Nacionales | clases | riesgo | epidemiológica

Decidieron la vuelta a las escuelas de acuerdo a un "semáforo" de riesgo

El Consejo Federal de Educación aprobó por unanimidad el regreso paulatino de las clases presenciales y cada provincia lo definirá según una "guía epidemiológica" que evaluará los casos de Covid-19 y la situación edilicia.

El Consejo Federal de Educación dio luz verde ayer por unanimidad a un regreso paulatino de las clases presenciales en las escuelas y se dejó librado ese paso a la decisión de cada jurisdicción, de acuerdo a un "semáforo" de riesgo epidemiológico.

"Se aprobó por unanimidad una resolución que permite proyectar actividades escolares", anunció el ministro de Educación, Nicolás Trotta, en declaraciones a la prensa tras el encuentro que encabezó vía virtual con los ministros del área de todo el país.

Esto significa que de ahora en más el gobierno nacional ya no tendrá la última palabra en la autorización de los protocolos para el regreso a las clases presenciales, sino que quedará en manos de cada jurisdicción de acuerdo a una "guía epidemiológica" aprobada ayer por 24 ministros de Educación de las provincias.

Las clases presenciales en las escuelas volverán en forma progresiva y con uso de tapabocas en aquellas localidades que tengan un nivel bajo de circulación de coronavirus, mientras que las que tengan un nivel medio los estudiantes podrán realizar actividades educativas no escolares en espacios abiertos y con un máximo de 10 personas.

Luz verde, amarilla o roja

Trotta explicó que "el semáforo tiene que estar en verde para permitir a la jurisdicción avanzar" en el regreso a clases, a partir de un bajo riesgo de contagios en la jurisdicción, además de la existencia de condiciones edilicias.

Si está en amarillo, con riesgo medio, se puede ir hacia una "revinculación" educativa de los alumnos con sus compañeros y profesores, aunque sin el dictado de clases curriculares.

El modelo sigue 3 indicadores: la cantidad de casos diarios de acuerdo a la población en los últimos 14 días, la disponibilidad de camas, y si la infraestructura educativa está en condiciones de aplicar los protocolos de higiene y distanciamiento.

En otras palabras, mide la capacidad de una jurisdicción de contener un brote. De ese entrecruce de variables surge un indicador que determina si el riesgo es bajo, moderado o alto. Solo en los casos de bajo riesgo, los distritos pueden emprender el regreso a clases.

El semáforo en rojo, de riesgo alto, significará que las jurisdicciones deberán esperar a que la situación epidemiológica se modere para poder retomar algún grado de presencialidad escolar.

El texto indica taxativamente que sólo podrán volver a clases las ciudades con “bajo riesgo” y enumera nueve condiciones que deben cumplirse. Entre ellas, evaluar la forma de transporte de estudiantes y docentes, para que no haya traslado interprovincial, la capacitación al personal docente y no docente y dar una alternativa a los chicos que sufren enfermedades preexistentes.

Trotta detalló que "el nivel de riesgo lo determinará cada jurisdicción" en función de parámetros objetivos que tendrán en cuenta la cantidad de contagios que hubieran existido en los últimos 14 días, y su comparación con la cifra total de casos que se habían registrado en las dos semanas anteriores.

"Tenemos que aprender a convivir con el Covid-19 pero priorizando el cuidado de la salud", argumentó el ministro sobre el cambio de estrategia del gobierno nacional, que ahora se basará en la "guía epidemiológica" o "semáforo".

Recordó que Formosa, San Luis y La Pampa ya retornaron a un esquema de dictado de clases presenciales, y adelantó que hay otras seis provincias que están en condiciones de avanzar hacia una dinámica similar.

"Esta resolución es un paso importante porque va a dar tranquilidad y previsibilidad a las fami-lias", resaltó y aclaró: "Todos queremos volver a las aulas, a las clases presenciales, pero no debe ser una expresión de deseo".

La firma de resolución no implica que se vaya a dar un regreso a las clases en los próximos días. De hecho, la mayoría de las provincias ni siquiera se plantea volver a las aulas antes de fin de año.