Villa María | comienzo | embargo | pasos

Belén Ameijenda, la primera piloto de automovilismo adaptado, busca competir

Tiene 25 años y nació con espina bífida e hidrocefalia, una malformación congénita que no le impidió practicar deportes. Hizo natación, equitación, tiro con arco y ahora intenta hacer historia manejando un auto de carrera

Superarse, dejar atrás los escollos para vivir y realizar lo que el corazón manda. Belén Ameijenda tiene 25 años y nació con espina bífida e hidrocefalia. Por cómo se vio afectada la zona lumbar de su cuerpo, al comienzo los médicos creyeron que debía utilizar silla de ruedas; sin embargo, gracias al trabajo de rehabilitación kinesiológica que realizó durante once años, la joven logró caminar con bastones canadienses de manera autónoma, como lo hace hasta el día de hoy.

Oriunda de Buenos Aires y con el sentimiento a flor de piel para hacer historia dialogó con Puntal Villa María y dijo: “A pesar de esto, siempre supe y pude salir adelante no solo por el cuerpo médico que me rodeó sino también por mi familia, que siempre estuvo y está conmigo , es por esto que también puedo decir que hoy soy la primera piloto mujer con discapacidad en Latinoamérica del automovilismo deportivo, algo que jamás hubiera pensado, y que es un sueño estar lográndolo”.

Desde muy chica, Belén se apasionó por los deportes. Practicó y también realiza algunas disciplinas: “He realizado muchos deportes a lo largo de mi vida, siempre de forma competitiva, como natación, equitación y también tiro con arco, en esta última me estaré entrenando en este 2022 con el objetivo de poder llegar a los Juegos Paralímpicos de París 2024, y también automovilismo”.

Los autos, su gran pasión

“De muy chica, es decir alrededor de los 4 o 5 años, recuerdo estar viendo en familia las carreras de TC y F1 . Si bien cuando fui creciendo pude experimentar otros deportes, al terminar la secundaria decidí estudiar periodismo deportivo con el fin de poder cubrir el automovilismo algún día”, cuenta Belén sobre su relación con los autos.

Ameijenda fue por más, el deseo y los sueños a cumplir fueron un objetivo y así lo relata: “ Si era que no se me llegaba a dar la oportunidad de ser piloto dada mi discapacidad, iba a estar cerca desde lo periodístico”.

-¿Cuándo considerás que fue el click?

- Todo cambió cuando en un momento de mi carrera tuve que ir al autódromo Roberto Mouras de La Plata , y pude ver a Juan María “el gatito” Nimo, quien también tiene una discapacidad, y pude ver su fuerza de voluntad al correr, algo que para mí fue un antes y un después ya que verlo a él me motivó a mí a poder luchar por un lugar en este deporte, y es ahí que empecé a realizar los diferentes trámites (médicos y administrativos) que luego de ser aprobados me llevaron a poder estar donde estoy hoy”.

Belén también agregó: “A veces hay que ajustar un poco más las ganas y poner manos a la obra para conseguirlo. Creo que si uno se queda con las cosas negativas o los obstáculos no va a alcanzar lo que quiere realmente. A mí la historia de Nimo fue lo que me animó para avanzar”.

Hoy, dos años después, Ameijenda tiene su auto y espera conseguir un sponsor que le permita costear la butaca homologada que necesita para realizar las adaptaciones del vehículo.

Este es el último escollo que le queda superar para cumplir su objetivo de formar parte de la carrera zonal Monomarca Fiat, la cual se realiza en diferentes autódromos de Buenos Aires, como el Autódromo Juan y Oscar Gálvez y el Autódromo Roberto Mouras de La Plata, entre los más destacados.

“Para poder cumplir este gran objetivo, es necesaria la ayuda de sponsors (marcas, negocios, emprendimientos) que quieran sumarse y colaborar conmigo para poder competir”.

Belén va por las metas, dando pasos agigantados. Es referente y motiva a un montón de personas que están en situaciones similares.

“Lo que tengo (espina bífida) es una malformación congénita (no es ninguna enfermedad, ni tampoco la sufro, ni la padezco ni nada de eso”, dice con seguridad.

Es un ejemplo. Muchas veces se cree que las personas con discapacidad no pueden hacer nada.

En el deporte, muchas veces es recreativo. Pero Belén, lejos de eso, quiere competir. No se imagina practicarlo de otra forma porque es lo que le apasiona.

La fuerza de voluntad y siguiendo lo que el corazón manda, Ameijenda ya hizo historia.