La propuesta contempla elevar el corte obligatorio de bioetanol del 12% al 15% en las naftas y el de biodiésel del 7,5% al 10% en el gasoil. Para una provincia con una importante producción agropecuaria y una industria bioenergética consolidada, el cambio podría abrir oportunidades para ampliar plantas, incorporar tecnología y procesar más materias primas en origen.
Durante el 3° Foro Público-Privado de Biocombustibles y Bioenergías, realizado en Córdoba el 13 de octubre, se planteó que el nuevo marco regulatorio podría habilitar inversiones por US$ 500 millones en el conjunto de las provincias productoras. La proyección incluye a Córdoba, Santa Fe, Salta, Tucumán y Jujuy.
Más industrialización para el campo cordobés
La provincia reúne condiciones para aprovechar una expansión del mercado de biocombustibles: disponibilidad de maíz, plantas industriales, empresas tecnológicas, universidades y firmas de ingeniería vinculadas con el sector energético.
Según datos del clúster provincial, las grandes empresas cordobesas producen alrededor del 70% del bioetanol de maíz destinado a la mezcla con combustibles tradicionales en Argentina.
Un aumento de la demanda permitiría fortalecer esa actividad y generar efectos en otras áreas de la economía. La transformación del maíz en bioetanol requiere transporte, mantenimiento, equipamiento y servicios profesionales, además de generar coproductos como la burlanda, utilizada para alimentar animales.
De esta manera, la ampliación de la industria podría sumar valor agregado a la producción agropecuaria y distribuir nuevas oportunidades económicas en el interior provincial.
La experiencia cordobesa en biocombustibles
Córdoba ya cuenta con antecedentes en el uso de combustibles con mayor contenido renovable a partir de la Ley Provincial 10.721, que promueve la producción y el consumo de bioenergías.
Desde diciembre de 2024, una estación de servicio de la ciudad de Córdoba comercializa B20, gasoil con un 20% de biodiésel, y E17, nafta con un 17% de bioetanol, según informó el Gobierno provincial.
Estas experiencias sirven como referencia para extender el uso de biocombustibles en el transporte de cargas y pasajeros, con controles de calidad y compatibilidad técnica para garantizar su funcionamiento.
Durante el foro, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Fabián López, destacó el potencial de las bioenergías como complemento de la actividad hidrocarburífera y respaldó el avance hacia un nuevo marco normativo.
Por su parte, la senadora salteña Flavia Royón señaló que la iniciativa podría impulsar inversiones por US$ 500 millones en las provincias productoras y destacó que la experiencia cordobesa con mezclas superiores a las nacionales fue considerada como referencia para el proyecto.