Josefina Crocco, la villamariense que juega por primera vez la Liga Argentina de Vóley con Atenas de Córdoba
Se puso en marcha el viernes en la noche de manera oficial el comienzo de la Liga Argentina de Vóley Femenina con presencia villamariense.
A la consagrada Camila Giraudo, defendiendo los colores de Gimnasia de La Plata, se sumó Josefina Crocco en Atenas de Córdoba.
“A fines de julio, Josué Montalbán de Atenas, se comunicó conmigo haciéndome la propuesta de participar de la liga este año, me gusto y así fue”, dice Josefina.
-¿Que expectativas tienes en cuanto al comienzo de esta liga?
-Se formó un grupo humano que trabaja mucho día a día y todos por el mismo objetivo, que es el de dejar al club y a Córdoba en lo más alto posible.
-¿Que le vas a aportar al equipo?
- Todo lo que aprendí estos años, juego en federado desde los 12 años, y desde esa experiencia en mi rol como libero, aportaré comunicación en la cancha, contagiar energía y ganas de ganar y que siempre se puede un poco más. Siempre hay que salir adelante.
“Comenzamos el 6 de diciembre la pretemporada de lunes a sábado doble turno y algunos días triple turno, a full para llegar lo mejor posible, se fueron sumando jugadoras a lo largo de las semanas”.
Sobre la modalidad del torneo, Crocco puntualizó: “Por cuestiones de la pandemia hubo algunas modificaciones en cuanto a la fecha de inicio. Pero básicamente se divide en dos fases, la primera es la clasificatoria, en la que se juega todos contra todos en weekends que se disputan cuadrangulares. Una vez finalizado la segunda fase, se divide entre los 8 primeros que juegan por el título y los 8 equipos restantes por la permanencia”.
Josefina se inició en el Rivadavia en el mini vóley a los 9 años, luego en federado a los 12 años hasta el 2017, que fue el último año ahí. Después se mudó a Córdoba a estudiar y desde el 2018 es jugadora de la UNC y ahora en Atenas con la participación en la Liga.
Josefina cuenta con una familia que respira voley y así lo cuenta:
“Mi papá Gustavo jugó al vóley, al igual que mis dos tías de parte de él. Del lado paterno siempre estuvo presente el deporte, así que a los 9 años me fui a vivir a Villa María y comencé en Rivadavia, claramente por influencia de mi viejo, muy reconocido en su época por su salto.
-Tu presencia en la Liga se suma a la de Camila Giraudo, ¿qué te genera esa situación?
-Camila Giraudo también villamariense, juega, es así, y este último tiempo sentí un gran apoyo por parte de la ciudad, ya que estuvieron presentes en las redes sociales, muy orgullosa. Así que puedo decir que sí, que genera un plus de adrenalina grande.
-¿Qué significa el vóley en tu vida?
-El vóley siempre estuvo presente en mi vida desde muy chiquita, me gusta mucho. Le dediqué demasiado tiempo estos últimos años. Siempre lo definí y sentí como un cable a tierra, me hace muy feliz. Actualmente con la Liga también lo siento como un trabajo, no solo por los entrenamientos diarios sino por el entrenamiento invisible, que es muy importante y también forma parte de mí.
Villa María suma otra integrante al vóley nacional. Una figura más de las tantas que han brillado a lo largo de la historia.