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"Hay muchos conflictos y diferencias que hay que resolver pacíficamente"

El obispo habló de la necesidad de alcanzar un pacto social que incluya a todos los sectores

En los momentos de crisis, diferentes sectores plantean la necesidad de avanzar en un acuerdo o pacto social, entendiendo que cada una de las partes debe hacer su aporte para salir adelante. La Iglesia, como institución, siempre se mostró como una herramienta integradora para colaborar en ese acuerdo, poniendo sobre la mesa su trabajo territorial y de conocimiento de la realidad.

Al respecto, el obispo entendió que en la actualidad el país necesita del encuentro social “y reconocer que nos necesitamos todos. Evidentemente hay sectores grandes y fuertes como para que sea imposible sacar un proyecto común sin ellos; entonces tenemos que reconocer ese hecho, aceptarlo y acordar, que es imprescindible”. Entendió que a veces la sociedad percibe “luces” pero al día siguiente “las mismas personas que nos dan alguna esperanza con algún gesto de apertura, nos desaniman o desalientan buscando enfrentamientos o agravios”.

Para el obispo, “si queremos construir una sociedad hay que acordar y poner bases comunes, que es lo que nos falta para cuestiones básicas y elementales. Entonces, es necesario distinguir un orden de la justicia, que hay que respetar siempre, y otros gestos de generosidad que hay que fomentarlos, pero no son exigibles. Tenemos muchos conflictos y diferencias serias, pero hay que resolverlos pacíficamente generando el ambiente necesario. Esa es la urgencia principal".

Desde su rol de pastor, puso como primordial el poder de la oración: “Muchas veces la persona no creyente puede tener una tendencia lógica a despreciar el valor de la oración, pero los creyentes sabemos que la oración moviliza las fibras más íntimas de la persona. Y no sólo nos abre a la comunión con Dios, sino que al rezar nos abrimos al prójimo, entonces es una fuerza fundamental para unir al pueblo y la familia. Entonces, es importante que la familia rece unida, y que pidamos a Dios la luz y fuerza para deponer egoísmos e mezquindades”.

Combatir la pobreza

En la charla, Jofré hace hincapié en la importancia de un acuerdo o consenso “para todos los aspectos de la vida social” pero principalmente para encarar “el grave problema de pobreza que tenemos hoy en día”.

Y entendió que en el presente se necesita de manera imprescindible de la cooperación de la riqueza: “Pensar en un pueblo individu-rico aislado es imposible, y no existe. Entonces la cooperación requiere de acuerdos, de sociedad y entendimientos. No vamos a salir de la pobreza sin los acuerdos, y la ilusión que algunos hacen de imponer al otro su visión y salir de esa manera, es irrisorio porque nadie puede prescindir de los demás”. Trajo a alusión la frase del papa Francisco acerca de que la sociedad no puede tener descartables, por lo que “de una u otra manera debemos involucrarnos todos”.

Un dato alentador que surgió de la charla fue que la alta demanda de ayuda social que la sociedad buscaba a través de las parroquias o ONG ligadas a la Iglesia comenzó a normalizarse a los niveles pre-pandémicos. “Los datos que tenemos es que durante este año disminuyó la ayuda en comparación con 2020. En este momento estamos en niveles de la pre-pandemia”, mencionó.

“No todo está perdido y se puede mejorar”

En el cierre de la charla, dejó un mensaje de esperanza para la sociedad considerando que con la gracia de Dios “podemos mejorar. A nadie damos por totalmente perdido; el país no está perdido y lo digo ante los que se desilusionan y se van. Dios sale a nuestro encuentro y todos tenemos esperanza y alternativa para mejorar”. “Apuesto a eso, la Iglesia enseña eso y es lo que tratamos de transmitir y fomentar. Tengo mucha experiencia de que aunque no logremos revertir los grandes cursos de la vida social, sí logramos revertir muchos cursos de vidas personales y familias que cambian para bien, mejoran y se ganan la paz y alegría. Entonces el Evangelio funciona y vale la pena”.