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"La costanera no puede ser un barrio privado, pero tampoco un boliche"

Así se manifestó el titular de Gobierno, Eduardo Rodríguez. Remarcó que es poco común el secuestro de motos con escapes libres "ya que esos conductores en realidad andan de madrugada y esquivando los controles"

Luego de que vecinos demandaran mayores controles en la zona costera ante ruidos molestos, y fuerzas de seguridad asumieran el compromiso de incrementar los operativos, desde el Municipio confirmaron que en muchos de los controles se secuestran rodados, aunque no es habitual la presencia de motocicletas con escapes libres.

Es que quienes infringen las normativas que regulan este tipo de modificaciones “habitualmente no andan por la costanera en horario vespertino, sino más bien de madrugada”, confirmó el secretario de Gobierno, Eduardo Rodríguez, ante la requisitoria de este medio. El abogado fue abordado con el objetivo de conocer cuál es la postura de la Comuna ante la demanda vecinal.

“Está reglamentado el uso de escape con el que deben circular las motos; obviamente que emiten un determinado nivel de ruido y esa es la base de la reglamentación. Cuando se detiene el rodado y no está en regla, y si dentro de las infracciones tiene un escape que no corresponde, se retiene el vehículo”, confirmó sobre el accionar.

El funcionario explicó que se incrementaron los controles costeros con la premisa de que “la Costanera es de todos. Quien vive sobre el sector no tiene por qué soportar escapes libres o ruidos molestos; y el que no reside también tiene derecho a usarla dentro de las normas de convivencia. No podemos hacer que sea un barrio privado, pero tampoco que se transforme en un boliche a cielo abierto”.

Insistió con que se obtienen “muy buenos resultados en los controles; de hecho en la reunión en la Auditoría los vecinos estaban contentos con los operativos efectuados”.

Abordado puntualmente acerca de esos resultados, dijo que “de las 140 motos retenidas alrededor del fin de semana, la infracción que se destaca es la falta de licencia o ITV. Son muy pocos los casos en que la razón de la infracción es por el escape. La falta es más por una cuestión de documentación y no de adecuación de la motocicleta”.

De igual manera, aclaró que “no quiere decir que no haya motos con escapes libres, pero generalmente este tipo de vehículos no circula por la costanera los sábados y domingos por la tarde-noche, sino que lo hace de madrugada, tratando de esquivar los controles”.

Dispositivos aleatorios

En la Costanera, de acuerdo a lo indicado por Rodríguez se aplican dos tipos de controles diferencias. Por un lado los estáticos con distintos puestos que varían jornada a jornada, y que dispone de “conos que anticipan y circundan el control durante unos 150 metros, con inspectores a mitad de calzada”. Por el otro se desarrollan los dinámicos, que cuentan con la colaboración de Policía de la Provincia, Gendarmería y Policía Federal.

Lo que se busca es darle dinamismo al desplazamiento de vehículos: “Mientras más fluida es la circulación, menores accidentes de tránsito se provocan. Lo que controlamos son situaciones groseras, ya sea por el estado del vehículo o porque circulan cuatro en una motocicleta, o porque a simple vista surgen irregularidades, pedimos la documentación y el uso del casco. Lo que se trata de evitar es generar conglomeraciones de vehículos, pero además que se consuma alcohol en personas que luego terminan subiendo a esos rodados”.

La zona de barrio Mariano Moreno y Puerto Madero se transformó desde hace algunas semanas en el lugar elegido, principalmente por jóvenes que se reúnen a disfrutar, tornando el sector en un punto de encuentro. De igual manera, según Rodríguez, los grupos se fueron corriendo ya que “se juntaban detrás del Anfi, pusimos controles y se mudaron detrás del Sport, de ahí se desplazaron al Mariano Moreno y así sucesivamente”.

Inspectores agredidos

En otro pasaje de la charla, Rodríguez lamentó la actitud de algunos jóvenes a la hora de los controles de tránsito. “Hay grupos que forman una manada motorizada con una actitud muy provocativa buscando la reacción de los funcionarios, tantos municipales como policiales. Esto nos lleva a una gran preparación de los agentes para justamente evitar esa reacción”, remarcó.

Y detalló que en los últimos tiempos padecieron inspectores “golpeados por motociclistas, o los mojan y les tiran hielo. Es lamentable, pero no escapa a la situación que vive el mundo de esta anormalidad”.

Consultado sobre el uso del casco, donde se percibe un mayor compromiso por parte de los conductores, Rodríguez explicó que en la ciudad se advierte “un mayor porcentaje de motos con casco. Es una conducta que en los días normales aumentó por parte de la gente, tomando conciencia. En el sector de costanera, los fines de semana, se nota una falta aunque es otro el tipo de circulación que se produce, por lo que tratamos de controlar en aquellos que andan de una manera más riesgosa”.