Pato: "Es un deporte nuestro, tiene raíces argentinas y hay que defenderlo"
La Mestiza es un club recreativo y deportivo en el que la naturaleza, la paz y la tranquilidad son la combinación perfecta para el descanso, compartir con la familia y relacionarse con los caballos y el gran vinculo que manifiestan. Se encuentra a siete kilómetros de Villa María.
Su presidente, Germán Buhlman, le cuenta a Puntal Villa María sobre las actividades que se realizan, entre las que se destaca el pato, deporte nacional.
-¿Cómo es la Asociación Civil La Mestiza?
-Somos un club conformado por un conjunto de personas en un espacio autosustentable en el cual contamos con proyectos orientados al eje de la naturaleza, la cultura autóctona y los equinos.
-¿Qué actividades hacen?
-Entre las actividades que realizamos está que somos defensores del monte autóctono, en el cual nos proponemos reforestarlo, también se puede en nuestro espacio realizar el hábitat de flora y fauna. Contamos con un valor natural muy grande, tenemos espejo de agua en el monte, se pueden encontrar muchas especies de aves y animales terrestres.
También tenemos la posibilidad de ofrecer tardes de campo, sólo para la familia (hacer asado o se lo hacemos nosotros), poder disfrutar de una cabalgata, entre otras cosas.
Entre las disciplinas, se destaca el pato, deporte nacional, y al respecto Bhulman comentó: “Se trata de un deporte nacional de caballos muy emocionante, tanto para jugarlo como para verlo. Es una disciplina ecuestre originaria de Argentina. Nació de la mano de los gauchos, que practicaban este deporte en sus estancias. Desde la época de la colonia y durante todo el siglo XIX, el pato era el deporte más popular para los hombres a caballo y los del campo en la Ppovincia de Buenos Aires”.
-¿Cómo trabajan en el mismo?
-En lo que respecta al pato, estamos trabajando en un vínculo con la Universidad Nacional de Villa María para poder enseñar este deporte.
-¿Qué relación tienen con la Federación Argentina de Pato?
- Está en proceso un trabajo en conjunto con la Federación, en lo que es un proyecto turístico de la ruta nacional del pato, que es unamuy buena idea.
-¿Realizaron competencias con un equipo conformado que representaba a La Mestiza?
-Sí, hemos formado parte de torneos y una vez hicimos uno en la ciudad, el equipo lo conformabamos con mis hermanos, pero luego con todo esto de la pandemia se desarmó y de ahora en más tenemos que ver cómo vamos a volver a retomar todo eso, pero la pasábamos muy lindo porque es un deporte que es nuestro, tiene raíces netamente argentinas y hay que defenderlo.
-¿Cómo le explicás el juego a una persona que nunca vio un partido?
-Ocho jinetes comienzan el juego en posiciones prefijadas. El equipo que posee el pato (pelota con cuero) avanza hacia la línea final para arrojar al aro y así concretar un tanto. Los jugadores de ambos equipos tienen derecho a recoger el pato cuando éste se halla en el suelo, lo que exige un gran dominio del caballo y una gran fortaleza física. Quien se hace con el pato puede pasarlo a un compañero o cabalgar rumbo al aro. Durante la cabalgada, se deben respetar ciertas reglas destinadas a evitar accidentes y preservar la competitividad.
El pato requiere un caballo entrenado y una gran agilidad por parte del jinete para recoger, cinchar, cachetear y convertir.
-¿Cómo es el lugar de juego, la cancha?
-La cancha es de césped y sus dimensiones son las siguientes: largo entre 180 y 220 metros, ancho entre 80 y 90. Posee un aro en cada extremo de un diámetro de un metro, con una red y colocado a una altura de 2,40 metros. El pato ya no es un animal, sino que se trata de un balón de cuero con seis asas. En el mismo juegan cuatro miembros por equipo enfrentados, la duración del encuentro es hasta seis períodos de ocho minutos, con descansos de cuatro minutos.
Más allá del pato, el lugar ofrece otras disciplinas de campo, como cabalgar: “Estamos brindando clases para aprender a andar a caballo y generar el vínculo con el animal (que sólo el que tuvo contacto lo puede contar), es algo increíble, son muy nobles, que transmiten una gran tranquilidad”, dice el presidente de La Mestiza.
-¿Cómo ha sido el regreso a la actividad?
-Estuvimos sin trabajar, pero comenzamos de nuevo hace poco, damos clases una vez por semana con todo el protocolo y los cuidados correspondientes.
-¿Qué los llevó a fortalecer el vínculo con lo tradicional y autóctono del país?
-Somos fuertes defensores de la revalorización y tradiciones criollas, con especial énfasis en lo que es el deporte nacional, el pato.