En el Colegio de Abogados de Villa María, PUNTAL VILLA MARÍA dialogó con la abogada en derecho de familia, Lourdes Pajón Juárez, quien brindó detalles sobre diversos aspectos vinculados a las cuota alimentaria.
Así lo afirmó la abogada en derecho de familia, Lourdes Pajón Juárez. Al respecto, contó que se incrementó
En primer lugar, la profesional puntualizó que se trata de “los aportes que hace el padre o la madre no conviviente con el menor y que son en dinero en efectivo o en especies, a los fines de solventar los gastos que irroga su alimentación”.
Seguidamente explicó que al hablar de cuota alimentaria se hace referencia, además, a otras cuestiones como la educación, la salud, la recreación, el esparcimiento, las horas extra áulicas, los deportes, los idiomas y hasta, por ejemplo, los viajes de estudio.
Por otra parte contó que, con el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, que entró en vigor el primero de agosto de 2015, se generaron distintas modificaciones y, entre ellas, destacó que ya no se habla más de tenencia porque “a los chicos no se los tiene como a las cosas, sino que se los cuida”.
En esta dirección resaltó que las tareas domésticas que ejercen los progenitores, como “cuidarlo, lavarle la ropa y hacerle la comida” constituyen prestaciones alimentarias. El artículo 660 del Código Civil y Comercial establece que “las tareas cotidianas que realiza el progenitor que ha asumido el cuidado personal del hijo tienen un valor económico y constituyen un aporte a su manutención”.
“Es al no conviviente a quien se le tiene que exigir mayor esfuerzo a los fines de que el menor tenga una mejor calidad de vida”, sostuvo.
En otro punto, la letrada señaló hasta qué edad se recibe la cuota alimentaria. “Se puede pedir desde el día del nacimiento, incluso desde que estás embarazada, hasta los 21 años. Y si se sigue estudiando, hasta los 25”, indicó. Y aclaró: “La condición es que se finalice la escuela secundaria y se siga estudiando. Tiene que haber continuidad”.
Cómo se establecen los montos
Juárez expresó que se determinan “según cada proceso”. Inmediatamente después, especificó que hay que saber si se trata de un monotributista, de alguien que está en blanco —con recibo de sueldo— o se está ante un caso de un trabajador informal o “en negro”.
En el primero de los casos, precisó que “se considera el valor de lo que la persona teóricamente denuncia que gana”. Si tiene recibo de sueldo corresponde “el 35, 30 o 25 por ciento, según la valuación de la cantidad de niños”. Y por último, si se está “en negro”, los jueces “están dando la mitad de lo que sería un salario mínimo vital y móvil”.
Asimismo, y en relación a lo descripto, afirmó que “se tienen en cuenta los aguinaldos, horas extras y todo lo que se perciba dentro del recibo de sueldo”.
Retraso en los pagos
“Es impresionante la cantidad que tienen desde la asesoría letrada”, comentó en vinculación al incremento en la demanda de cuotas alimentarias y dijo que esto se debe a que en una gran parte de las ocasiones la gente no puede pagarse un abogado.
También contó que incrementó “muchísimo el valor de aquellos que están obligados” a abonar la prestación alimentaria. Y, en este sentido, confesó que muchos “no toman la valoración del niño” y se originan conflictos en los que descalifican a las mujeres y les dicen “que no van a pagar y que salgan a trabajar”.
A la vez, subrayó: “Así como han aumentado los juicios de alimentos, también se ha acrecentado la cantidad de padres que se hacen poner en negro en las empresas” para que no les puedan embargar sus bienes. De igual forma, aseguró que, por ejemplo, si trabajan ocho horas, les hacen figurar en blanco cuatro “ a los fines de que el monto sea mínimo al final del juicio”. “Las empresas son cómplices de eso”, aseguró.
“Entonces, pagando un mínimo ellos creen y consideran que van a patearla para adelante y van a hacer enojar a la madre, que es la que tiene el cuidado”.
Por otra parte, manifestó que también hay retraso en los pagos. “Se firma un acuerdo y después la persona no cumple. Entonces, hay que ejecutar ese acuerdo. También directamente no pagan y otros no comparecen. Depende de los casos”, sostuvo.
Los motivos
Con respecto a las causas que motivan el aumento en la demanda, Juárez enunció: “Puede tener que ver con la situación económica que estamos viviendo en el país”. Sin embargo, también dijo que, en ciertas ocasiones, también se vincula con que ambos progenitores “no ven el interior superior del niño. Entonces, se agarran broncas entre ellos que no deben considerarse porque los que se separan son ellos y no los niños”, y busca “reventar al otro”.
“Si estás en blanco y no pagás, se embarga”, dijo en primer lugar. Además contó que los jueces tienen en cuenta situaciones en las que, por ejemplo, “si el padre tiene plata para ir a la cancha, la tiene también para alimentar a sus hijos”.
Y agregó: “Están dando cautelares para no dejarlos entrar a la cancha, a los boliches y a los grandes eventos donde se gasta dinero. Las consecuencias son eso y se puede llegar a embargar bienes, secuestrarlos y ejecutarlos”.
Posibles soluciones
A partir de lo descripto, se le preguntó a la abogada cuáles serían las posibles a esta problemática. “Una puede ser a nivel país”, comenzó indicando. “Pero también es necesario que, a nivel personal, cada uno entienda que los niños no tienen la culpa y que merecen criarse en un ambiente sano”, destacó.
Asimismo, insistió: “Hay muchos niños golpeados, manipulados por ambos progenitores. También soy partícipe de una cooperadora y veo los niños que llegan alterados y maltratados. Creo que el paradigma social tendría que cambiar, más allá de lo económico”. Y resaltó: “Los niños viven una inestabilidad emocional que los afecta”.
Por último, otro dato no menor se vincula con que los juicios para lograr que se abone la cuota alimentaria pueden extenderse hasta tres años. Y en muy pocas oportunidades un litigio de este tipo puede llegar a la Cámara del Crimen donde se dicte una condena a prisión.
Franco Gerarduzzi. Redacción Puntal Villa María
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Seguidamente explicó que al hablar de cuota alimentaria se hace referencia, además, a otras cuestiones como la educación, la salud, la recreación, el esparcimiento, las horas extra áulicas, los deportes, los idiomas y hasta, por ejemplo, los viajes de estudio.
Por otra parte contó que, con el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, que entró en vigor el primero de agosto de 2015, se generaron distintas modificaciones y, entre ellas, destacó que ya no se habla más de tenencia porque “a los chicos no se los tiene como a las cosas, sino que se los cuida”.
En esta dirección resaltó que las tareas domésticas que ejercen los progenitores, como “cuidarlo, lavarle la ropa y hacerle la comida” constituyen prestaciones alimentarias. El artículo 660 del Código Civil y Comercial establece que “las tareas cotidianas que realiza el progenitor que ha asumido el cuidado personal del hijo tienen un valor económico y constituyen un aporte a su manutención”.
“Es al no conviviente a quien se le tiene que exigir mayor esfuerzo a los fines de que el menor tenga una mejor calidad de vida”, sostuvo.
En otro punto, la letrada señaló hasta qué edad se recibe la cuota alimentaria. “Se puede pedir desde el día del nacimiento, incluso desde que estás embarazada, hasta los 21 años. Y si se sigue estudiando, hasta los 25”, indicó. Y aclaró: “La condición es que se finalice la escuela secundaria y se siga estudiando. Tiene que haber continuidad”.
Cómo se establecen los montos
Juárez expresó que se determinan “según cada proceso”. Inmediatamente después, especificó que hay que saber si se trata de un monotributista, de alguien que está en blanco —con recibo de sueldo— o se está ante un caso de un trabajador informal o “en negro”.
En el primero de los casos, precisó que “se considera el valor de lo que la persona teóricamente denuncia que gana”. Si tiene recibo de sueldo corresponde “el 35, 30 o 25 por ciento, según la valuación de la cantidad de niños”. Y por último, si se está “en negro”, los jueces “están dando la mitad de lo que sería un salario mínimo vital y móvil”.
Asimismo, y en relación a lo descripto, afirmó que “se tienen en cuenta los aguinaldos, horas extras y todo lo que se perciba dentro del recibo de sueldo”.
Retraso en los pagos
“Es impresionante la cantidad que tienen desde la asesoría letrada”, comentó en vinculación al incremento en la demanda de cuotas alimentarias y dijo que esto se debe a que en una gran parte de las ocasiones la gente no puede pagarse un abogado.
También contó que incrementó “muchísimo el valor de aquellos que están obligados” a abonar la prestación alimentaria. Y, en este sentido, confesó que muchos “no toman la valoración del niño” y se originan conflictos en los que descalifican a las mujeres y les dicen “que no van a pagar y que salgan a trabajar”.
A la vez, subrayó: “Así como han aumentado los juicios de alimentos, también se ha acrecentado la cantidad de padres que se hacen poner en negro en las empresas” para que no les puedan embargar sus bienes. De igual forma, aseguró que, por ejemplo, si trabajan ocho horas, les hacen figurar en blanco cuatro “ a los fines de que el monto sea mínimo al final del juicio”. “Las empresas son cómplices de eso”, aseguró.
“Entonces, pagando un mínimo ellos creen y consideran que van a patearla para adelante y van a hacer enojar a la madre, que es la que tiene el cuidado”.
Por otra parte, manifestó que también hay retraso en los pagos. “Se firma un acuerdo y después la persona no cumple. Entonces, hay que ejecutar ese acuerdo. También directamente no pagan y otros no comparecen. Depende de los casos”, sostuvo.
Los motivos
Con respecto a las causas que motivan el aumento en la demanda, Juárez enunció: “Puede tener que ver con la situación económica que estamos viviendo en el país”. Sin embargo, también dijo que, en ciertas ocasiones, también se vincula con que ambos progenitores “no ven el interior superior del niño. Entonces, se agarran broncas entre ellos que no deben considerarse porque los que se separan son ellos y no los niños”, y busca “reventar al otro”.
“Si estás en blanco y no pagás, se embarga”, dijo en primer lugar. Además contó que los jueces tienen en cuenta situaciones en las que, por ejemplo, “si el padre tiene plata para ir a la cancha, la tiene también para alimentar a sus hijos”.
Y agregó: “Están dando cautelares para no dejarlos entrar a la cancha, a los boliches y a los grandes eventos donde se gasta dinero. Las consecuencias son eso y se puede llegar a embargar bienes, secuestrarlos y ejecutarlos”.
Posibles soluciones
A partir de lo descripto, se le preguntó a la abogada cuáles serían las posibles a esta problemática. “Una puede ser a nivel país”, comenzó indicando. “Pero también es necesario que, a nivel personal, cada uno entienda que los niños no tienen la culpa y que merecen criarse en un ambiente sano”, destacó.
Asimismo, insistió: “Hay muchos niños golpeados, manipulados por ambos progenitores. También soy partícipe de una cooperadora y veo los niños que llegan alterados y maltratados. Creo que el paradigma social tendría que cambiar, más allá de lo económico”. Y resaltó: “Los niños viven una inestabilidad emocional que los afecta”.
Por último, otro dato no menor se vincula con que los juicios para lograr que se abone la cuota alimentaria pueden extenderse hasta tres años. Y en muy pocas oportunidades un litigio de este tipo puede llegar a la Cámara del Crimen donde se dicte una condena a prisión.
Franco Gerarduzzi. Redacción Puntal Villa María

