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El comercio demanda estabilidad y previsibilidad en la financiación

Ezequiel Cerezo, titular de Fedecom y miembro de Came, entendió que existe expectativa y consideró que es necesario "un plan para contener la inflación creciente mes a mes". También abordó las operaciones con tarjetas

El comercio mostró en febrero un repunte en las ventas, que según los especialistas se trata de un rebote de lo que dejó el proceso de pandemia. El incremento, que llegó al 3,1%, se afianzó no sólo en el turismo sino también las compras de productos ligados al inicio del ciclo lectivo. “Indumentaria y calzado fueron los que más crecieron, porque tienen un impacto relacionado al inicio de clases”, sentenció Ezequiel Cerezo, titular de Fedecom y miembro de CAME.

Sobre la situación actual del sector, insistió que el repunte es un rebote que se consolida con el transcurso de los meses. De igual manera, admitió que en la mayoría de los rubros “no llega a superar los índices pre-pandemia, aunque esta continuidad de índices positivos nos da cierta expectativa a que continúe de la misma manera, y que se mejore en tanto y en cuanto se den algunas variables que acompañen el crecimiento y lo transformen en desarrollo”.

Replicó que lo más nocivo sigue siendo la inflación, y bregó para que con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional “se pueda contener un poco, y de esta manera poder equilibrar un poder adquisitivo que le permita al consumidor comprar lo que necesita”. También demandó “estabilidad que nos pueda dar previsibilidad en los planes de financiación, que los costos financieros no se estén cambiando para que consumidores y comerciantes tengan certezas del plan. Son variables que se deben estabilizar”.

Consultado sobre la mirada de lo que significa acordar con el FMI y la necesidad de reducir el gasto público, el dirigente villamariense entendió que “existe expectativa más allá de la cuestión macro, que impacta en la economía diaria. Fundamentalmente necesitamos un plan para contener la inflación creciente mes a mes, que es lo que más deteriora los ingresos de las personas. Tenemos la expectativa de que este acuerdo, y que Argentina no entre en default, haga que podamos tener cierta previsibilidad y un desarrollo económico adecuado para que el sector se desarrolle. Creemos que debe ser el primer paso”.

Compras con plásticos

Desde hace un tiempo, las operaciones comerciales con plásticos muestran índices de crecimiento, ya sea a través de tarjetas de débito como crédito. “Hay una realidad por la gran cantidad de gente que está bancarizada; un gran porcentaje de las ventas se hacen por medios de pagos con tarjetas, fundamentalmente crédito, y eso está ligado que para adquirir un producto determinado necesitás de financiación”, remarcó Cerezo.

El titular de Fedecom entendió que hay situaciones que preocupan al comercio en este aspecto, principalmente el tema de los costos que implican esas operaciones “y que muchas veces el comerciante desconoce por la complejidad de la ecuación. Se está resignando rentabilidad porque hay plazos de pagos, descuentos y carga impositiva de esa acreditación en banco, además de las comisiones”.

Destacó que la problemática fue abordada desde Came también, y el último jueves mantuvo un encuentro al respecto con especialistas, quienes explicaron “que no es sólo poner un producto en un canal y venderlo. Hay que tener en cuenta los márgenes, el costo de ponerlo en ese canal y el costo para que le llegue a esa persona”.

Graficó con ejemplo lo que ocurre con Mercado Libre, donde el comprador “tiene la posibilidad de devolver el producto a costo del comerciante. Incluso puede ser usado, y hasta devuelto en malas condiciones sin ningún tipo de reclamo. Hay un crecimiento de los plásticos, de pagos bancarizados, pero el comerciante tiene que asesorarse y saber cuánto vale su producto, las cargas impositivas y todo lo demás. Es una ecuación muy compleja”, insistió.

Incluso fue más allá al expresar que “si comprás algo por 100 pesos y lo pagás con tarjeta, el comerciante paga impuestos sobre esa tarjeta pero recibe 92 o 96 pesos. Es decir que tributa sobre un dinero que no es propio, entonces es necesario que el comerciante descubra esa ingeniería para evitar la pérdida de rentabilidad”. Entendió que es necesario “adaptarse a los medios digitales” pero al mismo tiempo hay que tener en cuenta “los costos. Existe competencia y muchas veces no se puede cargar un margen superior”.