Es por este tipo de cosas que nosotros consideramos como esencial el que el licenciado en Nutrición tenga una participación activa en las escuelas y pueda compartir sus conocimientos con los niños”, detalló la profesional, quien igualmente detalló que las propias docentes pidieron que las charlas del proyecto se pudiera hacer abarcativo hacia los propios maestros y las familias de los niños que asisten a cada uno de los centros educativos.
“Una de las cosas curiosas que nos surgió en las escuelas es el tema de la ‘comida chatarra’, que es un término que hay que dejar de utilizar porque toda la comida se consume. En el caso de este tipo de comidas, se les explica a los chicos que son alimentos que se pueden comer con normalidad, pero siempre con moderación”, detalló la licenciada en nutrición de Villa Nueva.
Precisamente, en este sentido, Melisa Manzur insistió en que la prioridad alimenticia tiene que ser la vinculada a las pastas, las legumbres y las harinas integrales.
Participación escolar
Las charlas ya alcanzaron a niños de las escuelas Bartolomé Mitre, República de Bolivia, Inmaculada Concepción y la escuela rural Lorenzo Suárez de Figueroa, aunque la intención es lograr completar las instituciones educativas de la Villa Nueva.
“Es por este tipo de cosas que nosotros consideramos como esencial el que el licenciado en Nutrición tenga una participación activa en las escuelas y pueda compartir sus conocimientos con los niños”, detalló la profesional, quien igualmente detalló que las propias docentes pidieron que las charlas del proyecto se pudiera hacer abarcativo hacia los propios maestros y las familias de los niños que asisten a cada uno de los centros educativos.
Según se consignó, cada charla tiene una extensión aproximada de 50 minutos y se concretan cada 15 días, rotando las escuelas.
“Al principio de los encuentros los chicos responden una pequeña encuesta sobre hábitos alimenticios y la idea es que para el cierre vuelvan a completar otra encuesta similar, como para ver si han tenido alguna modificación en sus hábitos en este tiempo”, detalló Manzur, quien indicó que las charlas continuarán en las próximas semanas.
Juan Drovandi. Redacción Puntal Villa María.
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Las nutricionistas a cargo de las charlas, que se llevan a cabo con alumnos del segundo ciclo del nivel primario, son Melisa Manzur y Yanina Carreras.
Charlas de formación
“En lo que se trata de hacer hincapié es en resaltar la importancia de una alimentación saludable, que abarque temas como la incorporación de frutas y verduras a la dieta, porque tiene un rol fundamental para el aporte de vitaminas y minerales”, explicó Melisa Manzur.
La profesional insistió en que el abordaje de los chicos se hace a través de actividades lúdicas y recreativas, a través de las cuales por ejemplo se trabaja con la pirámide nutricional de alimentos, y los correspondientes grupos alimenticios.
“La idea es que se incorporen nociones básicas de la alimentación, a través del juego. Por ejemplo, en este caso se conoció sobre vegetales y frutas que no son tan conocidas, y por lo tanto, que no se consumen”.
“Es por este tipo de cosas que nosotros consideramos como esencial el que el licenciado en Nutrición tenga una participación activa en las escuelas y pueda compartir sus conocimientos con los niños”, detalló la profesional, quien igualmente detalló que las propias docentes pidieron que las charlas del proyecto se pudiera hacer abarcativo hacia los propios maestros y las familias de los niños que asisten a cada uno de los centros educativos.
“Una de las cosas curiosas que nos surgió en las escuelas es el tema de la ‘comida chatarra’, que es un término que hay que dejar de utilizar porque toda la comida se consume. En el caso de este tipo de comidas, se les explica a los chicos que son alimentos que se pueden comer con normalidad, pero siempre con moderación”, detalló la licenciada en nutrición de Villa Nueva.
Precisamente, en este sentido, Melisa Manzur insistió en que la prioridad alimenticia tiene que ser la vinculada a las pastas, las legumbres y las harinas integrales.
Participación escolar
Las charlas ya alcanzaron a niños de las escuelas Bartolomé Mitre, República de Bolivia, Inmaculada Concepción y la escuela rural Lorenzo Suárez de Figueroa, aunque la intención es lograr completar las instituciones educativas de la Villa Nueva.
“Es por este tipo de cosas que nosotros consideramos como esencial el que el licenciado en Nutrición tenga una participación activa en las escuelas y pueda compartir sus conocimientos con los niños”, detalló la profesional, quien igualmente detalló que las propias docentes pidieron que las charlas del proyecto se pudiera hacer abarcativo hacia los propios maestros y las familias de los niños que asisten a cada uno de los centros educativos.
Según se consignó, cada charla tiene una extensión aproximada de 50 minutos y se concretan cada 15 días, rotando las escuelas.
“Al principio de los encuentros los chicos responden una pequeña encuesta sobre hábitos alimenticios y la idea es que para el cierre vuelvan a completar otra encuesta similar, como para ver si han tenido alguna modificación en sus hábitos en este tiempo”, detalló Manzur, quien indicó que las charlas continuarán en las próximas semanas.
Juan Drovandi. Redacción Puntal Villa María.

