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Necesitan ayuda para terminar un aula y enseñar oficios a los jóvenes

Comida Calentita es una organización que desde el 2017 reparte viandas de alimentos a quienes lo necesitan. Desde el año pasado empezaron a soñar con este proyecto y ya levantaron el galpón para comenzar a instruir en la fabricación de muebles

Desde el año 2017, Luciano Destefanis junto a sus hijos empezaron a hacer algunas porciones de alimentos para las personas que lo necesitaban. Ante algunos posteos en Facebook, sus amistades y personas conocidas comenzaron a colaborar para seguir creciendo y así surgió Comida Calentita.

En la actualidad sirven 1.200 porciones mensuales y lo siguen haciendo en forma de delivery, alcanzándola a los lugares donde se encuentran las familias. En contacto con las diversas realidades, a Destefanis se le ocurrió otro proyecto: crear un aula para enseñar el oficio que él hace, la fabricación de muebles.

Comentó que la idea era comenzar a instruir a los jóvenes después del colegio. Entonces pusieron manos a la obra y construyeron el galpón para comenzar a iniciar con aula. “La intención es que puedan tener un oficio y que puedan ganarse el dinero”, señaló Destefanis.

A pesar de ello, ahora se encuentran sin fondos para seguir la construcción y necesitan de la mano solidaria de los villamarienses para poder lograrlo. Para donar, las personas pueden depositar en la cuenta 2660001325901 a nombre de AC Comida Calentita, si no llamar al 353 5630626 (Luciano Destefanis).

Cómo surge

El entrevistado le comentó a PUNTAL VILLA MARÍA que el origen de todo fue el contacto con las familias, las diferentes realidades y mucho tiempo “de estar en la calle”. En este marco, visibilizó que muchos jóvenes son estigmatizados y también que varios “se meten en problemas”.

Con el fin de evitar que se vuelquen “a hacer cosas malas” decidieron impulsar este proyecto para mostrarles “otra vida”. “Todos vivimos una realidad y creemos que es la mejor. Hay personas muy felices trabajando en una fábrica y otras que su vida fue diferente”, expuso el integrante de Comida Calentita.

En consecuencia, sostuvo que muchos de esos chicos viven con personas que “no estuvieron bien orientadas y para ellos es su forma de vida y es lo que les tocó”. “La idea es mostrarles que pueden elegir su realidad saliendo de esta”, señaló.

Por otro lado, señaló que el estilo de vida también perjudica a la hora de querer cambiar esa realidad. El entrevistado aseguró que apoya los beneficios económicos por parte del Estado a quienes lo necesitan pero que están mal regulados debido a que cuando intentan llevar a alguno de los chicos a trabajar, le contestan que viven bien con lo que el gobierno les da. “Se acostumbran a eso, cambian sus horarios de sueño y cambian ciertos hábitos que realmente no les hace bien”, aseguró.

Destefanis manifestó que le gustaría que esto cambie y que se den oportunidades porque a él no le hace feliz repartir vianda de comidas y que la gente la tome con vergüenza, le gustaría que sean las familias mismas las que tengan acceso a elegir qué comer.

El aula

En este momento, contó que se levantó el galpón de 7 metros y ya tiene puestos los perfiles del entrepiso con las paredes, el techo y el piso. El último monto de dinero se utilizó para que el albañil coloque las aberturas de arriba y lo que sería el aula.

“Con los chicos vamos a empezar a ver si podemos rebuscarnos nosotros, conseguir arena fina y todo eso que nos falta y empezar a hacerlo para agilizar un poco”, remarcó. El entrevistado señaló que el aula “esta lejísimos aún” porque no cuentan con los recursos necesarios, principalmente el dinero.

Aún así, mencionó que con algo más de avance ya invitará “a los pibes” para que conozcan quiénes son y comiencen a soñar juntos.

Solidaridad

Contó que llevaron a cabo varias iniciativas pero no funcionaron muy bien. La última fue una pollada pero no se vendieron muchos. “Estamos muy limitados porque todos tenemos nuestros trabajos, nuestros niños, nuestra vida y entonces se complica”, indicó. “Ideas para vender números o rifar las hay, el tema es que no tengo los contactos, ni con quién hablar para que nos dé una mano”, expresó.

Por ello, consideró que las donaciones podrían ser de mucha ayuda. La cuenta del banco es abierta y sirve para cualquier tipo de transferencia. “Si comprometiéramos a un montón de personas a poner 500 pesos supongamos, imagínate con 10 personas tendríamos 5.000, con 100 tendríamos 50.000, con 200 tendríamos 100.000. Con este monto tendríamos un mes más de trabajo para el aula”, finalizó.