Opinión | crisis

El campo frente al regreso de las retenciones: respaldos y descontento

Si los funcionarios hubieran tomado lápiz y papel más tiempo podrían haber hecho una diferenciación entre los que pueden pagar y los que no. Por Matilde Fierro (NA)
El gobierno nacional instaló las retenciones otra vez al trigo y al maíz, que pagarán el 10%, la soja 28,5% y los productos derivados, entre ellos harina y aceite, el 26%.

Hubo un respaldo manifiesto, el de la Sociedad Rural Argentina (SRA), mientras que el resto de las entidades protestó.

Si los funcionarios hubieran tomado lápiz y papel más tiempo podrían haber hecho una diferenciación entre los que más tienen y pueden pagar y los que están en una situación apretada, los pequeños y medianos productores, se especula también.

Pero el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, durante la conferencia de prensa en la que explicó las nuevas medidas del Gobierno para lograr el equilibrio fiscal, señaló que esta suba de los derechos de exportación implicará una recaudación adicional en 2019 de $ 280 mil millones (algo más de U$S 7.000 millones al tipo de cambio actual) y eso es lo que importa.

Para llegar a este resultado, la cartera de Hacienda calculó ingresos extra de $ 4 por cada dólar de las exportaciones primarias y $ 3 por dólar para el resto de las ventas externas.

Un trabajo del Indec demuestra que el complejo soja, con 25,3% de las exportaciones totales del país, sumó 7.558 millones de dólares en ventas externas durante el primer semestre del año, con una disminución interanual de 15,5%, provocada especialmente por la sequía y la baja de los precios.

"Desde la Sociedad Rural Argentina nos hacemos eco del mensaje del Presidente que nos convoca a todos los argentinos a trabajar juntos para sacar al país definitivamente de la crisis y terminar con la corrupción", definió la SRA en su mensaje institucional.

Además, agregó que "el campo continuará, una vez más, colaborando con toda iniciativa que apunte a proyectar a nuestra Nación definitivamente en el sendero del desarrollo".

En tanto, el presidente de Carbap, la Confederación que agrupa a 114 asociaciones rurales de Buenos Aires y La Pampa, Matías de Velazco, dijo que "en principio con las retenciones no estamos de acuerdo, pero entendemos el contexto donde está la Argentina y comprendemos que la carga se va a repartir entre varios sectores. Por ahora, en este sentido no habrá reacciones del campo".

Por su parte, el titular del Grupo Los Grobo y referente del sector sojero, Gustavo Grobocopatel, advirtió que "en un contexto en el que todos vamos a perder mucho, el Gobierno tiene en el campo un empuje. Las retenciones son un instrumento negativo".

Fue más duro el presidente de Federación Agraria Argentina (FAA), Omar Príncipe, quien reflexionó que "se condena otra vez a los pequeños y medianos productores, sin diferenciarlos, a pagar más para sostener la timba financiera y al FMI".

"Está claro que de acá en más habrá dos dólares distintos. Uno para pagar insumos y otro para vender, con retenciones. En trigo o en maíz, habrá que restar el 10 por ciento al valor, con un trigo ya sembrado se cambian las reglas de juego. Hay muchos que se endeudaron para sembrar maíz y se modifica el escenario", añadió.

Cristian Russo, de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), aseguró que es indudable que va a bajar la superficie de siembra de maíz, muchos se van a pasar a soja, pero otros no porque ya tienen los insumos para la producción maicera comprados.

Además señaló una retracción en la protección de enfermedades para las plantas: "Se venía utilizando tecnología, ya se está dejando de hacerlo", por los costos.

Por otra parte, un decreto publicado en el Boletín Oficial definió el nuevo esquema de 11 ministerios.

Agroindustria se convirtió en Secretaría dentro del Ministerio de Producción y Trabajo, a pesar de que el país es eminentemente agroindustrial y ganadero. 

Desde la Asociación Gremial de Abogados del Estado (AGAE), que agrupa a los letrados que prestan servicios en relación de dependencia en la Administración Pública Nacional, plantearon "cuáles son los verdaderos motivos de esa decisión, sobre todo cuando diversos funcionarios políticos han reconocido que no obedece a razones de racionalización del gasto público".

 Carbap además sacó un comunicado en el que reiteró que "se vuelve a insistir con recetas que no han funcionado".

Aseguraron que Argentina necesita "exportar cada vez más y las medidas anunciadas terminan afectando el potencial exportador de nuestro país".

"En síntesis, menos negocios con el mundo implica menos ingresos", añadieron.

El senador Alfredo De Angeli (Cambiemos-Entre Ríos) expresó: "No nos queda otra que acompañar", y aclaró que "lo mismo que en el pasado, las retenciones son perjudiciales", pero "son necesarias para ayudar al país", a pesar de que en 2008 luchó en las rutas de Entre Ríos contra la 125 que también ponía alícuotas móviles a los derechos de exportación.

Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) que dirige Dardo Chiesa habló de "traición" y fue muy intenso. "El que traiciona la confianza una vez, la puede traicionar siempre".

Un interesante y fuerte debate se dio entre el diputado (Cambiemos) Fernando Iglesias y productores, entre ellas la mujer de Carlos Garetto, expresidente de Coninagro, Vanesa Padulles.

"A ver, muchachos del campo, escuchen a quienes los bancamos en el momento más difícil: en diciembre de 2015 el kirchnerismo les cobraba 35% de retenciones con un dólar a $ 9, cuando el dólar blue estaba a $ 15 (otro 40%). ¿De qué estamos hablando?", manifestó Iglesias en un tweet que recibió 257 respuestas.

La mujer de Garetto y también productora cordobesa le contestó: "Los insumos y otros costos también eran a dólar $ 9… Esa manía de mirar sólo lo que entra... ¡Estos políticos como viven de arriba no saben que existen costos parece!".

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