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Cloacas en Córdoba capital: obras para saldar una deuda histórica

El sistema estaba totalmente abandonado y el servicio alcanzaba sólo a la mitad de los cordobeses. Desde diciembre de 2019 la Provincia y la Municipalidad pusieron en marcha un plan para revertir esa situación

Durante cuatro años se construyeron 60 aliviadores cloacales en Córdoba capital.

 

El sistema cloacal de la ciudad de Córdoba estaba totalmente abandonado: las aguas grises brotaban por las calles, el servicio alcanzaba a la mitad de los cordobeses y la Estación Depuradora de Aguas Residuales Bajo Grande volcaba líquidos casi sin tratamiento al Río Suquía. La falta de una visión integral y un esquema de obras prioritarias y la falta de mantenimiento generaron un efecto negativo que repercutió fuertemente en la vida de los ciudadanos.

Desde diciembre de 2019, la Municipalidad de Córdoba y el gobierno provincial fusionaron acciones para planificar una serie de obras y acciones que optimicen la conducción y saneamiento de líquidos cloacales en la capital.

La construcción de Bajo Grande 2 fue un hito de la capital: desde abril del año pasado depura las aguas grises bajo estándares normativos, algo que durante dos décadas funcionó irregularmente, contaminando el Río Suquía.

Junto a la antigua planta que se encuentra en reparación, se prevé la prestación del servicio a 20 años para 1,9 millones de ciudadanos.

En paralelo, y también en materia de mantenimiento para dar una función acorde a la red existente, se construyeron 60 aliviadores cloacales que evitan los desbordes en la vía pública.

Con esas dos acciones se aseguró la completa funcionalización en los sectores servidos, dando lugar a obras destinadas a la ampliación de la prestación y que más vecinos abandonaran los pozos ciegos y tengan un servicio de calidad.

Es así que surgen los colectores cloacales que sientan las bases para la construcción de las redes finas frente a los hogares.

Cinco de ellos ya fueron ejecutados: uno en Villa Páez, construido para aliviar el sector; otro en la zona de Empalme, donde las redes domiciliarias existían pero carecían de la infraestructura necesaria para su funcionamiento; dos en los alrededores de Villa El Libertador; y finalmente otro en la zona de Cerrito, al norte de la ciudad.

Al mismo tiempo avanzan con otros tres: la segunda etapa del Colector Sureste, que terminará de servir a la totalidad de dicho eje cardinal de la ciudad de Córdoba; el colector de Renacimiento, Maldonado, Altamira y alrededores; y el último que llega a la estación de Ciudad de Mi Esperanza al extremo este.

Cada uno de estos colectores cuenta con extensiones de varios kilómetros y tienen como funcionalidad potenciar el funcionamiento en áreas ya servidas, anteriormente tratadas a través de microplantas deficientes (las cuales fueron erradicadas), además de incrementar el volumen de viviendas con posibilidad de conexión a la red cloacal.

En materia de redes finas, el Municipio retomó obras truncas de gestiones anteriores, como es el caso del Cerro de las Rosas y Ferroviario Mitre. En coordinación con la Provincia también se construye el sistema domiciliario en la totalidad de Villa El Libertador, asentamientos contemplados en el programa de Urbanización de Barrios Populares y cuadras que quedaron aisladas en zonas servidas.

A la fecha son 112 mil los vecinos de Córdoba Capital que son nuevos frentistas de la red cloacal y tienen disponibilidad para conectarse gracias a obras ejecutadas en los últimos cuatro años.

Las obras marcan un camino inédito en la ciudad: por primera vez se planifica de manera integral la conducción y tratamiento de líquidos cloacales.