Villa María |

Conductores de Uber van a la Justicia por la ordenanza que regula las apps

Piden por la inaplicación de la ordenanza 8.232, que empezó a regir en Villa María el 7 de noviembre. Argumentan que la normativa es inconstitucional. Detrás de la acción judicial hay 55 choferes. “Que nos dejen trabajar”, insisten

Más de 50 choferes que trabajan con Uber en Villa María recurrieron al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Provincia de Córdoba para exigir que se declare la inconstitucionalidad de la ordenanza N°8.232, normativa que empezó a regir a principios de noviembre y que regula el uso de aplicaciones de viajes en la ciudad.

En total, fueron 55 los conductores que firmaron la acción judicial colectiva, con la cual esperan poder seguir desarrollando la actividad como venía sucediendo, según dicen, de manera lícita.

Acompañados por el abogado Pablo Maccarini, los más de 50 firmantes, hombres y mujeres de Uber, presentaron este viernes 28 de noviembre una acción declarativa de insconstitucionalidad ante el TSJ.

En declaraciones a Puntal Villa María, el jurista que acompaña a los choferes de la aplicación aseguró que la medida es para que se declare la inaplicación de gran parte del entramado de los artículos de la ordenanza 8.232.

La presentación judicial, por ejemplo, expone que la normativa recientemente aprobada “produce una afectación directa, actual y homogénea sobre la esfera jurídica de todos los actores, al imponer condiciones y prohibiciones que restringen de manera irrazonable el derecho al trabajo y a la libertad de ejercer industria lícita”.

El expediente, que ya fue ingresado al Poder Judicial de Córdoba, con número 14296435, y titulado “Fernández, Fabián Alejandro y otros c/ Municipalidad de Villa María”, cuestionó además el espíritu de la norma en cuestión, asegurando que tal como está planteada “desplaza el funcionamiento habitual de los sistemas digitales hacia un modelo analógico y cerrado”.

También, expone que “las exigencias impuestas –residencia, radicación, cupos, infraestructura física obligatoria, controles presenciales, y restricciones territoriales- han generado un impacto directo y negativo sobre los conductores de vehículos de transporte intermediados por aplicaciones digitales (VTA), quienes se ven impedidos de seguir desarrollando una actividad que venían realizando lícitamente”.

El documento sostiene además que “la pluralidad de comparecientes no desnaturaliza la acción directa, sino que refuerza la legitimación constitucional al evidenciar la existencia de un grupo de determinado de personas directamente alcanzadas por la norma cuestionada, cuya aplicación simultanea configura una lesión colectiva homogénea”.

Del mismo modo, se refierió que trabajadores de aplicaciones como Uber, Cabify o similares, son su propio “autoempleador”, teniendo que poner en funcionamiento su propio capital (el vehículo) para generar ingresos de manera autónoma.

Ante ello, se puso en conocimiento del TSJque “el artículo 17 de la Constitución Nacional, al proteger la propiedad privada contra cualquier restricción arbitraria, tutela también la posibilidad de usar y disponer de ella como fuente lícita de trabajo”.

Algunos de los

trabajadores afectados

El estudio de abogacía que acompaña a los choferes de Uber publicó un video con testimonios de los firmantes.

En las imágenes, los trabajadores exponen la necesidad de trabajar para cumplir con diferentes obligaciones, algunos de ellos teniendo que transitar hasta enfermedades.

Uno de los conductores, al momento de dar su testimonio, aseguró: “Necesito de Uber para poder mantenerme, porque tengo un gasto caro en remedios. PAMI me da cuatro remedios por mes, y tengo que tomar 14 pastillas por día. Hay medicamentos que no los puedo comprar porque no llego, aparte pago alquiler”.

Otro de sus colegas, relata: “Tengo 68 años, me dedico a hacer fletes y mudanzas. Hace 25 años que hago lo mismo pero mi cuerpo ya me pasó factura, por eso me volqué a Uber”.

Otro chofer explica:“Tengo una enfermedad degenerativa desde los 14 años, eso me impide legalmente a trabajar. Me duela o no me duela, tengo que trabajar todos los días porque tengo una familia y dos hijos que mantener”.

Una mujer que supera los 40 años y que también trabaja con Uber reconoció que esta aplicación le dio una opción laboral que no estaba consiguiendo en ningún lugar.

“He repartido curriculums por todos lados, con títulos secundarios y algunos universitarios, y no he tenido la posibilidad por mi edad de ingresar más que a un quiosco”, exteriorizó.

Una situación muy parecida compartió un chofer de 58 años, a quien también se le cierran las puertas del mercado laboral. “No consigo trabajo ya que tengo un problema muy grande en la columna”, comentó.