El próximo 20 de mayo cambian en todo el mundo las definiciones de unidades fundamentales para medir la masa (kilogramo), la temperatura (kelvin), la intensidad de corriente (ampere) y de cantidad de sustancia  (mol). Esta modificación será clave para la administración precisa de los medicamentos, la industria farmaceútica, la medición del cambio climático, la computación, la electrónica, entre otros muchos otros sectores con altos niveles de exactitud.

 El cambio que se instrumentará en el Sistema Internacional de Unidades (SI) a partir del 20 de mayo de este año quedará registrado en los libros de historia, no solo por el impacto para el avance de la ciencia y la tecnología, sino también porque es la primera vez que se modifican al mismo tiempo cuatro unidades de base, con colaboraciones simultáneas en todo el mundo.

A partir de ahora todas las unidades se definirán sobre la base de constantes de la naturaleza en lugar de artefactos, propiedades de materiales o experimentos teóricos irrealizables, como sucedía hasta ahora. Por ejemplo el kilogramo estaba definido por un objeto físico (cilindro de  90 por ciento de platino y 10 por ciento de iridio)  pero en unos días estará basado en la asignación de un valor de la  Constante de Planck.

Lo que sucederá el proximo 20 de mayo no va a impactar sobre la balanza que usa el médico para pesar un paciente o en la carnicería  a la hora de comprar un asado o cuando vamos a la panadería a comprar el pan, pero sí tendrá una  gran repercusión en el campo científico-tecnológico. Probablemente el mayor cambio lo sentirán los fabricantes de instrumentos, equipos y aparatos cientificos–tecnológicos de medición de variables cuantificables, que deberán adaptar sus productos a las nuevas mediciones.

También será clave para alcanzar mejores predicciones sobre el cambio climático, porque se podrán realizar mediciones más precisas y exactas para monitorear pequeñas variaciones en la temperatura; lo mismo sucederá con la industria farmaceútica que, por ejemplo, podrá definir con precisión y exactitud los microgramos de alguna droga o suministrar dosis de una medicación apropiada para cada paciente.

Además del aspecto científico, esta modificación también representará un desafío para la educación, porque desde ahora habrá que enseñarles a los alumnos en los colegios secundarios las nuevas definiciones de las unidades de medida y además deberá modificarse la enseñanza de las mediciones desde la más tierna edad (metrología para  niños) y la metrología para los alumnos de la escuela primaria para no tener en este siglo XXI analfabetos metrológicos.

En el caso de las otras tres unidades base restantes modificadas en su definición diremos que el ampere (unidad de corriente eléctrica) que se definía por un experimento imaginario que relaciona la fuerza entre dos cables infinitos con la corriente que circula entre ellos, se redefiníó asignándole un valor a la carga de un electrón. Al igual que el kilogramo, su realización práctica puede llevarse a cabo de diversas maneras.

El kelvin (unidad de temperatura) se definía en función de la temperatura en la que coexisten agua, hielo y vapor en equilibrio (proceso conocido como “punto triple de agua”). Su nueva definición no depende de las propiedades  de un material, sino que se realiza en función de la Constante de Boltzmann, abriendo la puerta a varias realizaciones posibles.

El mol (unidad de cantidad de materia) se redefinió asignándole un valor de la Constante de Avogadro. En la actualidad su mejor realización práctica se efectuaba a partir del conteo de átomos que hay en una esfera monocristalina de silicio.

En lo que respecta al metro, el segundo y la candela solo sufrirán cambios en la forma de expresar sus definiciones, dado que ya estaban basadas en constantes de la naturaleza, a saber: la velocidad de la luz para el metro, la frecuencia de transición entre dos niveles energéticos del átomo de Cesio para el segundo y la eficacia luminosa de una radiación monocromática para la candela.

La puesta en marcha de la redifinición del Sistema Internacional de Unidades (SI), por parte de los dos organismos rectores de la Metrología en el mundo, el BIPM (Oficina Internacional de Pesas y Medidas) y la OIML (Organización Internacional de Metrología Legal)  tendría repercusión en los laboratorios nacionales, en el caso de nuestro pais el INTI, Física y Metrología, y particularmente los laboratorios metrológicos del mundo  y el Laboratorio de Metrología de la Facultad de Ingeniería de la UNRC.

Esto se verá reflejado en la mayor parte de los medios de comunicación escritos, on line, radio y  televisión, y habrá de llegar a los cuatro puntos cardinales del mundo este próximo 20 de mayo de 2019, Día Mundial de la Metrología, 144° aniversario de la firma del Tratado Internacional de la Convención del Metro de 1875, entre cuyos primeros 17 países firmantes estuvo la Argentina, en un hecho trascendental.



* Director del Laboratorio de Metrología-FI-UNRC

Gustavo A. Zocco * Ingeniero

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