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"Hay un problema de manta corta en la importación por falta de dólares"

Miguel Zonnaras, titular de la Cacec, analizó el momento actual para las empresas que dependen de insumos extranjeros

Hay en el comercio exterior argentino un problema de embotellamiento. Hay dificultades para que bienes y servicios salgan como exportaciones y también para que otros puedan ingresar como importaciones. En ambas por decisión del Gobierno y por viejas restricciones que se repiten de forma más o menos frecuente a lo largo de las últimas décadas.

Faltan dólares y entonces comienza la administración de ese tránsito que intenta evitar que en algún momento aparezca un corte. Pero lo cierto es que las consecuencias ya empiezan a sentirse con los mismos síntomas de siempre. Lo curioso es que esta situación se da en un momento de máxima generación de divisas de parte del principal actor: la agroindustria, que acaba de anunciar que generó más de US$ 11 mil millones entre enero y abril. Y al mismo tiempo eso empieza a evidenciar que con el campo sólo no alcanza.

Miguel Zonnaras es presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Córdoba y también encabeza la Federación de Cámaras de Comercio Exterior del país. En diálogo con Puntal, analiza el cuadro de situación y plantea algunos ejes que acercaron al Gobierno para intentar sortear la historia que se repite.

“Hay un cuadro de situación con el que estamos lidiando en estos días y diría que el principal tema a tocar es por qué no logra el Banco Central juntar divisas. Hay una demanda de dólares asociada a la recuperación de la economía que se ubica en niveles prepandemia y que requiere mayores necesidades de insumos y bienes. Las recuperaciones económicas son muy interesantes en tanto y en cuanto uno les pueda dar consistencia en el tiempo. Y transformar esa plataforma de recuperación en crecimiento y desarrollo genuinos. Para eso lo que no hay que olvidar es nuestra matriz exportadora; hoy muy dependiente del agro. Y entonces el principal desafío del corto plazo es ver cómo potenciar otros sectores que son generadores de divisas y que la economía las necesita para los diversos destinos como importación, pago de deuda o el mismo turismo. Con lo cual estamos en una situación que con los indicadores que están mostrando la performance del Banco Central hace notar que los dólares que generamos no son suficientes frente a la demanda actual del país.

-Ante un ingreso récord de dólares, igual no alcanzan...

-Estamos en la clásica situación de la frazada corta. Claramente hay sectores que sienten disminuido el flujo normal y habitual de abastecimiento a lo que tenía previsto o proyectaba; ya sean insumos para una fábrica que necesita para producir, con lo que ello implica en empleo y desarrollo de la actividad; bienes de capital que son el cimiento para el desarollo, la maquinaria o tecnología, que permite ser cada vez más productivo y crecer en oferta de bienes y servicios; y por último bienes y productos terminados, finales. Argentina no es productora de todos los bienes y servicios que los ciudadanos o la economía demandan y eso se tiene que suplir con productos importados. Esa normal fluidez de ingreso de bienes finales también se ve repercutido, con el correspondiente impacto en el empleo, proyección de ventas y las dudas sobre reposición o no de stocks.

-¿Hay también una sobre demanda de dólares por un adelantamiento de importaciones ante el temor de un salto en el tipo de cambio?

-Generalizar es muy difícil en este tipo de cosas y actitudes que puedan tomar determinados actores de manera puntual, pero sí debemos comprender que con imprevisibilidad es muy difícil que se desarrolle una actividad económica. Al no saber con qué va a contar o disponer hacia adelante, tomar decisiones es muy complejo. Y esa es la situación que quizá se percibe.

-¿Ante este escenario de manta corta, se puede esperar una devaluación?

-La Argentina tiene una necesidad de generar dólares por arriba de lo que demanda. Es imprundente contestar si es necesario o si se prevé una modificación en el tipo de cambio porque en tanto y en cuanto hagamos bien los deberes esto se soluciona.

-¿Qué es hacer bien los deberes?

-Es poner a funcionar la maquinaria que genera dólares, el sector del agro, pero también otros sectores que hoy producen cosas que el mundo demanda como tal vez no haya precedentes, como por ejemplo los minerales, el litio, las energías y el petróleo o derivados de la pesca. Soy un convencido de que hasta tanto la sociedad no entienda que las exportaciones son muy necesarias para hacer frente a todo lo que necesitamos, no vamos a poder salir adelante.

-Si no, no se puede financiar...

-Y, la financiación puede llegar por préstamos, pero ya lo vivimos en Argentina y es una ficción de corto plazo porque cuando se vienen los devengamientos de capital o de intereses volvemos al mismo punto o peor.

-Cómo están las cámaras ante esto, hace poco las automotrices pidieron por las importaciones...

-Ese sector es uno de los que con imprevisibilidad es muy difícil que se puedan desarrollar porque los planes de producción, las decisiones de las casas matrices, requieren un sinfín de sincronización entre proveedores, insumos y dotaciones que lo hace inviable si el contexto no lo permite. En las cámaras vemos nuestra obligación y deber de generar propuestas al sector público y al resto, como el sindical. Propuestas que nos hagan salir de este círculo vicioso en el que giramos en la economía.

-¿Hay diálogo con el Gobierno sobre estos temas?

-Sí, sí. No dejamos de generar un ida y vuelta de información y propuestas tratando de sugerir lo que a nuestro entender son los paliativos necesarios.

-¿Algunos para lo inmediato?

-Ahí el tema es que haya decisión política para hacerlo y con eso me refiero a que haya en la coalición gobernante cierto consenso del camino que se debe tomar.

Gonzalo Dal Bianco