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Los argentinos ante las urnas: ¿susto mata decepción?

Aun si la economía llega a mejorar en las semanas previas a los comicios, es poco probable que lo haga lo suficiente como para llegar a sentirse en el bolsillo.  Por Emiliano Rodríguez (NA)

Lo dijo el ecuatoriano Jaime Durán Barba, el asesor político que llevó a Mauricio Macri hasta la Presidencia de la Nación, al lanzar un vaticinio sobre lo que ocurrirá, de acuerdo con su criterio, en las elecciones de octubre próximo.

"Cristina asusta y Macri decepcionó; a la hora de votar, el miedo será mayor que la decepción", arriesgó el estratega electoral del macrismo, en una entrevista con el diario brasileño O Globo.

De este modo, el "gurú" ecuatoriano se mostró convencido de que el temor que provoca en un sector de la sociedad la posibilidad de que el kirchnerismo recupere el poder será más determinante en el cuarto oscuro que la desilusión que ha generado en la población el gobierno de Cambiemos.

También consideró Durán Barba que la decisión de la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner de postularse para la Vicepresidencia de la Nación como compañera de fórmula de su vocero Alberto Fernández será beneficiosa para Macri, desde el punto de vista electoral.

"Eso sólo puede salir mal", dijo sobre la candidatura a presidente de Alberto Fernández, escoltado por Cristina.

Más allá de las especulaciones que surjan a estas alturas de la campaña electoral, únicamente al finalizar el recuento de votos se sabrá si efectivamente el "susto" del que habla Durán Barba podrá influir más que la "decepción" a la hora de acudir a las urnas.

Lo cierto es que el fallido gobierno de Macri, en especial en lo concerniente a la economía cotidiana, propició el resurgimiento del kirchnerismo hasta ubicarlo en una posición en la que está en condiciones de retornar al poder.

Una semana favorable

De igual manera, la posibilidad latente de que Cristina y sus desprestigiados lugartenientes del Gobierno anterior regresen a la Casa Rosada permite a Macri mantener robustas sus probabilidades de renovar el mandato, incluso a pesar de la crisis.

En este contexto, mientras se aguardan los resultados de las últimas encuestas sobre intención de voto efectuadas tras el anuncio de la fórmula Fernández-Fernández, en la Casa Rosada respiraron algo más aliviados últimamente gracias a la decisión del radicalismo de continuar en Cambiemos y a cierta tranquilidad cambiaria en la "city" porteña.

Mayo finalizó sin grandes sobresaltos en este sentido, con un dólar apenas por encima de los 46 pesos por unidad para la venta, y se espera que las mediciones de inflación en los próximos meses sean un tanto más "amigables" con las aspiraciones de Macri y compañía de ganar las elecciones.

Sin embargo, especialistas entienden que, si la economía llega a mejorar en las semanas previas a los comicios, es poco probable que ese repunte sea lo suficientemente significativo como para "sentirse en el bolsillo".

El Gobierno, mientras tanto, logró hilvanar una serie de acontecimientos relevantes y, como era de esperar en plena campaña, buscó capitalizarlos en forma electoral lanzando críticas al kirchnerismo, su principal adversario en las urnas y contrapeso indispensable en el juego de la "grieta".

Primero, las tres principales espadas de Cambiemos, Macri, María Eugenia Vidal y el alcalde porteño, Horacio Rodríguez Larreta, encabezaron la apertura formal del Paseo del Bajo en la Capital Federal; luego, la gobernadora bonaerense anunció que la mortalidad infantil en la provincia llegó a su nivel más bajo de la historia y más tarde el Presidente inauguró en Salta los primeros 700 kilómetros de vías renovadas del ferrocarril Belgrano Cargas.

Macri aprovechó la ocasión también para insistir con la "campaña del miedo" que vienen impulsando referentes del oficialismo: "Algunos creen que volviendo al pasado vamos a encontrar soluciones y yo les digo que volviendo al pasado solamente nos vamos a autodestruir", enfatizó.

El coqueteo de Massa

En Salta, el jefe de Estado se mostró una vez más con el gobernador local, el peronista Juan Manuel Urtubey, que le bajó en forma categórica el pulgar a las versiones que lo mencionaban como compañero de fórmula de Macri en octubre: "Hay cero chances", subrayó.

Urtubey, por el momento, se mantiene dentro de la estructura de Alternativa Federal, pero ese espacio sufrirá un golpe a la mandíbula si efectivamente Sergio Massa pega el salto de regreso al kirchnerismo, después de que la convención del Frente Renovador del jueves le otorgara luz verde.

Es más, en las últimas horas, Alberto Fernández dijo que estaba "dispuesto a competir" en las Paso con Massa, a quien el "Frente Patrótico" que lidera Cristina espera sumar en los próximos días, mientras siguen adelante las negociaciones entre las partes tendientes a concretar el traspaso.

Ese espacio confirmó esta semana que su candidato a gobernador bonaerense será Axel Kicillof, porteño y sin domicilio en la provincia. El exministro de Economía, el mismo que dijo que el Gobierno anterior había dejado de medir pobreza en la Argentina porque era "estigmatizante", ya comenzó con sus recorridas por el distrito más populoso del país.

La designación de la fórmula Kicillof-Verónica Magario supone el fracaso de los intendentes peronistas en su ambición de nominar a uno de los suyos, como el lomense Martín Insaurralde, para disputar la Gobernación este año.

Los intendentes, de todos modos, activaron rápidamente el "modo supervivencia" y, violín en bolsa, dieron en público su bendición a la dupla. Puertas adentro, no obstante, saben que han fallado en su intención de evitar que la decisión la tomara la "mesa chica" kirchnerista, como sucedió.

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