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"Enfrentamos un virus que es nuevo para todos"

Indicó que "no es para tener miedo", sino para contar con la "información correcta". Explicó la diferencia entre un caso sospechoso, uno probable y uno confirmado

No es lo mismo un caso sospechoso, que uno probable ni que uno confirmado. El director del Hospital Pasteur, Sergio Arroyo, explicó como se llega a cada uno e instó a estar informados para evitar el miedo y la ansiedad.

“Los protocolos se activan ante un cuadro que se considera sospechoso, y es sospechoso el cuadro del viajero que llega de no importa qué parte del mundo y que empieza con síntomas de fiebre, tos o cuadro de vías aéreas superiores o inferiores. Ese paciente pasa a ser sospechoso. A ese paciente se lo hisopa y de acuerdo al cuadro clínico se interna o sigue su procedimiento en el domicilio bajo vigilancia epidemiológica hasta que llega un primer resultado, que se llama una PCR, si indica positivo para el virus de la gripe se lo considera como gripe H1N1, si da negativo ya deja de ser una cuadro sospechoso para transformarse en un cuadro probable. Ahí se hace una segunda prueba ya específicamente para la cepa de coronavirus que está desencadenando esta epidemia y de esta manera se lo confirma o no. Por eso es importante conocer las etapas, el paciente que es sospechoso, el probable y el confirmado. En ese sentido es que la gente se hace lío, se confunde, lo confunden hasta los propios integrantes del equipo de salud”, relató. Apuntó que “la desinformación es el arma más grave que provoca miedo y ansiedad”.

También habló de la capacitación de todo el personal del Pasteur, incluso quienes cumplen tareas administrativas. “Es importante que el 100 por ciento esté capacitado e informado, no sólo para la cuestión del proceso que le toque en el Hospital, sino también por el rol social que cada uno cumple con su entorno fuera del nosocomio”, indicó.

En referencia al virus señaló que “no es para tener miedo, es para estar informados con la información correcta”. Agregó: “Miedo no, respeto y saber que nos enfrentamos a un virus que es nuevo para todos y que tenemos la ventaja con respecto a otras partes del mundo de tener todo este tiempo de preparación. Estar organizados, de eso se trata”.

Reconoció que aún en ese marco uno nunca “se queda tranquilo” porque se trata de un virus nuevo. Por eso se diseñaron acciones para un escenario optimista y otro no tanto. “Hay un escenario pesimista y hay un escenario optimista, así que en esa franja nos tenemos que mover, lo que sí está claro, y que demostró eficacia en otros países, es que cuanto menos gente se junta, menos circula el virus y menos gente se enferma”, precisó.

Añadió: “Tenemos que tomar conciencia de que este virus se trasmite de persona a persona y de que si salimos podemos ser vectores de este virus y seremos quienes estarán diseminándolo de una persona a otra. Epidemiológicamente se dice que cada persona enferma a otros tres, y esos tres a otros tres y así exponencialmente”.

Y cerró: “El principal desafío es que podamos lograr que todo lo planeado se ejecute, se articule lo privado con lo público, y que podamos trabajar de forma mancomunada para que los recursos se optimicen”.