El chofer Oscar Centeno aseguró ante la Justicia que los cuadernos en los que registró los movimientos de dinero entre empresarios y exfuncionarios kirchneristas fueron quemados "en la parrilla del fondo" de su casa en Olivos.
"Los quemé en la parrilla del fondo de mi casa" en la localidad bonaerense de Olivos, manifestó el "arrepentido" en su declaración ante el juez federal Claudio Bonadio.
En su presentación en los Tribunales Federales de Comodoro Py, antes de recuperar su libertad e ingresar en el Sistema de Protección de Testigos, el exchofer del exfuncionario Roberto Baratta contó cómo destruyó los originales de los cuadernos en los que durante casi 10 años registró los presuntos movimientos de bolsos y cajas con dinero entre empresarios y exmiembros del Gobierno, entre los que incluyó a los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner.
Centeno había entregado los ocho cuadernos con anotaciones a un amigo, el sargento retirado de la Policía Federal Jorge Bacigalupo, en "en septiembre u octubre del año pasado".
"Me dijo: `Por favor, guardame esto´. Le pregunté qué tenía adentro y me dijo que tenía anotaciones de lo que hacía en el Ministerio. Me los entregó por confianza", contó el pasado viernes el exuniformado, quien luego se contactó con un periodista de La Nación para dárselos en enero de 2018.
Según Bacigalupo, el exchofer de Baratta comenzó a reclamarle la devolución de los cuadernos luego de que su expareja, Hilda Horovitz, lo denunciara ante la Justicia.
Pese a la presunta incineración de los escritos, tanto el juez federal Claudio Bonadio como el fiscal Carlos Stornelli no creen que sea necesario tener los originales para poder avanzar con la causa que tiene a exfuncionarios y empresarios detenidos y en la que están citados a prestar declaración indagatoria importantes personajes de la gestión anterior, incluida la expresidenta Cristina Kirchner.
Aunque no dio una fecha exacta, Centeno sólo dijo que "fue en los primeros meses del año". Lo hizo, de acuerdo a su versión, porque las anotaciones "le estaban trayendo muchos problemas". Aunque los cuadernos ya no existan, la causa no corre peligro: el fiscal Carlos Stornelli aseguró que Bonadio "tiene prueba suficiente, sólida y abundante" para seguir avanzando.
Tras escuchar la nueva versión de Centeno, Bonadio convalidó el pacto y firmó su excarcelación. El arrepentido obtuvo así su libertad, aunque estará bajo custodia dentro del programa que dirige el Ministerio de Justicia.
La figura del imputado colaborador es la misma a la que se incorporaron Leonardo Fariña -en la causa conocida como la ruta del dinero K-, y Alejandro Vandenbroele, apuntado como testaferro del ex vicepresidente Amado Boudou.
El jueves, el exchofer había admitido que los cuadernos eran de su propiedad. Fueron escritos por él y en ese marco ratificó lo que en esas páginas había consignado durante casi diez años, con una interrupción de tres años tras el fallecimiento de Néstor Kirchner.
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En su presentación en los Tribunales Federales de Comodoro Py, antes de recuperar su libertad e ingresar en el Sistema de Protección de Testigos, el exchofer del exfuncionario Roberto Baratta contó cómo destruyó los originales de los cuadernos en los que durante casi 10 años registró los presuntos movimientos de bolsos y cajas con dinero entre empresarios y exmiembros del Gobierno, entre los que incluyó a los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner.
Centeno había entregado los ocho cuadernos con anotaciones a un amigo, el sargento retirado de la Policía Federal Jorge Bacigalupo, en "en septiembre u octubre del año pasado".
"Me dijo: `Por favor, guardame esto´. Le pregunté qué tenía adentro y me dijo que tenía anotaciones de lo que hacía en el Ministerio. Me los entregó por confianza", contó el pasado viernes el exuniformado, quien luego se contactó con un periodista de La Nación para dárselos en enero de 2018.
Según Bacigalupo, el exchofer de Baratta comenzó a reclamarle la devolución de los cuadernos luego de que su expareja, Hilda Horovitz, lo denunciara ante la Justicia.
Pese a la presunta incineración de los escritos, tanto el juez federal Claudio Bonadio como el fiscal Carlos Stornelli no creen que sea necesario tener los originales para poder avanzar con la causa que tiene a exfuncionarios y empresarios detenidos y en la que están citados a prestar declaración indagatoria importantes personajes de la gestión anterior, incluida la expresidenta Cristina Kirchner.
Aunque no dio una fecha exacta, Centeno sólo dijo que "fue en los primeros meses del año". Lo hizo, de acuerdo a su versión, porque las anotaciones "le estaban trayendo muchos problemas". Aunque los cuadernos ya no existan, la causa no corre peligro: el fiscal Carlos Stornelli aseguró que Bonadio "tiene prueba suficiente, sólida y abundante" para seguir avanzando.
Tras escuchar la nueva versión de Centeno, Bonadio convalidó el pacto y firmó su excarcelación. El arrepentido obtuvo así su libertad, aunque estará bajo custodia dentro del programa que dirige el Ministerio de Justicia.
La figura del imputado colaborador es la misma a la que se incorporaron Leonardo Fariña -en la causa conocida como la ruta del dinero K-, y Alejandro Vandenbroele, apuntado como testaferro del ex vicepresidente Amado Boudou.
El jueves, el exchofer había admitido que los cuadernos eran de su propiedad. Fueron escritos por él y en ese marco ratificó lo que en esas páginas había consignado durante casi diez años, con una interrupción de tres años tras el fallecimiento de Néstor Kirchner.

