En la Cámara del Crimen, Carlos Hermán Gerhauser fue condenado a 2 años de prisión de ejecución condicional por ser encontrado autor responsable de los delitos de portación ilegal de arma de uso civil, por tenencia de arma de guerra y resistencia a la autoridad.
En relación al hecho por el que llegó al recinto hay que decir que ocurrió el 17 de marzo del año pasado. En esa oportunidad, en la zona rural de Villa María, más precisamente en un campo ubicado a un kilómetro en dirección a la estancia La Negrita, el sujeto portaba sin autorización un arma de fuego Winchester de uso civil calibre 22, con mira telescópica y operativa para su uso. Además, de acuerdo a lo que se informó en la sala, el hombre tenía en su poder un arma de fuego.
Al ser visto por la Policía, Gerhauser quiso huir hacia una zona sembrada e intentó descartarse de las armas. Sin embargo, efectivos de la fuerza lograron alcanzarlo y, en ese momento, el acusado los golpeó y empujó.
Tras leerse la pieza acusatoria, la jueza Eve Flores, quien estuvo acompañada por los magistrados René Gandarillas y Félix Martínez, le tomó los datos personales. Así se supo que tiene 30 años y que nació en La Carlota. Por otra parte, contó que es arquitecto y que está domiciliado en el barrio Santa Ana de Villa María. En otro punto del interrogatorio señaló que no posee antecedentes, que tiene dos hijos y que no consume alcohol ni drogas. Por último, al desarrollarse el debate bajo la modalidad de juicio abreviado, confesó los hechos.
Seguidamente, el fiscal Francisco Márquez alegó. En esta dirección sostuvo la acusación, dio por reproducidos los fundamentos emitidos por el fiscal que instruyó la causa y solicitó la pena que ya se mencionó. Asimismo, Marcelo Martín Silvano tan sólo adhirió al planteo. De esta forma, se le impusieron dos años de prisión en suspenso al profesional.
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Al ser visto por la Policía, Gerhauser quiso huir hacia una zona sembrada e intentó descartarse de las armas. Sin embargo, efectivos de la fuerza lograron alcanzarlo y, en ese momento, el acusado los golpeó y empujó.
Tras leerse la pieza acusatoria, la jueza Eve Flores, quien estuvo acompañada por los magistrados René Gandarillas y Félix Martínez, le tomó los datos personales. Así se supo que tiene 30 años y que nació en La Carlota. Por otra parte, contó que es arquitecto y que está domiciliado en el barrio Santa Ana de Villa María. En otro punto del interrogatorio señaló que no posee antecedentes, que tiene dos hijos y que no consume alcohol ni drogas. Por último, al desarrollarse el debate bajo la modalidad de juicio abreviado, confesó los hechos.
Seguidamente, el fiscal Francisco Márquez alegó. En esta dirección sostuvo la acusación, dio por reproducidos los fundamentos emitidos por el fiscal que instruyó la causa y solicitó la pena que ya se mencionó. Asimismo, Marcelo Martín Silvano tan sólo adhirió al planteo. De esta forma, se le impusieron dos años de prisión en suspenso al profesional.

