Estiman que se redujo un 30% la construcción de viviendas unifamiliares
Gustavo Martinotti, titular del Colegio de Arquitectos, entendió que la falta de financiación razonable atenta contra los proyectos de edificación. En algunos meses, la caída fue del 50%
La construcción, como otros sectores de la economía en general, viene demostrando en los últimos tiempos una caída en el nivel de actividad. Lejos quedaron los años de bonanzas, con proyectos imponentes que hacían crecer a la ciudad, no sólo hacia arriba, sino que generaban una inyección dinamizadora de la economía local y regional
El impacto a nivel local se siente y se profundiza en determinadas épocas del año. Todo queda reflejado en los índices de metros construidos en los diferentes tipos de edificaciones, registrados tanto por el Municipio como a nivel provincial.
El sueño de la casa propia parece estar cada vez más distante para quienes aún no son propietarios, con costos de construcción que aumentan de manera periódica, aunque lo más grave sin lugar a dudas es la falta de financiación para iniciar -o cristalizar- un proyecto, con tasas elevadas que transforman el crédito en una periplo difícil de sortear a la hora de afrontar con el pago.
En nuestra ciudad, según entiende Gustavo Martinotti, titular del Colegio de Arquitectos, la actividad se resintió alrededor del 30% en lo referido a vivienda unifamiliar.
“Se alargaron los plazos de construcción, es como que se hace por etapas, por ahora no se proyecta una casa construida en su totalidad, sino que se va haciendo por tramos”, explicó el especialista, descartando que aquellos que tienen la posibilidad de construir resignen metros para abaratar los costos.
Igualmente, reconoció que se resintió “la vivienda unifamiliar”, transformándose en “la más resentida de todas las obras. La multivivienda todavía se mantiene, quizás más tranquilo, pero se mantiene. Se puede haber reactivado un poco el tema de la venta de propiedades”.
Entre los motivos por los cuales la gente no puede avanzar en proyectos de vivienda propia, explicó que “hoy no se tiene crédito, no hay plazos para comprar. Casi todos los comercios los achicaron a 30 días, o casi de contado. Y las financiaciones que existen son carísimas, hablando de tarjetas y créditos personales o créditos hipotecarios”.
Incluso, interpretó que acceder a esa financiación es “meterse en un compromiso a veces difícil de cumplir, entonces la gente construye sobre lo que tiene. El nivel del poder adquisitivo se disminuyó tanto, que es un combo casi mortal para la construcción. No hay financiación de los bancos, de las tarjetas. En realidad, hablamos de falta de financiamiento accesible o razonable”.
Sobre un porcentaje estimativo de esa reducción, Martinotti entendió que los últimos números “hablan de 30%, estimativo. En meses como enero o febrero, que estadísticamente son los que menos se construye, la reducción tiene que haber llegado al 50%. Actualmente es del 30% en unifamiliares”.
Valor referencial
Abordado sobre el precio del metro cuadrado construido y el impacto que generó el movimiento del dólar de los últimos meses, Martinotti aclaró que el costo “no lo ha seguido al dólar porque no todo aumenta a la par del dólar. El valor del metro cuadrado está compuesto tanto de materiales como de mano de obra, y tampoco todos los materiales han seguido la suba del dólar, salvo algunos que están muy vinculados como el acero, aluminio, o alguna maquinaria específica”.
Reconoció que el valor que siempre fue estadístico y referencial “es de 850 dolares el metro cuadrado, en una casa de 120 metros. Hoy no debe llegar a los 600, ronda entre los 580 y 590”.
Igualmente, reconoció que de generar una estabilidad prolongada “se pueda recuperar el valor, porque es un precio que siempre tiende a alcanzarse. Hoy el valor ronda entre los 24 mil y 27 mil pesos”.
Incluso, en los últimos días se dieron a conocer informes que ubican al metro cuadrado en los 30 mil pesos, aunque el arquitecto explicó que ese valor “en realidad es para obra pública, donde se tiene un montón de otros requisitos impositivos”.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María
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El impacto a nivel local se siente y se profundiza en determinadas épocas del año. Todo queda reflejado en los índices de metros construidos en los diferentes tipos de edificaciones, registrados tanto por el Municipio como a nivel provincial.
El sueño de la casa propia parece estar cada vez más distante para quienes aún no son propietarios, con costos de construcción que aumentan de manera periódica, aunque lo más grave sin lugar a dudas es la falta de financiación para iniciar -o cristalizar- un proyecto, con tasas elevadas que transforman el crédito en una periplo difícil de sortear a la hora de afrontar con el pago.
En nuestra ciudad, según entiende Gustavo Martinotti, titular del Colegio de Arquitectos, la actividad se resintió alrededor del 30% en lo referido a vivienda unifamiliar.
“Se alargaron los plazos de construcción, es como que se hace por etapas, por ahora no se proyecta una casa construida en su totalidad, sino que se va haciendo por tramos”, explicó el especialista, descartando que aquellos que tienen la posibilidad de construir resignen metros para abaratar los costos.
Igualmente, reconoció que se resintió “la vivienda unifamiliar”, transformándose en “la más resentida de todas las obras. La multivivienda todavía se mantiene, quizás más tranquilo, pero se mantiene. Se puede haber reactivado un poco el tema de la venta de propiedades”.
Entre los motivos por los cuales la gente no puede avanzar en proyectos de vivienda propia, explicó que “hoy no se tiene crédito, no hay plazos para comprar. Casi todos los comercios los achicaron a 30 días, o casi de contado. Y las financiaciones que existen son carísimas, hablando de tarjetas y créditos personales o créditos hipotecarios”.
Incluso, interpretó que acceder a esa financiación es “meterse en un compromiso a veces difícil de cumplir, entonces la gente construye sobre lo que tiene. El nivel del poder adquisitivo se disminuyó tanto, que es un combo casi mortal para la construcción. No hay financiación de los bancos, de las tarjetas. En realidad, hablamos de falta de financiamiento accesible o razonable”.
Sobre un porcentaje estimativo de esa reducción, Martinotti entendió que los últimos números “hablan de 30%, estimativo. En meses como enero o febrero, que estadísticamente son los que menos se construye, la reducción tiene que haber llegado al 50%. Actualmente es del 30% en unifamiliares”.
Valor referencial
Abordado sobre el precio del metro cuadrado construido y el impacto que generó el movimiento del dólar de los últimos meses, Martinotti aclaró que el costo “no lo ha seguido al dólar porque no todo aumenta a la par del dólar. El valor del metro cuadrado está compuesto tanto de materiales como de mano de obra, y tampoco todos los materiales han seguido la suba del dólar, salvo algunos que están muy vinculados como el acero, aluminio, o alguna maquinaria específica”.
Reconoció que el valor que siempre fue estadístico y referencial “es de 850 dolares el metro cuadrado, en una casa de 120 metros. Hoy no debe llegar a los 600, ronda entre los 580 y 590”.
Igualmente, reconoció que de generar una estabilidad prolongada “se pueda recuperar el valor, porque es un precio que siempre tiende a alcanzarse. Hoy el valor ronda entre los 24 mil y 27 mil pesos”.
Incluso, en los últimos días se dieron a conocer informes que ubican al metro cuadrado en los 30 mil pesos, aunque el arquitecto explicó que ese valor “en realidad es para obra pública, donde se tiene un montón de otros requisitos impositivos”.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María