Deportes | Colón | Liga Villamariense |

"Fue un cierre de ciclo perfecto en Colón"

El arquero Leonardo Morales confirmó que “fue épico lo vivido en un club tan grande. Coronamos en dos de los tres títulos que disputamos, ganando un clásico en semifinales, y dos finales ante Universitario y Alumni. Ahora voy por revancha en Yrigoyen”

Leonardo Morales, el guardián de la corona de Colón, evaluó las propuestas que recibió para 2026, y confirmó que “volveré a Hipólito Yrigoyen de Tío Pujio”.

Es el bombazo del mercado. El arquero fue figura en el equipo campeón de Colón de Arroyo Cabral en el Torneo Apertura y en la Finalísma. Se mostró “muy agradecida a la dirigencia, al cuerpo técnico, a los jugadores y a los hinchas. Hemos coronado en 2 de los 3 torneos que jugamos en 2025, y viví momentos inolvidables. ”.

Previo al regreso al “diablo rojo” de Tío Pujio afirma que “me preparo siempre como un profesional, y entreno siempre como Talleres o en Cañuelas. El 19 está previsto el inicio de la pretemporada en mi centro de entrenamientos de arqueros en Villa Nueva, donde contamos con 70 arqueros de toda la región y todas las edades, que vienen a reforzar conceptos, y a realizar entrenamientos específicos. Es un puesto ingrato, en el que debés estar preparado más allá de la toma de decisiones en un partido, debés estar a full para responder al equipo”.

Aclaró que “el desafío de atajar en un equipo grande, o uno que pelea el título, o en uno que pelea abajo en la tabla de posiciones, no altera la preparación de un arquero. Se lo pueden preguntar a Scalzo, Montiel, Berardo, Luciani que ya tienen una trayectoria muy importante. No se puede regalar nada en este puesto, en un equipo en el que te llegan una o dos veces por partido, o en uno que te llegan 20 veces. Si atajas 19, pero fallaste en una, lo pagás muy caro”.

Por tal motivo, señaló que “me llegaron buenas propuestas. Colón tenía la prioridad, porque me dio la oportunidad de atajar en 2024 y en 2025. Llegó el momento de cerrar el vínculo, y dejar la puerta abierta tras un gran final de año”.

Colón exige como un club grande

El arquero fue determinante en la gran campaña de Colón, que elevó dos copas en la pasada temporada. “Llegué a través de Martín Conti y conocí a la comisión anterior. Es un gran club, y tuve la suerte de poder renovar con la actual dirigencia. La pasé increíble”.

Acotó que “se coronó un año muy positivo. Colón te exige estar a la altura, como todo club grande. El hincha es muy pasional, y el ambiente es similar al de Alem, con mucho acompañamiento y respeto de la gente, y mucha exigencia”.

Señaló que “le devolvimos lo que querían, que era un título tras 15 años. Después de tanto tiempo, le respondimos a sus ilusiones”.

Señaló que “siempre me brindo al 100%. Para mí, atajar es un trabajo. No es un hobby. Busco lo que más me convenga en lo económico, y en clubes competitivos”.

Explicó que “voy por la gloria. Por eso elegí a Colón, y ahora me llegó una propuestas de 9 de Julio, que es un gran club. Les dije que mi prioridad era ganar la Finalísima con Colón, y llegaron otras propuestas. Una de ellas fue la de Yrigoyen, que fue irresistible”.

Vienen 11 finales para todos

Amplió al explicar que “volver a Yrigoyen y ser dirigido por Mauricio (Morales, su tío) es muy especial. Me dijo que tenía que acompañarlo para competir en un club en el que dejé amistades y me llevé una gran imagen. Sé que hay otra dirigencia, pero que van a intentar pelear bien arriba en un campeonato que será muy duro”.

No dudó en señalar que “van a ser 11 finales, 11 partidos como los cruces de play off, para llegar a los play off. Habrá que estar a la altura fisica y futbolísticamente, porque se van a determinar por detalles las clasificaciones a cuartos”.

Detalló que “Colón me abrazó, me hizo sentir querido y respetado por esa gran familia del club. Con objetivos y logros dejamos una huella en lo deportivo y en lo personal. Fue un gran cierre de ciclo”.

Remarcó que “primero quiero ser buena persona. Ser agradecido a esa gente que creyó en mí y me permitió jugar en un club grande como Colón. Pude sumar otro título, pero además vivir momentos inolvidables, conocer al club y al hincha. Llegó el momento de cambiar de aire, y apareció Yrigoyen, me tentaron para que vuelva con una propuesta muy seductora, que fue muy difícil de rechazar”.

Apuntó que “cuando el año pasado, tanto dirigentes como Leo Comba me convencieron que tenía que seguir en Colón, creo que fue gran un acierto. Había un objetivo para alcanzar, y una propuesta para coronar, con un trabajo que comenzó en enero de 2025, y terminó en enero de 2026 con la obtención de la Finalísima”.

Resaltó que “coronar con 2 de los 3 títulos de la temporada, creo que es la mejor forma de decir gracias, y dejar la puerta abierta”.

Clásico, título y futuro perfecto

En el recorrido de una temporada brillante, Leo Morales fue muy importante en los títulos de Colón, especialmente por un penal que contuvo en la final del Torneo Apertura. “Nos habían dado un cachetazo en los primeros minutos del partido, y por suerte pudimos revertirlo. Apareció esa situación del penal, y siempre me preparo para cuando deba actuar”.

Aseguró que “estudio a los rivales y tanto un arquero como un entrenador de arqueros (se capacitó para ello) deben evaluar qué respuestas tener ante estas situaciones. El fútbol avanza día a día, y atajar un penal ya no es suerte”.

Recalcó que “pude aportar mi granito de arena para que el equipo pudiera ganar esa primera final, y encaminar ante un duro rival como Universitario lo que fue la conquista del título después de 15 años de espera de Colón”.

Ganar una final después de dejar en el camino en semifinales a Rivadavia fue otro momento clave. “Sin dudas que la pasión con la que se vivió esa semifinal hizo que se tratara de una final anticipada. Con el debido respeto hacia una de las instituciones más importantes de nuestro futbol como Universitario, ganarle a Rivadavia fue para Colón un clásico inmortal, una final”.

Indicó que “el hincha de Colón nos hizo saber que necesitaba esa adrenalina,y esa felicidad. Volver a creer en llevar a Colón al sitial de privilegio. Todo eso significó”.

No ocultó su parecer acerca de que “se vivieron cosas increíbles, con gente que disfrutó y sufrió de una manera muy especial esos clásicos. Fue un privilegio jugar esa serie. Fue lo más parecido a ganar un torneo perfecto, porque ganar el clásico y la final fue perfecto”.

Con el corazón no se juega

Leo Morales forma parte de una familia muy identificada con Alem. “Enfrentar en cuartos al león fue un golpe de efecto muy especial. Enfrentar al más grande de la Liga nos hizo saber que es cuesta arriba siempre derribar a un gigante”.

Explicó que “ya me había tocado enfrentarlo con Argentino cuando fui bicampeón, y también cuando gané un título muy recordado con Alem. Colón tenía chicos que no habían ganado un título, y aunque tienen enormes condiciones, no son fáciles estas batallas hasta que las afrontas. Debíamos prepararnos y ser fuertes, no sólo para ganarle en casa, como sucedió, sino tener que ir a La Leonera, pasarla mal, y superar esa batalla fue un golpe anímico muy especial para ir por el clásico en las semifinales”.

Destacó que “ganar un campeonato bajo tanta tensión en cada batalla de play off hizo aún más difícil lograr que todas las piezas sigan ensambladas para no relajarse en el Torneo Clausura. Ese fue el siguiente desafío, y también se logró con un grupo que fue por más”.

Reconoció que “el fútbol es muy resultadista. Cuando no se cumplen los objetivos, parece que nada sirve. Me tocó estar en Yrigoyen y jugar 36 partidos sin perder, pero no ganar un título nos dejó la sensación que no quedamos en la historia al no lograr el objetivo”.

Destacó que “fue emocionante ver que Colón fue por más gloria, y la consiguió en la Finalísima”.

Acerca de su regreso a Yrigoyen dijo que “el fútbol no siempre es merecimiento, sino concretar los objetivos. Me dio revancha el fútbol con otra camiseta, y espero tenerla ahora con la de Yrigoyen”.

Consideró que “Mauricio (Morales) es un técnico que está en el podio en nuestra Liga. Labura para eso, estudia al rival, y aprovecha al máximo las virtudes de su equipo. Cuando lo enfrenté en semifinales entendió que pese a que Colón estaba muy fuerte y unido, teníamos algunas bajas por lesión, que fueron mermando nuestro potencial. Nos reinventamos contra la ‘U’, pero esos detalles que nos permitieron llegar a semifinales, después no nos favorecieron ante Yrigoyen, que nos hizo pagar las fallas, y en 4 o 5 llegadas nos dejó afuera”.

Remarcó que “no le quito méritos porque Yrigoyen trabajó para dejarnos afuera desde lo táctico, y desde aprovechar su potencial. Es fútbol, y fueron más efectivos”.

Explicó que “con Yrigoyen fueron todos duelos muy parejos. El año fue largo, descansamos unos días, y nos preparamos para la Finalísima. Podía ser Yrigoyen, pero enfrentar a Alumni era especial”.

Esa Finalísima fue “una película. Fue épico ganar esa final anual. La lesión de Martín (Ártico), el penal que malogramos, el penal que nos convierten, y tener 45’ para revertir ese duelo de campeones fue épico. El fútbol premió a un Colón que merecía este último festejo”.

Detalló que “Alumni es la medida en nuestra Liga. Tiene un nivel de entrenamientos superior a todos. Lo pueden hacer, y lo hacen bien. En Colón los sufrí en 2024. Fue un desafío, y entrenamos en Navidad, y también el 1 de enero. Fiesta fue ganar esa Finalísima, porque los 22 jugadores estuvimos comprometidos. Había hambre de gloria en Leo Comba y en su Colón”.