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Las consecuencias de 16 años de despilfarro y demagogia

El deterioro de la situación en Chubut se ha dado, paradójicamente, en el período de mayores ingresos de la Provincia, por el precio del petróleo.

Las lamentables muertes, producto de un accidente, de dos docentes de Comodoro Rivadavia que volvían de Rawson después de participar de una jornada de protesta, sumadas a un al menos inoportuno proyecto de ley para aumentar varias veces el sueldo del gobernador, exacerbaron aún más los ánimos en Chubut, una provincia que sufre las consecuencias de 16 años de gobiernos malos, despilfarradores y demagógicos.

Desde julio, la Provincia paga los sueldos de manera escalonada. Primero los salarios de hasta 40 mil pesos -este mes son los únicos que han cobrado a la fecha-; luego viene un segundo rango y, finalmente, con casi un mes de demora, cobra el último rango.

Las elecciones provinciales fueron el 9 de junio, y el escalonamiento de salarios comenzó de inmediato, en julio, con el sueldo de junio y el aguinaldo. Nosotros, en la campaña electoral, advertimos sobre esta situación, que es inexplicable, y sólo se entiende si se tiene en cuenta que se ha administrado muy mal la Provincia en estos últimos 16 años, con una seguidilla de gobiernos del mismo signo político, el justicialismo.

Ingresos récord

Esto se ha dado, paradójicamente, en el período de mayor cantidad de ingresos de la Provincia. Más allá de Vaca Muerta, Chubut sigue siendo la principal productora de hidrocarburos de la Argentina, y las provincias petroleras tienen, además de la coparticipación federal, y los ingresos propios, ingresos por regalías.

Hasta 2004-2005, los ingresos por regalías petroleras representaban en Chubut unos 100 millones de dólares anuales. Desde entonces, producto de que el barril en un momento llegó a los 140 dólares -lo cual empujó un boom de inversiones y de aumento de la producción- los recursos por este concepto subieron a 500 millones de dólares anuales. Es decir, cinco veces más.

Explosión del empleo público

En los últimos años, Chubut no hizo inversión en infraestructura y la Provincia se sobreendeudó. La planta de personal, en el gobierno de José Luis Lizurume -el último gobernador radical que administró los destinos de la provincia-, en 2003, era de 23.000 agentes, y hoy son más de 60.000.

En los gobiernos radicales, incluido el de Carlos Maestro entre 1995 y 2003, se apoyaban actividades privadas como el turismo y la forestación en la zona cordillerana, entre otras. Eso terminó yendo a erogaciones improductivas en los últimos gobiernos. Y además se tramitan en Tribunales casos de corrupción muy parecidos a los de los cuadernos de las gestiones kirchneristas.

A esto le sumamos la irresponsabilidad del desdoblamiento del cronograma electoral. El gobernador Mariano Arcioni avizoraba este escenario, por lo cual disimuló la realidad, y concedió en paritarias aumentos que sabía que no iba a poder pagar.

Además, se deslindan responsabilidades y se culpa de manera permanente al gobierno nacional, cuando precisamente la Nación, sólo por mencionar lo aportado en el contexto actual, ha hecho adelantos de fondos en los últimos meses, para pagar sueldos, por 1.227 millones de pesos: 500 millones el 10 de septiembre; otros 500 millones un día después, el 11; 100 millones el día 12; y 127 millones el día 13.

Nosotros lo advertimos en la campaña electoral: la situación lamentablemente explotó. Desde julio hasta acá, todos los meses se repiten paros, y no se han reanudado las clases después de las vacaciones de invierno. Antes ya había habido medidas de fuerza porque muchas de las escuelas se llovían, les faltaba calefacción y no tenían vidrios.

Es una situación que cada día empeora. Y ante la gravedad de la situación, el gobierno provincial no atina a comunicarles a la sociedad, a la oposición, a los sindicatos, qué medidas concretas va a tomar para, al menos, comenzar a superarla.

La última ofensa

En este contexto, cuando no se terminaron de pagar los sueldos, el gobierno provincial envió un proyecto de ley para aumentar los salarios de la planta política, lo cual generó más malestar.

No es admisible plantear ese tema en este momento, cuando no se ha anunciado una sola medida ara cancelar los sueldos a los empleados públicos, con proveedores que hace seis años que no cobran, y con un parate absoluto de la obra pública; con la situación que ya repercute en el sector privado, porque los cortes de ruta y las protestas perjudican el desenvolvimiento de la actividad petrolera, entre tantas otras.

El fallecimiento de las dos docentes fue un accidente, pero enmarcado en todo esto, dio lugar a los graves incidentes en la Legislatura y en la Casa de Gobierno. 

Es cierto que hay grupos violentos, y la violencia nunca es el camino. Pero ésta es la situación, agravada por un gobierno que no reacciona ni define medidas concretas para superar la crisis.



* Fue candidato a gobernador por Cambia Chubut.

Por Gustavo Menna * Diputado de la Nación


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