El sector, ubicado a pocos metros del kilómetro 607 de la autovía Gobernador Juan Bautista Bustos, al norte de nuestra ciudad en jurisdicción de Las Higueras, tuvo una gran explosión de nuevas construcciones en los últimos tiempos.
Varias casas fueron desvalijadas por los delincuentes, que hacen una tarea de inteligencia previa para pegar el golpe en aquellos lugares donde los moradores salieron por trabajo o por algún otro motivo.
Unas de las vecinas afectadas comentó que en la quinta siempre se queda alguien: “No podemos dejar la casa sin gente, así que cuando salimos por muchas horas, viene algún familiar”.
Los delincuentes ingresan a las viviendas y se llevan diferentes elementos, hasta garrafas, bombas de agua de las piletas y herramientas que están en el exterior.
El crecimiento demográfico se registró en el último tiempo, con más de 60 familias residiendo deforma permanente.
“Tenemos un grupo de Whatsapp entre los vecinos y nos vamos ayudando entre todos, es la única manera de intentar frenar a los ladrones”, señaló uno de los residentes.
Otro de los habitantes del lugar se quejó del accionar de la policía, al indicar que “la Caminera está apostada justo en la calle de ingreso al barrio y la hemos llamado cuando había gente robando o merodeando y no hicieron nada, ni siquiera llamaron a un móvil policial”.
Otra vecina comentó que “el otro día tuvieron un cumpleaños y tenían que dejar la casa sola, por lo que dejaron un auto a la vista y un galpón abierto para dar la sensación que hay gente en la quinta”.
“Acá hay muchos que se están armando y algunos quieren agarrar a los delincuentes y darles una paliza”, agregó uno de los últimos damnificados.
En otro sector del barrio, comentaron que “nosotros por suerte no estábamos en la quinta y nos llegó la notificación de movimiento de la cámara y ahí llamé a mi primo, que vive en frente, y se ve que cuando escucharon ruidos los delincuentes se fueron. Por suerte, no lograron entrar a robarnos”.
“Las cuatro veces que nos han entrado no estábamos, es como si estuviesen observando los días que no hay gente o los movimientos del barrio”, indicaron.
El barrio ubicado en las inmediaciones de la granja de la Escuela de Agronomía no es el único sector elegido por los delincuentes, sino que también hay otros puntos de la periferia de la ciudad que son blancos de la inseguridad.

