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Los cinco títulos

El secreto del éxito, una camada que logró la Challenger

“Después del título conseguido en 1997 (hoy se cumplen 23 años), recién vuelvo a ser campeón en 2005 con Colón”, recuerda Marín al recorrer sus 20 años de carrera.

Destacó: “Estuvimos muy cerca en varios campeonatos, pero también el club pasó momentos difíciles económicamente y hasta se formó una alianza con Rivadavia para formar Defensores en 2000”.

Recalcó: “Esa fue una experiencia rara. Teníamos un gran equipo, pero había gente de Colón y Rivadavia que no iba a ver los partidos y había gente que nunca iba a la cancha acompañándonos”.

“Siempre dije que unidos haríamos un club poderoso, pero yo quiero jugar en Colón. Lo hablo con Gustavo Vincenti y él siente lo mismo por Rivadavia. Son dos clubes con mucha historia y por algo no se unen los clubes”, explicó.

Una camada de selección

Marín recordó: “Fue muy lindo ganar el Provincial con la selección Sub-17 de la Liga. El DT era Marcelo Nieva. Jugaban Liendo, Valle, Heredia, Rena, Boretto, Guzmán, Funes, Bazán, Tello, Abate Daga. En el baby también enfrentaba a Guiñazú, Agosto, Gastón López, Márquez y Blanco”.

El inicio de la Copa Challenger

Marín remarcó: “En 2005 se logra el título. Previamente llega al club Heraldo Pereno con muchos jugadores y se armó un equipazo, pero perdimos el torneo en la última fecha porque empatamos en Ticino la última fecha y Alumni ganó una docena de partidos consecutivos y se llevó el título”.

“Llegó Amadeo (Perossi) para el torneo Clausura y Colón empezó a ganar títulos. Luego los logra con Peñaloza y Leo Comba”, afirmó.

“En 2005 el bajón fue grande. El arribo de Amadeo (Perossi) ordenó las cosas, los jugadores entendieron el mensaje, todos hicimos lo que teníamos que hacer para que el equipo ganara y el título llegó como si fuera fácil. Ya había pasado mucho tiempo sin que Colón pudiera obtener una corona”, precisó.

Un campeonato por año

Marín agregó: “Colón se ganó un respeto. Se hicieron bien las cosas y el equipo armó una base propia de jugadores, que será muy difícil de poder repetir para cualquier equipo. Ganó la Challenger”.

Cuando se logra que grandes jugadores quieran tanto al club y se lleven bien adentro y afuera de la cancha, con una edad similar y con muchos años por recorrer, se abren las puertas al título con acertar los 4 o 5 refuerzos que tenés que ir a buscar por año”.

Muchas veces se arma un buen equipo y se llega a una final. Pero armar una base del club capaz de ser campeón y recibir bien a los refuerzos te lleva a que ese objetivo de ser campeón se puede dar en el primer o el segundo campeonato de cada año Muchas veces se arma un buen equipo y se llega a una final. Pero armar una base del club capaz de ser campeón y recibir bien a los refuerzos te lleva a que ese objetivo de ser campeón se puede dar en el primer o el segundo campeonato de cada año

El nivel de Diego Marín en esos años fue tan increíble como inalcanzable, pero jamás perdió esa humildad que lo caracterizó: “Yo sabía que el domingo tenía que hacer goles. Eso mantenía mi nivel. Pero también supe ver a los grandes jugadores que tuve a mi lado”.

Agregó: “Ellos me tiraban esa pelota que yo esperaba. Podían pasar muchos minutos, pero esa pelota llegaba. Con Cristian Fernández me entendí muy bien. Podía definir mil veces él, pero yo seguía esperando, porque sabía que él desbordaba y me la daría en todos los partidos. No había egoísmos, éramos similares en cuanto a características, pero él tenía más velocidad y desborde. Hoy aún nos juntamos a comer. Gran persona”.

Amor eterno

Marín destacó: “El hincha te va a exigir siempre. Más cuando se acostumbra a ganar, porque va a la cancha a verte ganar”.

“Colón es especial, porque la gente se junta después de los partidos. Te hacen saber lo que te quieren y también el esfuerzo que hacen. Te contagia, hay que dejar todo por esa camiseta”, dijo.

Recalcó: “Cuando las cosas no salen te duelen las críticas, pero cuando va todo bien se disfruta mucho. Yo gané 5 campeonatos en Colón y volví a cerrar mi carrera. Si me fui a otros clubes, fue porque un par de dirigentes me hicieron mucho daño, pero todos mis compañeros y mis DT (Peñaloza 2007 y Perossi 2008) me respaldaron”.

“Algunos hinchas me piden que vuelva a jugar. Si pudiera entrenar bien, me encantaría, pero no me gusta no poder ayudar a mis compañeros por estar golpeado o por no estar bien físicamente. Siempre di todo por mis compañeros y gracias a ellos fui goleador”, enfatizó.