Finalmente, el precio del estacionamiento medido no cambiará durante 2020. Seguirá en 6 pesos la hora, a menos que el oficialismo presente durante el periodo de sesiones ordinarias un proyecto para modificarlo y que el mismo cuente con el aval de -al menos- un concejal de la oposición.
El Departamento Ejecutivo había solicitado la elevación a 15 pesos en la nueva Tarifaria. Cabe recordar que el servicio fue estatizado en octubre tras el vencimiento de la concesión de Federación Mercantil. Pese a las promesas, nunca presentó el nuevo proyecto de ordenamiento vehicular en la zona tarifada, por lo cual, la oposición no acompañó el incremento requerido y además sumó el voto de la accastellista Verónica Navarro.
La Tarifaria fue aprobada ayer por mayoría en general, con el sólo rechazo de la macrista Karina Bruno, aunque el Artículo 60, referido al estacionamiento medido, tuvo un empate en 6. Como la Tarifaria necesita de 8 votos en todos los artículos, es decir, mayoría agravada, no se sancionó el aumento.
La oficialista Roxana Suescum, encargada de fundamentar el proyecto, señaló que el sistema se estaba reestructurando y consideró “prudente” el incremento de 6 a 15 pesos. Incluso dijo que ese precio sería menor a otras jurisdicciones como Córdoba, Río Cuarto y San Francisco. Sin embargo, fue la única en exponer argumentos respecto al estacionamiento. La oposición lo rechazó en todos los términos y luego no hubo respuestas de la bancada mayoritaria.
Los opositores Karina Bruno, Nora Landart y Delfín Polack, más la oficialista Navarro, cuestionaron el pedido de aumento ante la falta de una propuesta de ordenamiento. “No hay elementos para definir la tarifa del servicio”, aseveró Landart.
“Solo se mira el problema desde lo económico”, planteó Bruno. “El Municipio dice que el déficit es del 44%, no entiendo entonces porqué piden un aumento del 150%”, se preguntó Polack. “Hay falta de planificación en la política vial”, completó Navarro.
También cuestionaron la intervención del asesor letrado de la Comuna, Eduardo Rodríguez, en la Comisión de Acuerdos. “No era el funcionario que tenía que venir. Las explicaciones fueron insuficientes y pobres. Puso la cara por el Ejecutivo pero tenía que venir el jefe de Gabinete y el secretario de Gobierno”, disparó Bruno. “Vino a plantear las distintas opciones para la continuidad del servicio, pero eso lo podría haber hecho cualquier ciudadano”, sostuvo Landart.
“Hay argumentos que me causan gracia”, tiró Navarro, y remarcó que el Municipio “no es una empresa” para plantear márgenes de rentabilidad.
Martín Alanis. Redacción Puntal
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La Tarifaria fue aprobada ayer por mayoría en general, con el sólo rechazo de la macrista Karina Bruno, aunque el Artículo 60, referido al estacionamiento medido, tuvo un empate en 6. Como la Tarifaria necesita de 8 votos en todos los artículos, es decir, mayoría agravada, no se sancionó el aumento.
La oficialista Roxana Suescum, encargada de fundamentar el proyecto, señaló que el sistema se estaba reestructurando y consideró “prudente” el incremento de 6 a 15 pesos. Incluso dijo que ese precio sería menor a otras jurisdicciones como Córdoba, Río Cuarto y San Francisco. Sin embargo, fue la única en exponer argumentos respecto al estacionamiento. La oposición lo rechazó en todos los términos y luego no hubo respuestas de la bancada mayoritaria.
Los opositores Karina Bruno, Nora Landart y Delfín Polack, más la oficialista Navarro, cuestionaron el pedido de aumento ante la falta de una propuesta de ordenamiento. “No hay elementos para definir la tarifa del servicio”, aseveró Landart.
“Solo se mira el problema desde lo económico”, planteó Bruno. “El Municipio dice que el déficit es del 44%, no entiendo entonces porqué piden un aumento del 150%”, se preguntó Polack. “Hay falta de planificación en la política vial”, completó Navarro.
También cuestionaron la intervención del asesor letrado de la Comuna, Eduardo Rodríguez, en la Comisión de Acuerdos. “No era el funcionario que tenía que venir. Las explicaciones fueron insuficientes y pobres. Puso la cara por el Ejecutivo pero tenía que venir el jefe de Gabinete y el secretario de Gobierno”, disparó Bruno. “Vino a plantear las distintas opciones para la continuidad del servicio, pero eso lo podría haber hecho cualquier ciudadano”, sostuvo Landart.
“Hay argumentos que me causan gracia”, tiró Navarro, y remarcó que el Municipio “no es una empresa” para plantear márgenes de rentabilidad.
Martín Alanis. Redacción Puntal

