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"Quiero ganar las dos copas"

Leonel Strumia ganó la Copa de Letonia y va primero en la Liga. "Le regalé el primer título a mi hijo Liam, que cumple 4 meses el 2 de noviembre. Mi papá y mi señora me dieron una bandera argentina. Fue emocionante"

Leonel Strumia se consagró campeón de la Copa de Letonia con el RK Rigas Futbol Skolas.

El RFS derrotó 1-0 en la final a su anterior club Liepaja. “Fue mi segunda copa de Letonia y fue especial por varios motivos. Fui el capitán del equipo y estamos primeros en la Liga, a 3 fechas de poder obtener el campeonato, que sería mi quinta Liga en 7 años”.

Sin embargo, el mayor valor para el villanovense es que “mi hijo de 4 meses, Liam, estuvo en la cancha con mi papá (Eduardo) y mi mujer (María Luz) que me aguanta y me acompaña en estos 7 años que llevo como futbolista en Letonia”.

Siempre se muestra agradecido “por el reconocimiento y el trato que recibo en Letonia. Juego en un club grande y somos protagonistas. Me gané un nombre y estoy entre las figuras de la Liga, pero cada vez que vuelvo a Argentina sueño con que pueda surgir alguna buena posibilidad para estar más cerca de Villa Nueva”.

Con 29 años recién cumplidos, tiene “1 año más de contrato con el club y quieren renovar. Estoy bien y tenemos la posibilidad de jugar Champions League si logramos el título. Ganar la Copa de Letonia nos garantizó ingresar en la Europa League, pero iremos por todo”.

Estimó que “el objetivo es ganar la Liga. Gracias a Dios ganamos la Copa y fue un orgullo lograrlo con otro club y siendo capitán. Ahora pelearemos el torneo largo, que se termina el 6 de noviembre, pero quedan 3 fechas. Llevamos 2 puntos de ventaja al segundo (Valmiera). Este año se complicó el calendario porque jugamos la Europa League y se postergaron algunos partidos. Estamos jugando cada 3 días estas últimas fechas”.

Agregó que “el domingo ganamos la Copa Letonia y hoy (por ayer) a la mañana entrenamos, porque el miércoles jugamos de nuevo. Hubo poco tiempo para festejar”.

Indicó que “no hay margen de error. Tenemos que ganar los 3 partidos para ser campeones. No dependemos de nadie y queremos jugar la Champions League”.

Sin público por rebrote de Covid

Agregó que “fue lindo ganar la Copa, es importante, pero apuntamos a la Liga, que es el torneo largo. Ganarle a Liepaja también tuvo un sabor diferente, porque me quieren mucho y fue mi primer club en Letonia, donde gané mi primera Copa y mi primera Liga”.

Destacó que “la ‘Flaca’ (su mujer) y mi papá me llevaron una bandera argentina y me emocionó colgármela en el cuello para levantar la copa estando tan lejos”.

Comentó que “justo la pasada semana hubo un rebrote de casos de Covid y se jugó sin público. Ellos estaban en un lugar del estadio donde veían sólo una parte de la cancha, pero yo sabía que ellos estaban allí con Liam, y le regalé la primera copa antes de sus 4 meses (los cumple el 2 de noviembre)”.

Aclaró que “fue emocionante. No sé si lloraba más Liam o mi papá”.

Agregó que “el ‘Gordo’ (Eduardo) me acompañó siempre desde niño en El Porvenir, en Alem, en Argentino, y en todos los clubes donde estuve (Alem, Ricardo Gutiérrez, Unión Central, Rivadavia y Alumni). Le dije al DT que vendría a verme mi papá y pudo entrar por un permiso que le dio el club”.

Mencionó que “este año me perdí sólo 2 partidos y vamos a jugar 40. El entrenador sabe que para descansar me vuelvo a Argentina. Acá quiero jugar todos los partidos”.

Destacó que “hizo cambios porque jugamos esta semana y nos espera otro partido el miércoles. Me tocó jugar como único 5, cuando generalmente lo hacemos con doble 5, pero yo quería estar y por suerte sigo corriendo mucho, como me conocieron ustedes”.

Indicó que “era una final importante y ahora faltan 3 partidos en 10 días. No he tenido lesiones, me cuido mucho y el cuerpo me responde. Estoy entre los mejores de esta Liga desde que llegué”.

Destacó que “con Liepaja gané una Copa Letonia y una Liga. Ya tengo 4 Ligas, pero no hay que conformarse nunca”.

Estimó que “tengo los pasajes comprados para volvernos los 4, porque se viene el invierno, y acá los fríos son crueles. Me tocó entrenar en la pretemporada con 19 grados bajo cero”.

Otro tema a “gambetear” es la pandemia. “El rebrote de casos de Covid hizo que el partido se juegue sin público. Son estrictos. Acá no había casos cuando mi papá viajó hace un mes, pero se produjo un rebrote, y ahora a las 20 hay toque de queda. De 7 a 20 hay controles y restricciones. A las 20 no queda nadie en las calles”.

Fútbol, fernet, y otras yerbas

Leonel Strumia comentó que “fue difícil aguantar el primer año. Solo en Letonia, sin entender el idioma, encerrado en un país con una cultura diferente, comidas distintas”.

Manifestó que “el idioma limita. Hoy veo que mi papá no sale de casa, salvo cuando yo salgo. Sigue mi vida, porque sale y tiene que andar a las señas. Hoy fuimos al estadio, conoció un poco y con el nieto se distrae, pero me pregunta ¿cómo hiciste para vivir acá?”.

Aclaró que “nuestra vida es muy rutinaria acá. Salimos a comprar y a abastecernos. Todo muy familiar y en casa. Vida de deportista”.

Explicó que “agradezco a Dios poder trabajar de lo que me gusta. Levantar una Copa con mi papá, mi mujer y mi hijo no tiene precio. Son momentos de mucha felicidad para un futbolista”.

Remarcó que “fue la primera copa de las tres generaciones. Me faltó mi abuelo Pedro, al que le dedico esta copa. Quisiera tenerlo acá, junto a mis hermanos y sobrinos, pero al menos después de 7 años fue el primer cumpleaños en Letonia que tuve a mi papá conmigo”.

Estimó que “la familia sabe todo lo que dejé de lado por el fútbol. Agradezco haber cumplido mi sueño. Es grande el sacrificio de estar lejos de los amigos y la familia 11 meses por año en Letonia”.

Sintetizó: “Mi mujer tuvo sola a mi hijo, conmigo acompañándola cuando yo no tenía que entrenar o jugar. Cuando te toca ganar algo, te das cuenta de que valió la pena, pero mi señora lejos de su familia, dejó todo por venir a vivir conmigo en un país diferente. No es fácil. Por suerte tengo una mujer que me bancó en todas las situaciones”.

Resaltó que “en estos 7 años (se fue en 2015) nos fuimos acomodando. Mis hermanos ya se hicieron el pasaporte, pero vamos a sortear a ver a quién le toca en 2022. Mi papá ya sabe que tiene que traer dulce de leche, fernet, alfajores y yerba, porque sin mate es difícil pasar los días en Letonia”.

Indicó que “para venir, tienen 3 días largos de viaje, casi 4. No es para venir una semana y volverse. Mi papá llegó a París y casi pierde el avión. A mí me pasó lo mismo la primera vez. Pero llegué para quedarme 7 años en Letonia”.

“Preparen la carne”

Insistió en que “espero salir campeón el 6 y que me dejen viajar el 8. Mi papá vino el 29 de septiembre, para mi cumpleaños, y nos volvemos con las 2 copas y el bebé. Todos lo quieren conocer en las dos villas. Ya falta poco”.

Pidió que “preparen la carne, porque quiero comer asados”.

Explicó que “acá está frío ahora, pero es como en el invierno de Argentina. Los inviernos de acá son insoportables, con 10 o 15 grados bajo cero. No te adaptás nunca”.

Rescató que “entrenar se puede porque el cuerpo entra en calor, pero es muy difícil la vida”.

De su futuro dijo: “Les sorprende que juego todos los partidos, corro y juego como siempre, pero voy corriendo mejor por la experiencia. He tenido propuestas en Europa, pero cuando ponés en la balanza, no es fácil. Acá soy reconocido. No soy De Paul, pero si me llama Scaloni... Mi papá cree que soy Pirlo”.

En la Europa League “nos tocó jugar en Bélgica y tuve propuestas de Gent. No me manejo con representantes y eso complica. Hay que cambiar por una Liga mejor y en Argentina es difícil cobrar. Acá me cumplen y me quieren renovar”.

El jugador afirmó que “hoy quiero volver. El contrato tiene cláusula para rescindir si sale algo mejor. Quiero ser campeón, descansar, disfrutar con mi hijo y después evaluaremos”.

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