La sesión especial del Concejo Deliberante que trató el jueves por la noche las flexibilizaciones horarias para comercios y otras tantas actividades casi que no dio tiempo al análisis.

La presidenta del Bloque opositor “Vamos Villa María” expuso en la sesión que los proyectos de ordenanza que llegan para ser tratados “no dan las posibilidades de incluir modificaciones que seguramente enriquecerían para dar mayor respuesta a la gente y a los sectores que están clamando por poder trabajar”.

La representante del bloque opositor señaló que junto con sus pares se encuentran “a favor de toda norma que favorezca la posibilidad de trabajar y desarrollar las actividades en este contexto tan particular”. No obstante, se mostró disconforme con una serie de apartados que fueron aprobados.

“El segundo artículo del proyecto de ordenanza que ratifica este decreto nos parece un despropósito que no podemos convalidar. El sector comercial, que fue el más postergado a la hora de empezar, sigue siendo el más castigado en cuanto a las horas para trabajar”, acentuó.

Y remarcó: “La atención podría extenderse hasta las 18 horas, como los supermercados, y si no al menos también los sábados se les debería permitir trabajar en horario extendido y no limitarlos hasta las 13”, dijo Bruno respecto de las actividades no esenciales.

La edil remarcó que las flexibilizaciones horarias perjudican a unos cuantos sectores. “Las peluquerías siguen con un horario acotado y atienden de 12 a 17 y los sábados solamente hasta las 13 horas”, evidenció.

“Creemos que el régimen de las profesiones liberales debería mejorarse, ya que se las pone en un igual e idéntico horario que el resto de otras actividades. Una persona que trabaja en ese horario no podría realizar una consulta por la disciplina que sea de su necesidad porque le coincide con su horario de trabajo”, resaltó.

En cuanto al factor ocupacional del local, el decreto hace mención a no superar el 30 por ciento. “Creemos que es un error como está planteado, ya que el factor de la ocupación debe estar dado por la distancia de dos metros por persona y no a la capacidad total del establecimiento”, afirmó la concejala al respecto.

“Deberían respetarse a las quinielas de acuerdo a su actividad y a las jugadas que éstas tienen, considerando el horario de 8 a 20”, amplió en su discurso.