“El sistema empieza a ser más lógico”. Germán Daniele, presidente de Colegio de Farmacéuticos de Córdoba, indicó que la eliminación de intermediarios en la compra de medicamentos para el Pami apunta a solucionar los históricos inconvenientes que padecían las farmacias en la relación con la obra social de los jubilados.
“Lo positivo para nosotros es que ahora la negociación es directa con el Pami, sin intermediación de la industria. Hoy tenemos la posiblidad que venimos reclamando desde hace 20 años de estar en la mesa de negociaciones. El esquema cierra, por supuesto, si el Pami paga en tiempo y forma”, manifestó Daniele.
El presidente del Colegio de Farmacéuticos agregó que el acuerdo con la obra social reduciría a la mitad el tiempo que deben esperar las farmacias para cobrar los medicamentos que entregan a los afiliados del Pami.
“El sistema va a ser más lógico. El medicamento que se lleva el jubilado es patrimonio de la farmacia; es la farmacia la que compra y tiene que reponer cuando hace la entrega. El compromiso del Pami ahora es que a los 7 días nos va a pagar el costo del medicamento. Otro porcentaje para afrontar los costos se cancelaría a los 45 días y el total a los 60. Así, bajaríamos casi a la mitad el tiempo de espera, que actualmente está en 110 o 115 días”, puntualizó Daniele.
Remarcó que el acuerdo rompe la lógica de la industria farmacéutica porque el Pami comienza a hacer imponer su peso de gran comprador. “Hay un aspecto importante que se relaciona con el control. A partir de ahora a la auditoría la va a hacer el Pami con tecnología propia. Antes el Pami se apoyaba en los sistema de validación y en los servidores de la industria. Siempre criticamos esa situación porque la industria estaba de los dos lados del mostrador. Proveía los medicamentos y, por otro lado, eran las mismas empresas las que validaban cada transacción. Eso también es un cambio paradigmático: con el nuevo sistema el Estado va a auditarse con recursos propios”, declaró Daniele.
Según el titular del Colegio de Farmacéuticos, con la negociación directa que va a implementar la obra social de los jubilados se produciría una optimización de los recursos. “Ahora, el Pami les pagaría a las entidades farmacéuticas y se eliminarían los intermediarios. Eso no solamente nos mejora la ecuación sino que, además, elimina las dudas. Porque, antes, cuando protestábamos por la falta de pago, desde el Pami nos decían que ya le habían pagado a la industria y la industria aseguraba que no había cobrado. Esa situación se termina. No tenía sentido la situación anterior porque el medicamento que se llevaba el afiliado era de la farmacia, no de la industria, pero la que cobraba era la industria y después derivaba”, planteó Daniele.
Uno de los temores con el nuevo sistema es que se pudiera resentir la provisión de algunos medicamentos, más que nada por una represalia de la industria farmacéutica. Desde el Colegio de Farmacéuticos, Daniele precisó que no debería haber problemas porque el Pami terminó cerrando acuerdos particulares con casi todos los laboratorios, en vez de un convenio general con la industria.
“Lo bueno es que van a participar todos los laboratorios en las mismas condiciones. Hasta ahora la industria desalentaba la participación de algunos, como por ejemplo los más chicos o los que fabricaban genéricos. Ahora vamos a poder ofrecerles a los pacientes otras alternativas. La idea es que el paciente tenga opciones. Antes, si vendíamos productos de algunos laboratorios después no los cobrábamos. Era para desalentar las ventas de esos laboratorios. Ahora tenemos que bregar para que la gente tenga una mejor prestación y el Pami gaste lo menos posible para que después pueda cumplir”, especificó Daniele.
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El presidente del Colegio de Farmacéuticos agregó que el acuerdo con la obra social reduciría a la mitad el tiempo que deben esperar las farmacias para cobrar los medicamentos que entregan a los afiliados del Pami.
“El sistema va a ser más lógico. El medicamento que se lleva el jubilado es patrimonio de la farmacia; es la farmacia la que compra y tiene que reponer cuando hace la entrega. El compromiso del Pami ahora es que a los 7 días nos va a pagar el costo del medicamento. Otro porcentaje para afrontar los costos se cancelaría a los 45 días y el total a los 60. Así, bajaríamos casi a la mitad el tiempo de espera, que actualmente está en 110 o 115 días”, puntualizó Daniele.
Remarcó que el acuerdo rompe la lógica de la industria farmacéutica porque el Pami comienza a hacer imponer su peso de gran comprador. “Hay un aspecto importante que se relaciona con el control. A partir de ahora a la auditoría la va a hacer el Pami con tecnología propia. Antes el Pami se apoyaba en los sistema de validación y en los servidores de la industria. Siempre criticamos esa situación porque la industria estaba de los dos lados del mostrador. Proveía los medicamentos y, por otro lado, eran las mismas empresas las que validaban cada transacción. Eso también es un cambio paradigmático: con el nuevo sistema el Estado va a auditarse con recursos propios”, declaró Daniele.
Según el titular del Colegio de Farmacéuticos, con la negociación directa que va a implementar la obra social de los jubilados se produciría una optimización de los recursos. “Ahora, el Pami les pagaría a las entidades farmacéuticas y se eliminarían los intermediarios. Eso no solamente nos mejora la ecuación sino que, además, elimina las dudas. Porque, antes, cuando protestábamos por la falta de pago, desde el Pami nos decían que ya le habían pagado a la industria y la industria aseguraba que no había cobrado. Esa situación se termina. No tenía sentido la situación anterior porque el medicamento que se llevaba el afiliado era de la farmacia, no de la industria, pero la que cobraba era la industria y después derivaba”, planteó Daniele.
Uno de los temores con el nuevo sistema es que se pudiera resentir la provisión de algunos medicamentos, más que nada por una represalia de la industria farmacéutica. Desde el Colegio de Farmacéuticos, Daniele precisó que no debería haber problemas porque el Pami terminó cerrando acuerdos particulares con casi todos los laboratorios, en vez de un convenio general con la industria.
“Lo bueno es que van a participar todos los laboratorios en las mismas condiciones. Hasta ahora la industria desalentaba la participación de algunos, como por ejemplo los más chicos o los que fabricaban genéricos. Ahora vamos a poder ofrecerles a los pacientes otras alternativas. La idea es que el paciente tenga opciones. Antes, si vendíamos productos de algunos laboratorios después no los cobrábamos. Era para desalentar las ventas de esos laboratorios. Ahora tenemos que bregar para que la gente tenga una mejor prestación y el Pami gaste lo menos posible para que después pueda cumplir”, especificó Daniele.

