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"Colón me dio mucho más de lo que soñé"

 

El “Lunguito” Abate Daga sonríe con cada recuerdo. Luce feliz y subraya: “Colón me dio 6 títulos, el increíble afecto de todos sus hinchas, un lugar en el mundo que no cambiaría como Arroyo Cabral, donde encontré al amor de mi vida, donde nacieron y viven mis tres hijos y donde trabajo. Más no se puede pedir, me dio mucho más de lo que uno sueña”.

Agrega: “De la anécdota que fueron a buscar a un 9 y me llevaron a mí, que hice 1 gol en 10 años, a la del retiro, cuando en 2013 lo abracé a mi gran amigo Gustavo Cardona porque se estaba retirando, y también sería mi último partido, hay 10 años gloriosos, pero en todo sentido”. Aclara: “En mi primera práctica no conocía a nadie. Fue en 2004 y Colón no venía de buenos torneos. El DT era Pedro Accastello y llegué con Edgar Brusa, con quien yo había jugado un Provincial en Argentino. Nos fue bien”.

Para los que no lo vieron jugar, se define Daniel Abate Daga como un “defensor que dejaba todo en la cancha, con más marca y presión que proyección”. “Yo jugaba de central como mi papá y, si bien había jugado de lateral y como stopper en línea de 3 en Argentino, me afiancé como lateral derecho en Colón. En Alem debuté como central junto con mi ídolo, Luis Formosa. Luego, con un crack como Ruiz”, detalla.

Añade: “Colón me lleva como central, pero voy alternando y todos me recuerdan como 4”.

Apunta: “Sinceramente, yo siempre pensé que iba a volver a Alem, porque me fui de chico y me afiancé en River Plate, Argentino y Unión Central”.

Explica: “Nunca imaginé que iba disfrutar tanto en Colón. La gente recordaba el tetracampeonato de los 80. Pero la generación que no vivió esa época dorada tuvo la suerte 20 años después de ver 6 títulos en esos 6 años”.

Señala: “No es normal, ni fácil, ganar 6 títulos en 6 años. La Copa Challenger y hasta disfrutar de una semifinal y una final de un torneo Provincial en el Kempes, que se perdió injustamente, no es una cosa normal. Desde el último título que logré en 2010, Colón no pudo volver a dar otra vuelta”.

Destaca: “Fueron equipos tremendos, que teníamos que competir contra grandes rivales. La diferencia la marcó el grupo”.

El secreto del “Lunguito”

Remarca: “Nos matábamos entrenando, hubo 3 muy buenos DT como Amadeo Perossi, Jorge Peñaloza y Leonardo Comba, hubo muy buenos dirigentes que apostaban fuerte para ser campeón y una base de futbolistas que éramos muy amigos. A esa base le sumamos 2 grandes refuerzos por año”.

Enfatiza: “Perder con Pereno como DT ese título que se nos escapó ante un gran Alumni, perdiendo en la última fecha en Ticino, abrió la puerta al éxito. Y a ese gran equipo en 2005 se sumó un gran recambio con Lupo, Navarro, Álvarez, más esa camada que ganó todo. Sólo faltó esa injusta final en el Kempes ante Ross”.

Precisa: “Perossi fue sencillo, claro y práctico. Peñaloza pasó por la más fea (perder una final con Rivadavia) y fue clave para que Colón siguiera ganando, porque se la jugó por nosotros, su mensaje fue sabio y motivador. Comba es muy trabajador y fanático del club. También fue tan importante como los técnicos el profesor Gustavo Soppeno, que fue mucho más que un preparador físico en Colón”.

Menciona: “Fueron los mejores años de mi vida en todo aspecto”.

Insiste: “Me identifiqué con Colón. Aparecieron el sentido de pertenencia y el plus. Más allá de lo deportivo, el grupo siguió unido. Trajo cola perder con Rivadavia, pero nos hizo fuerte en un pueblo que respira fútbol. El accidente de Morre nos unió más. Somos amigos y familia. Me casé con la hija de Carlos Navarro, hermana de José”.

Recuerda: “Mis amigos Julio Giraudo, Matías Cardona, Matías Mansi, Lucas Morre y tantos más son amigos para toda la vida. Nos juntamos con Aris, Piccotti, Salvai, Fernández. Son extraordinarios”.

Destaca: “Dan la vida por mí y yo, por ellos. Con los títulos vinieron mi esposa, mi casa, mi trabajo, mis hijos. Me dio demasiado Colón, es impagable el cariño que me brinda su gente. Más allá del fútbol, llenó de felicidad mi vida”.