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Proyectan diseñar y programar un “brazo biónico” en el 2019

Desde el área de robótica, impresión 3D e informática de la Tecnoteca avanzan en el prototipo. Habilitaría la posibilidad de incorporar sensores y motores que permitan mover dedo por dedo y tener otras utilidades

Hace cuatro años la Tecnoteca de Villa María comenzó a trabajar en impresión 3D. La mayoría de los proyectos en los que participan están relacionados con pedidos de estudiantes, tanto para la realización de una tesis de grado como para piezas de dispositivos que tienen que exhibir. Sin embargo, el avance más significativo fue en materia de impresión de prótesis, primero fijas y luego mecánicas. 

Este trabajo pudo realizarse luego de indagar en una serie de archivos que se comparten libremente en la web y que pueden tomarse de manera gratuita para adaptar e imprimir. “Son prótesis diseñadas por profesionales médicos para evitar daños”, explicó Marcelo Ghezzi, integrante del equipo. 

Así, a los últimos prototipos se les está aplicando la robótica anexando sensores y motores “para que pase a ser de una mano mecánica a lo que se conoce como una mano biónica, que es una buena fusión entre la róbotica y la impresión 3D”.

Las prótesis impresas en Villa María se diseñan a partir de pedidos concretos. “Se nos tiene que acercar un caso, porque no podemos hacerla solo para muestra”, señaló. El año pasado, una persona que conocía lo que se hace en la Tecnoteca se acercó y les propuso hacer un prototipo de brazo de avanzada utilizando robótica. “Está dispuesto a colaborar y este año vamos a comenzar a diseñar un brazo biónico que habilitaría la posibilidad de incorporar motores que le permitan mover dedo por dedo, sería otro tipo de utilidad”, precisó. 

Desde el equipo ya accedieron a una serie de modelos de base estándar y prototipos que tienen una forma humana sobre los cuales van realizando las escalas de lo que se necesita y luego se le aplica la robótica. Si bien no tienen plazos, esperan finalizarlo en el transcurso del año.

Inteligencia artificial 

En los últimos años, los avances en inteligencia artificial generaron una serie de debates. Incluso el cine reflejó particularidades que para algunos especialistas tienen poco que ver con lo que realmente pasa. Cierto es que este campo tiene un gran potencial en medicina, porque es una inteligencia diferente que busca soluciones en conjunto mirando los problemas desde otro punto de vista. Actualmente se utiliza en el diseño de exoesqueletos o en las cirugías robóticas. En Argentina hay cinco centros asistenciales que utilizan el sistema Da Vinci para operaciones de alta complejidad.

Consultado sobre este tema, Ghezzi planteó que “en un principio parecía muy lejana y fue minimizada, pero hoy la inteligencia artificial está llegando a lugares impensados y hay teorías que se preguntan qué pasaría si los robots piensan como los humanos y el peligro que significaría que tomen decisiones autónomas”. 

De todos modos, consideró que “siempre que la tecnología ayude a la calidad de vida del hombre es buena, pero que lo reemplace en otras actividades que requieran del pensamiento podría ser un riesgo”.

Otro tema de debate también fue planteado en el cine en “Un amigo para Frank”, una película del año 2012 que propone la integración de los robots en la vida humana programados para cuidar personas mayores. “Los robots de compañía son otra cosa, se trata de dispositivos que ayudan a mejorar la calidad de vida de alguien que lo necesita”, desarrolló. 

El especialista insistió en que si “no atenta contra la vida de la persona, son útiles” y que “cada uno elige el uso que quiere darle”. 

Asimismo, puntualizó que se usan en medicina para perfeccionar las intervenciones quirúrgicas y lo mismo pasa con la impresión 3D “que pueden hacerse cosas que mejoren la calidad de vida”.

Talleres de robótica

“Estamos rodeados de robots o de dispositivos robóticos. Un dispositivo que tiene motores, sensores y un programa es un robot. En nuestros hogares tenemos lavarropas automáticos que en realidad son lavabots, porque tienen sensores y cuentan con diferentes programas”, así definió Ghezzi la creciente interacción del hombre con robots a diario. 

En ese contexto, la robótica educativa permite ser utilizada con diversos fines, por ejemplo para resolver problemas de materias transversales en la escuela, tanto matemáticas como geometrías o cualquier otra materia que lo requiera. 

Además, les permite a chicos y chicas aprender a utilizar un lenguaje lógico para la resolución de problemas.

“La robótica es un disparador que ayuda a que puedan aprender otras materias o alternativas, o como una forma de pensar en una salida laboral como la programación”, explicó. También resaltó que “hay una demanda en el mundo y se necesita gente capacitada que van a ser los jóvenes que se están formando ahora”. 

Durante todo el año, en la Tecnoteca se desarrollan programas educativos y se incorporan elementos acordes a las necesidades que se presentan. 

En el verano promueven talleres de robótica para niños y niños de 7 a 12 años. Las clases se dictan de 10 a 11.30 con “cupos de 16 alumnos para poder trabajar cómodos por mesa”.

Una de las primeras actividades que desarrollan es “Mi primer robot”. Consiste en la construcción de un modelo que luego tienen que programar. Quienes hacen el taller por segunda vez pueden armar un modelo más complejo con otra programación.

“Durante todo el año trabajamos con robótica educativa para todas las edades y cada uno tiene una caja de Lego, que trabaja con libros educativos y actividades propias de cada edad para que puedan lograrlo de acuerdo a sus potencialidades”, desarrolló. 

La primera experiencia es de un prototipo simple con un motor sin censor y, a medida que van avanzando con la práctica del manual de construcción y la computadora con los bloques para programar, se van sumando nuevas actividades para que se “asimilen los conocimientos”.

En robótica educativa se busca programar un robot con dos motores y muchos sensores que pueden ser clases intensivas o un grupo de seis clases. “Eso depende de las necesidades de cada grupo que viene a la Tecnoteca, algunos pueden armar una montaña rusa donde tienen que programar un carro y aprenden las leyes de Newton o alguna otra actividad que utilice la robótica como medio de aprendizaje”, puntualizó. 

En el periodo escolar, generalmente las escuelas asisten por la mañana y participan de otras actividades que se ofrecen como el diseño 3D en el que imprimen un prototipo y se lo llevan. También durante el año se desarrollan talleres extraescolares donde el objetivo final es lograr una lucha de Sumo con los robots que diseñaron.

Cabe destacar que los interesados en participar de los talleres de robótica en verano pueden inscribirse en la Tecnoteca o llamando al 155645864. Los y las participantes adquieren herramientas para desarrollar su robot y que cumpla una serie de órdenes programadas.



Rodrigo Duarte.  Redacción Puntal Villa María

 

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