Varios líderes regionales e internacionales consideraron que la expresidenta argentina Cristina Kirchner "es víctima" de una "persecución política" y reclamaron una "democracia sin proscripciones".
Fue a través de una carta pública que firmaron los exmandatarios de Brasil, Dilma Rousseff y Lula Da Silva; de Uruguay, José Mujica; de Ecuador, Rafael Correa; de Paraguay, Fernando Lugo, y de Honduras, José Zelaya; además de los líderes del partido español Podemos Pablo Iglesias e Iñigo Errejón y el dirigente de izquierda francés Jean-Luc Mélenchon.
Entre otros puntos, los firmantes advirtieron sobre "los peligros que acechan cuando se avasalla el estado de derecho, pasando por encima del debido proceso y de las garantías en juicio".
"Sabemos que los peores momentos que nos tocaron vivir como sociedad fueron cuando atravesamos etapas de persecuciones, proscripciones, prohibiciones y revanchismo", señalaron.
Los líderes internacionales opinaron que "ese riesgo tiene hoy dimensión regional, en la persecución y proscripción de expresidentes y expresidentas, dirigentes sociales, sindicales y políticos que se oponen a las políticas de ajuste que recaen sobre nuestros pueblos".
Consideraron que la Argentina "no está exenta de esa práctica" y que "la persecución política que vive Cristina Fernández de Kirchner desnuda una estrategia global de ataques al campo popular y progresista que pretende construir mejores realidades para todos".
Como cierre, los dirigentes aseguraron que no van a permitir que "esa forma de violencia institucional vuelva a poner en riesgo el futuro de la paz y la democracia en la Argentina".
También adhirieron al documento, entre muchos otros, el filósofo italiano Gianni Vattimo, el escritor estadounidense Noam Chomsky, el escritor español Ignacio Ramonet, el exministro brasileño Celso Amorim, el exjuez Baltasar Garzón, el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, el teólogo Leonardo Boff, el excanciller Jorge Taiana y el líder camionero Hugo Moyano.
Paralelamente, la difusión de esa carta pública en apoyo a la expresidenta Cristina Kirchner generó divisiones en el massismo.
Quien detonó la bomba fue el diputado nacional del Frente Renovador Daniel Arroyo, quien se anotó entre los firmantes.
Molesta luego de encontrar el nombre de Arroyo en la lista de firmantes, la jefa del bloque de diputados massistas, Graciela Camaño, salió a amonestar al dirigente de su fuerza política a través de Twitter. "Un ex presidente investigado x corrupción c Secretarios Funcionarios y Empresarios arrepentidos no es un "perseguido político" @LicDanielArroyo NO ESTOY DE ACUERDO todos somos iguales ante la ley, q se investigue sin presiones" (sic), lanzó Camaño, quien como autoridad del bloque massista salió rápidamente a desautorizar y reprobar la postura "rebelde" de Arroyo.
Estos chispazos se enmarcan en la tensión política que atraviesa al Frente Renovador, que se encamina a formar un frente con un sector del PJ al margen del kirchnerismo. Un ala del bloque massista, sin embargo, plantea una estrategia diferente que consiste en sellar la unidad con los distintos sectores del panperonismo, incluida Unidad Ciudadana, que es el espacio que posee mayor volumen electoral.
Agencia NA.
Comentá esta nota
Entre otros puntos, los firmantes advirtieron sobre "los peligros que acechan cuando se avasalla el estado de derecho, pasando por encima del debido proceso y de las garantías en juicio".
"Sabemos que los peores momentos que nos tocaron vivir como sociedad fueron cuando atravesamos etapas de persecuciones, proscripciones, prohibiciones y revanchismo", señalaron.
Los líderes internacionales opinaron que "ese riesgo tiene hoy dimensión regional, en la persecución y proscripción de expresidentes y expresidentas, dirigentes sociales, sindicales y políticos que se oponen a las políticas de ajuste que recaen sobre nuestros pueblos".
Consideraron que la Argentina "no está exenta de esa práctica" y que "la persecución política que vive Cristina Fernández de Kirchner desnuda una estrategia global de ataques al campo popular y progresista que pretende construir mejores realidades para todos".
Como cierre, los dirigentes aseguraron que no van a permitir que "esa forma de violencia institucional vuelva a poner en riesgo el futuro de la paz y la democracia en la Argentina".
También adhirieron al documento, entre muchos otros, el filósofo italiano Gianni Vattimo, el escritor estadounidense Noam Chomsky, el escritor español Ignacio Ramonet, el exministro brasileño Celso Amorim, el exjuez Baltasar Garzón, el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, el teólogo Leonardo Boff, el excanciller Jorge Taiana y el líder camionero Hugo Moyano.
Paralelamente, la difusión de esa carta pública en apoyo a la expresidenta Cristina Kirchner generó divisiones en el massismo.
Quien detonó la bomba fue el diputado nacional del Frente Renovador Daniel Arroyo, quien se anotó entre los firmantes.
Molesta luego de encontrar el nombre de Arroyo en la lista de firmantes, la jefa del bloque de diputados massistas, Graciela Camaño, salió a amonestar al dirigente de su fuerza política a través de Twitter. "Un ex presidente investigado x corrupción c Secretarios Funcionarios y Empresarios arrepentidos no es un "perseguido político" @LicDanielArroyo NO ESTOY DE ACUERDO todos somos iguales ante la ley, q se investigue sin presiones" (sic), lanzó Camaño, quien como autoridad del bloque massista salió rápidamente a desautorizar y reprobar la postura "rebelde" de Arroyo.
Estos chispazos se enmarcan en la tensión política que atraviesa al Frente Renovador, que se encamina a formar un frente con un sector del PJ al margen del kirchnerismo. Un ala del bloque massista, sin embargo, plantea una estrategia diferente que consiste en sellar la unidad con los distintos sectores del panperonismo, incluida Unidad Ciudadana, que es el espacio que posee mayor volumen electoral.
Agencia NA.

