Daniel Arroyo debatió virtualmente con diputados y defendió la ayuda a los ingresos familiares
El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, expuso ayer por videoconferencia ante diputados nacionales de distintas fuerzas políticas las líneas de acción para contener a los sectores más vulnerables ante la crisis sanitaria y económica por el coronavirus y destacó que "el primer objetivo" es "sostener el ingreso de las familias".
Al interactuar de forma virtual con los integrantes comisión de Acción Social y Salud Pública de la Cámara de Diputados, el funcionario resaltó que las políticas están enfocadas a paliar las consecuencias de la crisis sobre el 40% que conforma el universo de informalidad laboral y también los monotributistas de las más bajas categorías que sufrieron una pérdida en sus ingresos.
Refuerzo económico En primer lugar, Arroyo enumeró las políticas de refuerzo económico para los sectores más vulnerables, como los bonos para los jubilados de la mínima, para los beneficiarios de Asignación Universal por Hijo y de planes sociales y la novedad del Ingreso Familiar de Emergencia de 10.000 pesos.
Sobre este último aporte, aclaró que se trata de un solo bono por familia y advirtió que "se van a cruzar los datos". Por otra parte, Arroyo precisó que una segunda pata de la política de su ministerio son las medidas de refuerzo alimentario a comedores y merenderos escolares y comunitarios, con un aumento de fondos y del universo de beneficiarios, que pasó de 8 millones antes de la pandemia a 11 millones de personas en la actualidad.
El funcionario detalló que se pasó de un modelo de comedores o merenderos a un "modelo de viandas o módulos alimentarios". Admitió que había dificultades para incluir en esos módulos alimentos frescos como frutas y verduras, pero explicó que ese problema ya se está subsanando.
El ministro puntualizó que producto de la emergencia se realizó una "licitación rápida con un esquema de compra de 12 millones de kilos extra" de comida para distribuir y además se armó un "fondo rotatorio" de 2.000 millones de pesos para provincias y municipios, que serán destinados a la compra de alimentos y artículos de higiene.
A su vez, reconoció que no se pudo completar el proceso de entrega de las tarjetas Alimentar en todo el territorio nacional, operativo que quedó trunco con 400.000 personas sin recibirla producto de la irrupción de la pandemia. "Se les va a cargar en la AUH mientras dure este tiempo que no se puede entregar", tranquilizó.
Arroyo remarcó que el tercer objetivo de la política ministerial es lograr que en los barrios más vulnerables, donde la gente vive en condiciones de hacinamiento, haya "el menor movimiento posible" en el marco del aislamiento social obligatorio.
El funcionario reconoció que la cuarentena obligatoria en los barrios más humildes, donde "en una pieza pueden vivir cinco personas", no tiene las mismas características que en "departamentos de dos o tres ambientes" en los grandes centros urbanos. Anticipó que hoy habrá una segunda reunión, en este caso acotado a la situación del conurbano bonaerense, con la novedad de que se incorporará a la mesa de discusión intendentes de Juntos por el Cambio.