Panorama incierto sobre la liquidación de granos por parte de los productores
La incertidumbre política y la volatilidad del dólar no ayudan en la decisión de venta. Los analistas creen que no subirán los precios del cereal en los próximos meses. El Gobierno necesita que la cosecha inyecte dólares para contener el alza
La liquidación de los granos de la cosecha sigue siendo una incógnita que desvela a los economistas y especialmente al Gobierno que necesita dólares frescos para contener la escalada de la moneda estadounidense.
La devaluación de marzo fue de 10,7 por ciento y fue la más alta en los últimos 6 meses. La lenta venta de la cosecha que están haciendo los productores preocupa a las autoridades monetarias que ponen su esperanza en que los altos rindes de la campaña se vuelquen rápido al mercado.
Aunque el sector tiene sus propios tiempos y analiza la conveniencia no puede escapar al cumplimiento de las obligaciones, y se espera que entre abril y julio se produzcan las mayores ventas porque coinciden con los vencimientos de las tarjetas agropecuarias, los créditos comerciales y bancarios y entran en fecha de cobro los cheques de pago diferido que usa el sector.
Según un informe de Crea los productores del área central liquidarán algo más del 40 por ciento de sus cosechas para afrontar compromisos financieros y se resguardarán en granos para transitar un año con pocos datos a favor por la variabilidad del dólar y las elecciones sin un candidato firme hasta ahora.
Rindes récord
Según la Bolsa de Cereales de Córdoba, los rindes del maíz rondarán las 18 millones de toneladas para la provincia (alrededor de 6 millones más que en un año promedio) empujados por los altos rindes que se acercan a las 9 toneladas por hectárea. En tanto, la soja sumaría 13 millones de toneladas prácticamente con la misma superficie sembrada que el año pasado.
El extitular de la Sociedad Rural Hugo Biolcatti defendió la postura del hombre de campo al decir que “especular no es una mala palabra, está desprestigiada pero no lo es”, sostuvo en radio La Red y explicó que “el productor necesita tener un resguardo de valor y lo hace con su propia cosecha”.
Según Gonzalo Agusto, economista de la Bolsa de Cereales estos movimientos del dólar responden “a lo que ocurre con cada cosecha por la inyección de divisas del campo al mercado, a lo que se suma un escenario de ajuste”.
Pero el contexto y la cultura del productor no ayudan. Los hombres del campo siempre tienen una visión alcista del mercado que se afianza en un dato reciente: ¿si el año pasado vendió la tonelada de soja a 300 dólares por qué ahora liquidaría a 230? razonaba un analista.
El titular del Consejo de Ciencias Económicas de la provincia, José Simonella, explicaba que “el productor agropecuario vende lo que necesita y guarda en el silo bolsa lo demás. No especula ni con plazo fijo ni dólares, asume que tiene que pagar gastos de cosecha, transporte e insumos para la próxima campaña y al resto lo atesora en el producto que conoce".
Pero Agusto cree que el contexto de los precios internacionales es desfavorable a la suba por exceso de oferta y que “no es probable que haya un alza en los próximos meses. Pero en un año electoral con incertidumbre política y tasas altísimas que suman el costo de oportunidad es difícil saber qué hará el productor”, aseveró.
Pero graficó que se debería matizar con los datos económicos de estos días y entonces la ecuación no debería ser tan conservadora. “Con un precio de 230 dólares la tonelada de soja y un mercado de futuro que la negocia a 250 para mayo más el tipo de cambio con tendencia alcista, vemos que el productor tiene un panorama financiero bueno para vender hoy”, dijo Agusto.
Además sostuvo que no cree que la buena cosecha se traduzca en una ampliación de la superficie dedicada al trigo porque “la incertidumbre política de sembrar con un gobierno y cosechar con otro siempre pesa en las decisiones”.
Medidas a favor
La volatilidad cambiaria y la necesidad de estimular la venta de granos impulsó a la Secretaría de Agroindustria a cambiar el modo de fijar la cotización de la divisa al momento del efectivo pago de las liquidaciones. Los contratos de compra-venta de cereal que se pacten en dólares deberán ser cancelados tomando la cotización al momento de hacer efectivos los pagos del dólar estadounidense del Banco Nación Argentina del día anterior a la fecha.
Según algunos analistas como Miguel Kiguel, de la consultora Ecoviews, el gobierno intenta reducir la incertidumbre en un mercado con muchas alteraciones por el precio del dólar y con pocas ventas foward. Este modelo de venta a futuro no institucionalizado requería medidas que despejaran las dudas sobre el precio y su cancelación en condiciones más favorables para el productor.
Juan Manuel Fernández. Redacción Puntal
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La devaluación de marzo fue de 10,7 por ciento y fue la más alta en los últimos 6 meses. La lenta venta de la cosecha que están haciendo los productores preocupa a las autoridades monetarias que ponen su esperanza en que los altos rindes de la campaña se vuelquen rápido al mercado.
Aunque el sector tiene sus propios tiempos y analiza la conveniencia no puede escapar al cumplimiento de las obligaciones, y se espera que entre abril y julio se produzcan las mayores ventas porque coinciden con los vencimientos de las tarjetas agropecuarias, los créditos comerciales y bancarios y entran en fecha de cobro los cheques de pago diferido que usa el sector.
Según un informe de Crea los productores del área central liquidarán algo más del 40 por ciento de sus cosechas para afrontar compromisos financieros y se resguardarán en granos para transitar un año con pocos datos a favor por la variabilidad del dólar y las elecciones sin un candidato firme hasta ahora.
Rindes récord
Según la Bolsa de Cereales de Córdoba, los rindes del maíz rondarán las 18 millones de toneladas para la provincia (alrededor de 6 millones más que en un año promedio) empujados por los altos rindes que se acercan a las 9 toneladas por hectárea. En tanto, la soja sumaría 13 millones de toneladas prácticamente con la misma superficie sembrada que el año pasado.
El extitular de la Sociedad Rural Hugo Biolcatti defendió la postura del hombre de campo al decir que “especular no es una mala palabra, está desprestigiada pero no lo es”, sostuvo en radio La Red y explicó que “el productor necesita tener un resguardo de valor y lo hace con su propia cosecha”.
Según Gonzalo Agusto, economista de la Bolsa de Cereales estos movimientos del dólar responden “a lo que ocurre con cada cosecha por la inyección de divisas del campo al mercado, a lo que se suma un escenario de ajuste”.
Pero el contexto y la cultura del productor no ayudan. Los hombres del campo siempre tienen una visión alcista del mercado que se afianza en un dato reciente: ¿si el año pasado vendió la tonelada de soja a 300 dólares por qué ahora liquidaría a 230? razonaba un analista.
El titular del Consejo de Ciencias Económicas de la provincia, José Simonella, explicaba que “el productor agropecuario vende lo que necesita y guarda en el silo bolsa lo demás. No especula ni con plazo fijo ni dólares, asume que tiene que pagar gastos de cosecha, transporte e insumos para la próxima campaña y al resto lo atesora en el producto que conoce".
Pero Agusto cree que el contexto de los precios internacionales es desfavorable a la suba por exceso de oferta y que “no es probable que haya un alza en los próximos meses. Pero en un año electoral con incertidumbre política y tasas altísimas que suman el costo de oportunidad es difícil saber qué hará el productor”, aseveró.
Pero graficó que se debería matizar con los datos económicos de estos días y entonces la ecuación no debería ser tan conservadora. “Con un precio de 230 dólares la tonelada de soja y un mercado de futuro que la negocia a 250 para mayo más el tipo de cambio con tendencia alcista, vemos que el productor tiene un panorama financiero bueno para vender hoy”, dijo Agusto.
Además sostuvo que no cree que la buena cosecha se traduzca en una ampliación de la superficie dedicada al trigo porque “la incertidumbre política de sembrar con un gobierno y cosechar con otro siempre pesa en las decisiones”.
Medidas a favor
La volatilidad cambiaria y la necesidad de estimular la venta de granos impulsó a la Secretaría de Agroindustria a cambiar el modo de fijar la cotización de la divisa al momento del efectivo pago de las liquidaciones. Los contratos de compra-venta de cereal que se pacten en dólares deberán ser cancelados tomando la cotización al momento de hacer efectivos los pagos del dólar estadounidense del Banco Nación Argentina del día anterior a la fecha.
Según algunos analistas como Miguel Kiguel, de la consultora Ecoviews, el gobierno intenta reducir la incertidumbre en un mercado con muchas alteraciones por el precio del dólar y con pocas ventas foward. Este modelo de venta a futuro no institucionalizado requería medidas que despejaran las dudas sobre el precio y su cancelación en condiciones más favorables para el productor.
Juan Manuel Fernández. Redacción Puntal