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Córdoba cosecha 11% más de soja y 9% más de maíz en los años Niño

Así lo muestra el registro histórico, aunque advierten que es sólo una estimación. Se trata de un informe del Ieral en base a modelos internacionales y metodología de AgroEnso, de Conicet e Inta

En los años Niño la provincia suele presentar resultados de cosecha por encima del promedio general.

 

Según los registros históricos para años Niño, Córdoba tiene en promedio mejores rendimientos en soja y maíz. En la oleaginosa el volumen de producción crece 11,7% y en el cereal, un 9,3%, siempre en promedio para el territorio provincial y frente al rinde medio histórico.

En un escalón más de análisis, si se toman los rindes por departamento, los resultados sugieren una menor sensibilidad hacia sectores occidentales y serranos y una respuesta mayor en áreas del este y centro-sur de la provincia. Esto va en línea con lo que habitualmente explican los agrometeorólogos: El Niño tiene más impacto hacia el Este provincial y tiende a ser neutro hacia el oeste. Sin embargo, por la mayor intensidad anunciada para este año, eso puede sufrir alguna modificación.

Los cálculos fueron realizados por los economistas Juan Manuel Garzón y Valentino Costamagna del Ieral de la Fundación Mediterránea, en base a modelos internacionales y metodología de AgroEnso, de Conicet e Inta.

En el informe aclaran que “un Niño más intenso aumenta la probabilidad de que se manifiesten los patrones climáticos habitualmente asociados con esta fase, pero no implica efectos proporcionalmente mayores ni garantiza más precipitaciones en toda la región productiva”.

Los pronósticos regionales reflejan justamente esa heterogeneidad. “Las proyecciones del SISSA anticipan una mayor probabilidad de condiciones muy húmedas en distintas áreas del centro y norte de Sudamérica durante la primavera y comienzos del verano, mientras que en la principal región agrícola argentina la señal varía según la zona y el período considerado”, indicaron Garzón y Costamagna.

Luego detallaron que la evidencia de las últimas 28 campañas muestra una asociación clara entre las fases del ENSO y el desempeño de los principales cultivos estivales. El análisis realizado comprende 196 departamentos de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, Santa Fe y Santiago del Estero, sobre una superficie cosechada promedio de algo más de 18 millones de hectáreas. En ese período se identifican 10 campañas asociadas a El Niño, 12 a La Niña y 6 a condiciones neutrales.

Considerando conjuntamente las seis provincias, los rendimientos se ubican sistemáticamente por encima de su nivel histórico durante los episodios El Niño y por debajo durante La Niña. En maíz, la brecha alcanza en promedio +10,3% en las campañas Niño y −9,9% en las Niña, una diferencia de 20,2 puntos porcentuales entre ambas fases. En soja total la asociación es levemente mayor: +10,8% durante Niño y −9,8% durante Niña, con una amplitud de 20,6 puntos. En particular, Córdoba muestra para soja una amplitud elevada de 22,3 puntos de diferencia, mientras que en maíz se reduce a 17,1.

El trabajo aclara también que la intensidad de la asociación también cambia entre cultivos de soja. En soja de primera, la diferencia entre Niño y Niña alcanza 19,5 puntos porcentuales, mientras que en soja de segunda asciende a 27 puntos. Esta última presenta, además, un segundo canal de exposición: durante las campañas La Niña no sólo disminuye el rendimiento, sino que aumenta significativamente la proporción del área sembrada que finalmente no se cosecha. En soja de segunda esa superficie pasa de 1,9% durante Niño a 6,4% durante Niña. En maíz, en cambio, la proporción no cosechada ronda el 21% cualquiera sea la fase ENSO, lo que sugiere que allí predominan factores estructurales —como el destino forrajero o silero— antes que climáticos.