Cosquín Rock Online: que ese ocio no se haga costumbre
A los artistas les faltan los aplausos. Al público, el calor humano. Durante unas 14 horas, el sábado y el domingo, vivimos lo impensado: ver un festival masivo desde la comodidad de nuestras casas. El Cosquín Rock Online concretó su primera edición virtual para ponerle calor a la frialdad de una pantalla.
El silencio abrumado al final de cada canción, artistas que arengaban para nadie en la sala, rara época la que les toca vivir.
En el sillón de tu casa, poniéndole onda para intentar disfrutar sin estar ahí, rara época la que nos toca vivir.
En números
Unas 170.000 personas siguieron el primer Cosquín Rock virtual e interactivo que contó con cuatro escenarios, transmitió desde once países y reunió a más de 70 artistas hispanoparlantes y a 170 mil personas desde sus propias latitudes.
Así lo informó la organización a través de un comunicado, en el que además resaltó que alrededor de 1.700 personas trabajaron en el montaje de esta edición, lo que implicó una reactivación del sector, afectado por la suspensión de espectáculos públicos por la pandemia de coronavirus.
Entre otros aspectos, el encuentro musical fue seguido por 500 periodistas de distintos países y se transmitió en unos 60 bares de diferentes ciudades latinoamericanas, como así también en una pantalla gigante montada en un estadio en Tijuana, México, que será una de las nuevas sedes del festival en 2021.
En arte
“Esto que vivimos no es más que una prueba, a ver qué elegimos: evolucionar o extinguirnos”, tiró con mucha razón Walas de Massacre y disparó: “Economía o salud”. Habían arrancado el show con “La epidemia: “Voraz se propaga la fiebre, es que la epidemia ya viene y pronto se contaran por miles, las víctimas”. Cualquier parecido con la realidad, es cierto.
Por su lado, los miembros de Turf se presentaron de mameluco y gafas sanitarias y otros tantos tocaron con barbijos.
Con shows promedio de media hora, el abanico musical fue variado e interesante, desde clásicos hasta nóveles pasando por la cumbia de Damas Gratis hasta la música urbana de Trueno (foto) y La Joaqui.
Un toque de distinción
Si bien la mayoría de los shows se limitaron a la interpretación de los temas más conocidos sin riesgo artístico alguno, hubo algunos que tuvieron un toque de distinción: sublime la versión a piano de “Lento” por Julieta Venegas desde México; excelente idea la de Ciro en “Tan solo” con los fans cantando vía zoom; maravillosa la imagen de las estrellas con Germán Daffunchio cantando desde Traslasierra “Víctimas del cielo”; un flash las imágenes del cosmo con la música de El Mató a un Policía Motorizado.
La tecnología no es perfecta
Como todo en este mundo, la tecnología tampoco es perfecta. Si bien en general la plataforma funcionó bien, hubo problemas técnicos, algunos menores, otros mayores: varios cortes abruptos en los finales de los shows; tildes por momentos y el sábado en la transmisión desde Vorterix, cuando entre píxeles y cortes se hizo imposible ver a A.N.I.M.A.L., Los Tipitos o Attaque 77, la producción tomó nota y repuso sus actos el domingo, al final de la grilla de cada espacio.
Para cerrar, el ocio es fundamental y, no pudiendo sentir el rock a unos metros, por lo menos el Cosquín logró que viviéramos un finde diferente en el medio de este desconcierto de locura eterna llamado pandemia. Pero por favor, como implora Cielo Razzo, “que ese ocio no se haga costumbre”.