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La venta de naftas aún no se reactivó y el consumo se encuentra en un piso

A nivel local, se estima que el consumo está 20% por debajo de lo que se vendía antes de la pandemia. Estiman que una suba no impactará negativamente "ya que menos no se puede consumir", destacó el estacionero Ressio

La venta de combustibles a nivel local se encuentra en un piso, con operaciones un 20% por debajo del período de prepandemia. Así lo reflejan estacioneros locales, quienes consideran incluso que una posible suba de naftas que se daría en diciembre no impactaría de manera negativa ya que “menos de lo que consume la gente no se puede”, destacaron.

“El problema es que las petroleras no pueden aumentar y por ende no les cierran los números. Si a ellos les sucede eso, imaginate a las estaciones de servicio”, sostiene Gabriel Ressio, consultado por este medio a raíz de la anunciada suba por parte del gobierno nacional. Esa situación generada en las petroleras “deriva en que hoy por hoy haya escasez de productos. En los primeros días del mes no se ve, pero con el correr de las jornadas se empieza a notar la falta de productos. Hoy las grandes empresas tienen problemas de abastecimiento, que muchas veces en la diaria no se da cuenta porque la gente anda menos”, mencionó.

A su entender, la imposibilidad de aumentos impuesta a las petroleras “se ve repercutida en la entrega de productos”. Sobre el faltante de productos, explicó que la metodología de entrega de petroleras a estaciones es por cupo, en función del consumo de cada local. “Si en noviembre de 2020 me entregaron 100 litros, este mes la petrolera garantiza esa cantidad. El problema que surge es que venimos de un año de pandemia, entonces el consumo del año pasado no es real y habitual que teníamos”, expresó. Si bien reconoció que ya demandaron a las expendedoras la necesidad de tomar como base los consumos de 2019, la respuesta de las petroleras “es que abastece lo que dice el contrato, que habla de al menos la misma cantidad del año anterior”.

El entrevistado, quien es socio gerente de la red Puma, destacó que no se da una libertad en el pedido, pero que además ese cupo mensual “se va cuotificando por semana”. Entendió que ante el contexto actual “habrá que pasar el 14 –por las elecciones del domingo- y ver qué pasa. Hay algunos que dicen que el aumento sería antes, o no”.

Caída de consumo

Sobre la realidad del mercado local, Ressio destacó que pese a la reactivación de diversos sectores económicos y comerciales, la venta de combustible “aún no alcanzó los valores de prepandemia. Estamos un 15 a 20% menos que en esa época, con el agravante de que uno proyecta un crecimiento natural de la economía misma, ya sea por mayor actividad o diferentes factores. El sector se encuentra estancado, por lo que si además de no recuperarse los valores históricos le sumamos la falta de crecimiento, la caída del consumo se ubica cerca del 30%”.

Consultado sobre el rol que cumple el campo en materia de consumo de combustible, en su mayoría gasoil, el entrevistado destacó que “es un caso muy particular ya que los grandes consumidores compran directamente a la petrolera, mayoristas o venta directa. Ante ello, cuando hay faltante en la venta mayorista, se vuelcan a las estaciones de servicio, y es ahí donde uno se encuentra con la posibilidad de vender, pero en realidad no tenés producto”.

Entendió que con el contexto actual “las petroleras largan la menor cantidad de productos ya que para ellos es un precio que no está acorde a las necesidades”, lo que impacta directamente en las estaciones de bandera blanca “que no consiguen, y si lo logran conseguir es a un precio más caro del que yo vendo en el surtidor”.

Precio bajo

Abordado sobre el precio que cuesta el litro de combustible y si el mismo se encuentra en un valor por debajo de lo que debería valer, Ressio entendió que en la actualidad no hay “valores relativos que permitan comparar”, aunque consideró que efectivamente vale menos de lo que debería.

“Hace 15 años, la nafta Premium valía un poquito más del valor de un café. Es decir que si costaba 80 pesos tomar un café, el litro de nafta estaba en 100 pesos. Ahora tomar un café cuesta 180, pero la nafta vale 100 pesos. Entonces no sabemos cuál es el valor relativo, porque un kilo de helado valía 500 pesos y el de carne 1000; y ahora la carne y el helado cuestan lo mismo. Todo está desajustado y no existen parámetros”, lamentó.

Explicó que el combustible está atado al dólar “por ser un producto importado, pero acá fue atado a un precio puesto por el gobierno aunque a valores internacionales sigue valiendo, más o menos, lo mismo. El problema es que cuando queremos ajustar, quedamos atrasados”.