La defensa de Cuello cuestiona la imputación y el acusado rompe el silencio: "Soy inocente"
El abogado Gabriel Razuk impugnará el cargo por homicidio culposo y reclama que se tome declaración indagatoria. Juan Carlos Cuello habló por primera vez y aseguró que la causa afectó gravemente su salud y a su familia
La causa que investiga la muerte de Deolindo Gómez sumó en las últimas horas dos definiciones clave: por un lado, la defensa del empleado municipal Juan Carlos Cuello anunció que impugnará formalmente la imputación por homicidio culposo; por otro, el propio imputado rompió el silencio y sostuvo su inocencia, en un testimonio cargado de emoción.
El abogado defensor, Gabriel Razuk, cuestionó la solidez de la acusación y reclamó de manera urgente que la Fiscalía reciba declaración indagatoria a su defendido para que pueda dar su versión de los hechos, algo que —según señaló— todavía no ocurrió.
“Si no se puede determinar la causa de muerte, no hay homicidio”
El eje central de la estrategia defensiva se apoya en los informes forenses incorporados al expediente. Según Razuk, existen entre cuatro y cinco peritajes oficiales —realizados por profesionales del Instituto de Medicina Forense y de Antropología Forense— que coinciden en un punto clave.
“Todos los informes concluyen que no se puede establecer la causa eficiente de la muerte. Si no se puede determinar eso, ¿dónde está el homicidio culposo?”, planteó el letrado.
En ese sentido, explicó que el homicidio culposo requiere demostrar una relación directa entre una conducta negligente y el fallecimiento, algo que —afirmó— no está probado en la causa. “No alcanza con imputar a una persona por el solo hecho de estar trabajando en un lugar donde luego aparecen restos humanos”, sostuvo.
Hipótesis alternativas y críticas a la investigación
La defensa también cuestionó el enfoque de la investigación judicial, al considerar que se centró exclusivamente en el basural donde se hallaron restos humanos, sin profundizar en cómo el cuerpo llegó hasta allí.
Razuk planteó la posibilidad de que las lesiones detectadas se hayan producido en una instancia previa, incluso durante la recolección de residuos voluminosos, o por la intervención de maquinaria pesada como palas cargadoras. Además, subrayó que el cuerpo fue hallado desmembrado, lo que —según indicó— podría implicar la intervención de terceros no identificados.
“Estamos frente a una investigación sesgada. No se investigó el recorrido previo ni cómo llegó el cuerpo al basural. Eso es lo que vamos a revisar de principio a fin”, afirmó.
El abogado adelantó que solicitarán nulidades procesales y que agotarán todas las instancias técnicas y jurídicas para revertir la imputación.
La palabra de Cuello: “Esto fue una bomba para mi familia”
En paralelo, Juan Carlos Cuello habló públicamente y expresó el fuerte impacto personal que atraviesa desde que fue imputado. Relató que el proceso judicial afectó seriamente su salud física y emocional.
“Esto es muy difícil para mí. Estoy con problemas de salud, tratamientos médicos y controles cardiovasculares… Todo esto se me metió en el cuerpo”, explicó.
Cuello aseguró que la imputación fue “una bomba” para él y su entorno familiar y dijo no comprender los cambios en la causa judicial. “Primero fue un dictamen, después otro. No entiendo más”, manifestó.
“Dios sabe que soy inocente”
El empleado municipal también se refirió al dolor de la familia de la víctima, aunque criticó la exposición pública del caso.
“Entiendo el dolor de la familia, eso no se discute. Lo que me dolió fue el circo que se armó alrededor”, expresó.
Con una fuerte convicción religiosa, Cuello reafirmó su postura:
“Dios me tiene que ayudar. Él vio todo, vio lo que hice ese día. Estoy seguro de que soy inocente de todo esto”.
Próximos pasos judiciales
La defensa insistió en que la declaración indagatoria de Cuello es urgente y clave para el avance de la causa. Mientras tanto, se prepara una impugnación formal de la imputación y un pedido de revisión integral de las pruebas incorporadas al expediente.
El Caso Deolindo Gómez continúa abierto, con definiciones judiciales pendientes, en un contexto marcado por el debate técnico, la expectativa legal y el impacto humano que atraviesa a todas las partes.