Gustavo Guzmán es el delegado de Unión Central en la Liga Villamariense de Fútbol y se pregunta: “¿Cuándo vamos a volver a ver fútbol en nuestras canchas?”.
“No hay respuestas. Entonces no podemos planificar, ni siquiera considerar qué campeonato tenemos que replantearnos, o si podemos sostener el mismo. Ni siquiera sabemos si podremos jugar en 2020, porque, si me dicen que no habrá más muertes por coronavirus si seguimos en cuarentena, ya les firmo”, manifiesta sin dudar.
“La cancha quedó muy linda. Removimos el piso, le agregamos cerca de 20 camionadas de tierra negra y con mucho riego quedó como nunca. Ahora creció el yuyo en el predio y habrá que cortar y mantener. Las canchas están muy lindas, pero no hay fútbol”, sonríe con ironía.
Pasó un mes con hermosas temperaturas, pero la dirigencia del fútbol sabe que “hay que pasar el invierno” y posiblemente sin fútbol. “Unión Central se preparó muy bien. Además de agradecer a Central Argentino por el convenio firmado por el préstamo de su cancha, también debo agradecer a Universitario y San Martín, que nos permitieron entrenar en sus canchas. Lamentablemente, después del debut se paró la pelota”.
Destaca: “Unión Central creo que fue el que empezó primero con la pretemporada, que fue muy dura. Cuando presentamos a Raúl González como nuevo DT, les dijo que entrenaría los 5 días. Hay chicos que trabajan en la construcción o estudiaban, pero les hizo entender que para pelear arriba hay que prepararse. Hay chicos que bajaron 5 o 6 kilos y estaban muy bien”.
“El mensaje de Raúl González es: ‘Cuando levanten la cuarentena, no va a tardar más de 2 semanas en volver el fútbol y no podemos tirar todo lo que construimos’. Así que no podemos regalar tantos días de esfuerzo en el verano”.
Primera decisión fuerte
Aunque parezca “duro”, Gustavo Guzmán se quiebra al manifestar: “Me dolió en el alma que se alejara Marcelo (Zucotti). Me emociono porque sé todo lo que él hizo por Unión y es como una familia este club. Gracias a él y al profesor Maximiliano Miró (hoy en Alem) se hicieron muchas cosas en Unión”.
Resalta: “Hay ciclos que se terminan y es duro decidir. Yo sé todo lo que Zucotti hizo en este club y entiendo que se enoje. Es como pelearse con un hermano. Te duele. Hay un proyecto, pero también hay un ciclo en todos los clubes. Podemos equivocarnos, pero había que cambiar”.
“También hay que cambiar en la Liga. Se necesita un presidente que gestione y un proyecto. Pero, además, que decidan los 20 clubes y restablecer relaciones”, dice.
Precisa: “Raúl González llegó muy motivado y aclaró que no volvía al club por la plata. Nos gustó lo que hizo, los jugadores captaron rápido el mensaje. Marcelo Zucotti era mucho más que un DT, también fue un dirigente por su entrega para trabajar y ayudó a los pocos directivos de fútbol del club. Hizo mucho bien, pero el club está por sobre todos”.
Sostiene que “en inferiores continúan trabajando el profesor Miró con los dos DT: César Contreras y Bernabé Brusa. La subcomisión está trabajando muy bien”.
“Sarna con gusto no pica”
Recalca: “Unión Central es un club con varias disciplinas y cada una tiene su subcomisión, pero cuando hacemos un evento procuramos aunar fuerzas para que salga bien y nos reditúe a todos. No es lo mismo vender 200 docenas de empanadas que 800”.
“En el fútbol somos 3 o 4 los que tomamos decisiones y por eso los DT y los PF nos ayudan, porque ven que no alcanzamos. Le cuesta arrimarse a la gente. Les pedimos que se sumen, pero no es fácil. Se pierde tiempo, nadie vive de esto y hay que estar un poco loquito para ser dirigente”, afirma.
Añade: “Dejamos la familia y no hay tiempo libre. Yo preferiría pagar $ 2 mil todos los meses e ir sólo a ver los partidos. Nos pasamos de reunión en reunión, sacando turno en el médico para un jugador que se golpeó, acompañarlo. Mi trabajo no siempre me lo permite, pero sé que no podemos despegarnos nunca. Sarna con gusto no pica, es muy lindo y una pasión, pero te quita tiempo y se reniega. Me preguntan si tengo un hijo jugando y les digo que el mío jugó un ratito y se fue hace como 20 años. Llevo los hijos de los otros a jugar y al médico. En la primera fecha se golpeó un pibe de 14 años y terminé en la clínica. Ni al club pude ir. Lo peor del fútbol son las lesiones. A Unión le pasaron cosas feas, como la fractura de Guilhen o el golpe que sufrió Arredondo”.
Destacó: “Participaremos con las 6 categorías de inferiores. Se sembró, que es lo más difícil, y ahora queremos cosechar”.

