Desde ayer tres calles y un espacio público llevan los nombres de villamarienses que ya no están y que fueron reconocidos por el Concejo Deliberante en una sesión en la que no faltó emoción y de la que también participaron familiares de cada uno.
De hecho para no mezclar con otros proyectos que tiene en carpeta el Legislativo (ver página 4), definieron que la sesión de la víspera sea sólo para designar con el nombre de Mary Amaya a la calle pública con inicio en ruta 158 y continuación en Avenida María Eva Duarte de Perón, hasta Francisco Ignacio García; con el de Intendente Horacio Cabezas al tramo de la colectora comprendido entre calles Intendente Poretti hasta intersección de Autopista 9 y ruta 158 que corre en dirección sur-norte y con el de Ricardo José Neri a una arteria del loteo Solares del Norte. Y bautizar Rubén Santiago Rüedi a la sala del Parlamento de los Niños del Centro Cultural Comunitario Leonardo Favio, en el Parque de la Vida.
Así en la sesión los ediles de las distintas bancadas fueron pintando la semblanza de estos hombres y mujeres que hicieron su aporte para una mejor comunidad.
Amaya nació en enero de 1937 y falleció en 2017, fue docente rural y definida por su pares como una “luchadora incansable”.
“El asesinato de su hijo, la búsqueda de la verdad y la justicia la llevó a luchar y solidarizarse con quienes se encontraban en situaciones similares”, describieron los ediles en la fundamentación del homenaje.
Fue Amaya quien fundó la Asociación Verdad Real y Justicia para Todos, colaboró con la Asociación Vínculos en Red, trabajó para que la ciudad cuente con una Policía Municipal y también fue iniciadora del Foro la Mujer y la Defensa de sus Derechos, uno de los impulsores del anclaje local en el movimiento Ni Una Menos.
Neri, por su parte, falleció en 1994 con 26 años, al intentar rescatar a dos niños del río Quillinzo, en el medio de una tormenta.
La propuesta de darle su nombre a una calle nació del Concejo Deliberante Estudiantil, que la convirtió en resolución, y a partir de allí fue tomada luego por el CD.
En los argumentos de la iniciativa los y las jóvenes habían destacado que “el mundo está lleno de pequeños grandes héroes que entregan la vida por la comunidad, y recordar a uno de ellos es una buena acción”. Y contaron la historia de Neri, seguramente desconocida para muchos vecinos.
Cabezas fue el primer intendente de la democracia en Villa María, quien ocupó el Sillón de Viñas entre 1983 y 1987, sucedido luego por el también radical, Miguel Veglia.
Historiador, escritor y político de raza, Don Horacio, tal como se lo conocía usualmente, falleció en 2017 a los 94 años luego de escribir numerosos libros sobre la historia de Villa María y de la Unión Cívica Radical.
Rüedi, quien murió el año pasado, fue un prolífico historiador y escritor, también narrador, poeta, docente y gestor cultural.
Mariana Corradini. Redacción Puntal
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Así en la sesión los ediles de las distintas bancadas fueron pintando la semblanza de estos hombres y mujeres que hicieron su aporte para una mejor comunidad.
Amaya nació en enero de 1937 y falleció en 2017, fue docente rural y definida por su pares como una “luchadora incansable”.
“El asesinato de su hijo, la búsqueda de la verdad y la justicia la llevó a luchar y solidarizarse con quienes se encontraban en situaciones similares”, describieron los ediles en la fundamentación del homenaje.
Fue Amaya quien fundó la Asociación Verdad Real y Justicia para Todos, colaboró con la Asociación Vínculos en Red, trabajó para que la ciudad cuente con una Policía Municipal y también fue iniciadora del Foro la Mujer y la Defensa de sus Derechos, uno de los impulsores del anclaje local en el movimiento Ni Una Menos.
Neri, por su parte, falleció en 1994 con 26 años, al intentar rescatar a dos niños del río Quillinzo, en el medio de una tormenta.
La propuesta de darle su nombre a una calle nació del Concejo Deliberante Estudiantil, que la convirtió en resolución, y a partir de allí fue tomada luego por el CD.
En los argumentos de la iniciativa los y las jóvenes habían destacado que “el mundo está lleno de pequeños grandes héroes que entregan la vida por la comunidad, y recordar a uno de ellos es una buena acción”. Y contaron la historia de Neri, seguramente desconocida para muchos vecinos.
Cabezas fue el primer intendente de la democracia en Villa María, quien ocupó el Sillón de Viñas entre 1983 y 1987, sucedido luego por el también radical, Miguel Veglia.
Historiador, escritor y político de raza, Don Horacio, tal como se lo conocía usualmente, falleció en 2017 a los 94 años luego de escribir numerosos libros sobre la historia de Villa María y de la Unión Cívica Radical.
Rüedi, quien murió el año pasado, fue un prolífico historiador y escritor, también narrador, poeta, docente y gestor cultural.
Mariana Corradini. Redacción Puntal

