Ameghino crece y aprovecha los espacios de la leonera
Constante. El León crece y no deja de hacerlo, la proyección y los objetivos de sus dirigentes no se detienen y día tras día los avances son más que elocuentes.
Desde el Club Florentino Ameghino han decidido estudiar, proyectar y ejecutar.
El sector de los asadores empezó a transformarse: el mismo será techado para construir un salón en la planta baja, que utilizará principalmente el conjunto de minibasket, además se harán nuevos asadores y un salón de usos múltiples en el primer piso.
Luego de que la comisión directiva del club aprobara el proyecto que presentó el director general del Ameghino, Pablo Giraudo, comenzó el trabajo. Se organizaron grupos de 4 personas en turnos de dos horas, para respetar todos los protocolos y recomendaciones, y el sábado se inició con la demolición de la estructura vigente, y las labores se extendieron también al domingo.
“A pesar de que se extiende el tiempo de inactividad, nosotros redoblamos el esfuerzo y el compromiso en tratar de acondicionar lo mejor posible la infraestructura del club. Y esto es un nuevo desafío, con el compromiso de todos, de toda la familia del club”, ponderó Ariel Ferreyra, presidente del León.
El directivo especificó: “Pensamos hacer en el patio un lugar cerrado como para que los más chicos tengan un espacio más para jugar, y arriba un salón que le va a venir muy bien al club”.
El psicólogo del León
Leonardo Molina es actualmente el encargado del área psicológicadeportiva de Ameghino. En tiempos que corren, dicen desde el sitio oficial del León que el rol de licenciado es fundamental en la institución. Sobre esto, puntualizó: “El principal aspecto a trabajar en niños y jóvenes deportistas está asociado a la ansiedad y la tolerancia a la frustración. Los tiempos modernos nos hacen creer, y en muchos casos nos convencen, que debemos conseguir todo lo que queremos ¡ya!, aumentando profundamente la ansiedad en el proceso de tratar de alcanzar el objetivo propuesto. Son tan altas la expectativa y la ansiedad que esto nos despierta, que la frustración que nos generan las situaciones que no se cumplen tal cual nos las imaginamos; son muy significativas las secuelas que esto produce en un ser humano. Ni hablar si ponemos esta valoración en niños y adolescentes”.