La vicepresidenta Cristina Kirchner se asomó ayer desde uno de los balcones del Congreso a saludar a los centenares de militantes que se acercaron a apoyarla y saludó anoche a los que realizaron una vigilia frente a su casa.
La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner saludó ayer a la tarde desde el balcón de su despacho del Senado a los militantes que se congregaron en las inmediaciones del Congreso para seguir el discurso que pronunció frente a las acusaciones y las nuevas pruebas incorporadas por los fiscales.
Ataviada con un traje color beige y camisa blanca, se asomó durante algunos minutos al balcón de su oficina para saludar a los cientos de manifestantes que se agolparon en la vereda de la avenida Callao, a la altura de Hipólito Yrigoyen, para expresarle su apoyo.
Desde el balcón, Fernández de Kirchner arengó a sus seguidores a cantar la marcha peronista luego de su exposición, transmitida en directo desde las redes sociales.
Unas 200 personas se concentraron primero en la puerta de su domicilio en el barrio porteño de Recoleta y luego en las puertas del Senado de la Nación con pancartas con leyendas que decían "No al lawfare" y banderas con imágenes de la expresidenta.
La presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, también se acercó al departamento.
Manifestantes y dirigentes de Frente de Todos (FdT) continuaban llegando anoche frente a la casa de la vicepresidenta para demostrar su apoyo, entre los que se encontraban el ministro de Interior, Eduardo "Wado" de Pedro.
Así lo confirmó un participante de la vigilia a Télam, que lleva más de 24 horas de concentración en las inmediaciones del departamento de Recoleta.
Los militantes afines a la vicepresidenta continuaron llegando durante la noche del lunes al barrio de Recoleta para manifestar su solidaridad con Fernández de Kirchner, entre ellos la diputada nacional Paula Penacca, el senador porteño Mariano Recalde y el diputado sanjuanino José Luis Gioja, y permanecieron allí hasta la mañana siguiente.

