Villa María | Ciencia

En tiempos de recortes a la ciencia, dos casos locales que siembran esperanza

Por un lado está el gran paso que dio Mariana Gatani, investigadora que alcanzó una de las categorías más altas del CONICET. Pero también aparece Juan Monge, docente que impulsa un proyecto que pisa fuerte en el sector lechero

Mariana Gatani y Juan Monge.

 

En un escenario marcado por los recortes al sistema científico argentino, dos investigaciones desarrolladas desde la Universidad Nacional de Villa María vuelven a poner en valor el aporte del conocimiento producido a nivel local. Se trata de dos historias diferentes, aunque con un mismo denominador común: la capacidad de transformar la investigación en innovación y soluciones concretas.

Por un lado, la doctora Mariana Gatani alcanzó la categoría de Investigadora Principal del CONICET, uno de los máximos escalones de la carrera científica nacional. La promoción reconoce una trayectoria dedicada al desarrollo de materiales sustentables e innovación tecnológica, convirtiéndola en la segunda investigadora de la UNVM en acceder a ese nivel.

Por otro, el docente e investigador Juan Monge lidera un proyecto que busca anticipar problemas en tambos con camas de compost mediante una herramienta de monitoreo inteligente. La iniciativa ya despierta interés en el sector lechero por su potencial para mejorar el bienestar animal, optimizar la producción y fortalecer el vínculo entre la ciencia y el sistema productivo.

Un gran logro para la ciencia local

Se conoció en las últimas horas que la doctora en Ciencias del Diseño, Mariana Gatani, fue promovida a la categoría de Investigadora Principal de la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico del CONICET, uno de los niveles más altos dentro del organismo nacional de ciencia y técnica.

La investigadora del Centro de Investigaciones y Transferencias (CIT Villa María) se convirtió así en la segunda científica de la UNVM en alcanzar esa categoría.

Su trabajo, puntualmente, se desarrolla desde la articulación entre arquitectura, innovación tecnológica y sustentabilidad, con una fuerte orientación hacia la investigación aplicada y el desarrollo de materiales destinados a la construcción.

Uno de los proyectos más reconocidos de Gatani consiste en el desarrollo de paneles elaborados a partir de cáscaras de maní, un residuo agroindustrial abundante en la región que puede convertirse en un insumo para la construcción sostenible.

Su trayectoria también incluye desarrollos vinculados con sistemas constructivos no convencionales, luminarias autónomas y módulos sanitarios integrales.

Incluso es titular de una patente relacionada con la fabricación de placas utilizando cáscara de maní y participa en otra patente vinculada al diseño de módulos sanitarios autónomos.

Un proyecto que mira a los tambos

En paralelo al gran presente de Gatani, otro grupo de investigadores de la UNVM trabaja en un proyecto con fuerte impacto para una de las actividades productivas más importantes de Córdoba.

El docente e investigador Juan Monge, de la carrera de Agronomía, dirige el desarrollo de una herramienta capaz de anticipar problemas en los tambos que utilizan camas de compost, un sistema que continúa expandiéndose en las principales cuencas lecheras de la provincia.

La iniciativa combina mediciones realizadas directamente en los establecimientos con datos meteorológicos para construir un modelo predictivo que permita alertar a los productores antes de que las camas pierdan las condiciones óptimas para el descanso de los animales.

En este tipo de establecimientos, las vacas descansan sobre una cama formada por materiales orgánicos, como viruta o cáscara de maní, material que diariamente se remueve para favorecer un proceso natural de compostaje.

Según explicó Monge, cuando el equilibrio entre humedad y temperatura se mantiene, las camas permanecen secas, mejorando el bienestar animal y favoreciendo una mayor producción de leche.

Sin embargo, durante los meses fríos y húmedos las condiciones cambian rápidamente, generando dificultades para conservar ese equilibrio.

Frente a esa problemática, el equipo de investigación se encuentra desarrollando un sistema que permitirá estimar en tiempo real el estado de las camas e incluso proyectar cómo evolucionarán durante los días siguientes.

El proyecto liderado por Monge es el resultado de casi una década de investigaciones realizadas junto a la empresa La Cenobia SRL, establecimiento pionero en este tipo de sistemas productivos.

El objetivo final -según lo dicho por el investigador- apunta al desarrollo de una plataforma de acceso abierto para productores y asesores técnicos, fortaleciendo la transferencia de conocimiento entre la universidad y el sector privado.

Además de mejorar la productividad, la investigación también promueve un manejo más eficiente de los residuos generados en los tambos, permitiendo transformarlos en compost que posteriormente puede utilizarse como fertilizante agrícola.